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sábado, 23 de abril de 2016

Destino Ironman. Arrancando.

 

triathlon

Va siendo hora, creo yo, de que de cuenta de los ¿progresos? de cara a mi participación e un ironman de aquí a dos años y medio, sobrada que lancé ya hace meses y de la que no he vuelto a reportar a pesar del insaciable afán de información de los innumerables seguidores de este blog que me acosan sin parar en busca de la más mínima novedad. Pues que sepáis que ahí sigo.

Aunque los comienzos han sido, como era de esperar, bastante duros debido al parón de años. Recapitulo…

Mi intención es participar (a ser posible terminándolo, jejeje…) en un ironman antes de cumplir los cincuenta y cinco años, hecho que ocurrirá en agosto de 2018. El punto de partida no podía ser menos propicio: casi veinte kilos de más, parado deportivamente durante casi dos años, con una rotura longitudinal de aquiles de la que quiero evitar la operación y que mi fisio no acaba de poder cerrar a pesar de las innumerables sesiones de EPI e infiltraciones de factores de crecimiento y que me impide correr. Sin haber montando nunca en bici de carretera (de hecho ni siquiera tengo una) y sin saber nadar. En estos meses desde entonces, lo que sí he podido es hacer callo en el trasero con la bicicleta de montaña y tomar clases de natación. Y ponerme a dieta. De hecho creo que esto último era lo más difícil de la preparación, pero en estos meses he perdido una buena cantidad de kilos lo que me deja casi a tiro de un peso si no óptimo, sí suficiente para arrastrar mi cuerpo durante más de doce horas en pos de meta.

Como digo, aún no puedo correr, así que detallo mi desempeño en las otras secciones… La bicicleta va. Despacio pero va. Las primeras salidas fueron de apenas veinte minutos y no sólo por el dolor en las vergüenzas. Apenas podía salir de casa, dar un par de vueltas por las cercanías y volver agotado, derrotado, dolorido y abatido después de un ejercicio que fácilmente podría hacer mi nieta a poco que se pusiera. Tampoco podía esperar otra cosa ciertamente. Como digo, no tengo aún una de carretera. Estoy esperando a ver si definitivamente puedo correr pues es absurdo gastarme la pasta teniendo la BTT y sin saber si voy a poder hacerlo. Además sobre dos ruedas me llama más la atención el sendero y la montaña que el asfalto. No obstante estoy eligiendo circuitos llanos e incluso salidas por carretera para que el ejercicio se parezca lo más posible al que me encontraría en la prueba. Voy acumulando entrenamientos de dos o tres horas “a ritmo” a fin de ir haciendo fondo, pero queda mucho, muchísimo para acercarme a esos ciento ochenta kilómetros que me esperan…

 

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La natación… ¡Ay la natación! En octubre me apunté a Triávila, un club local de triatlón a través de cual se organizan clases/entrenamientos dirigidos en los que coincido con gente con mucha más experiencia (y juventud) a los que me empeño, con notable éxito, en estorbar, si bien es cierto que al no tener previamente ni idea de técnica la mejoría ha sido enorme y aunque aún no creo que pudiera entrar en tiempo de corte (generalmente dos horas para los 3,8k. a cubrir) creo que ese tramo del ironman no será un problema de aquí a entonces. Físicamente me resulta más dura de lo que pensaba al ser un ejercicio que nunca había practicado y porque además estoy haciendo lo que nunca hice en mis tiempos de corredor: entrenamientos fraccionados, series, intervalos…

La de arena… Como la bicicleta y la natación son deportes sin impacto y “no lesionan”, y hacía tanto tiempo que no me sentía deportista se desató la euforia, y a finales del año pasado la realidad me golpeó como suele hacerlo, con dureza, en forma de tendinitis de supra espinoso en el hombro derecho y de tendinitis de pata de ganso en la rodilla derecha. Ahora bien. por una vez tuve la sensatez de parar con las primeras molestias y de ambas me he recuperado en pocas semanas, pero ha sido un toque de atención. Para prevenir problemas y echar algo de músculo de cara a la natación he decidido renovar mi suscripción al gimnasio, lo que me permite además diversificar aún más el ejercicio, por lo que ahora dispongo de tres actividades distintas con las que poco a poco me quiero ir acercando a ese mínimo, mínimo de doce o catorce horas semanales de entrenamiento que estimo necesarias para concurrir con garantías.

Seguiremos informando.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Fin de la racha.

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Pues sí, la imagen de arriba es de la sesión de ayer, que pone fin a la racha de entrenos consecutivos y deja la cifra de días seguidos de trote en ochenta y uno.

Los gemelos, especialmente el derecho, ya venían avisando, y ayer, apenas a algo más de un kilómetro de casa, lo que creo una pequeña rotura fibrilar manifestada a través de un crujido en él y un fortísimo dolor me hicieron parar.

Haciendo un esfuerzo por ser positivo, diré que hoy el gemelo duele bastante menos que ayer, aunque aún cojeo mucho, y por tanto confío poder iniciar la serie Streak Running 2:XX en cuestión de días, a lo sumo un par de semanas. Y también el hecho de que considero que en este tiempo he conseguido lo más difícil del reto (y creo que todos los atletas estarán de acuerdo conmigo), que es ponerse TODOS LOS DIAS los bártulos y salir. Generalmente a partir de ese momento todo es más fácil…

domingo, 26 de agosto de 2012

Rodaje en Granadilla (Cáceres)

Vía Wikipedia:

Granadilla es una villa del noroeste de la provincia de Cáceres, España, incluida en el municipio de Zarza de Granadilla.

Fue desalojada a mediados del siglo XX al transformarse en zona inundable debido a la construcción del Embalse de Gabriel y Galán.

En 1980 la villa fue declarada Conjunto histórico-artístico y, cuatro años después, en 1984, elegida para su inclusión en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados.

El pasado martes estuve con mi esposa e hijo en Granadilla, un pequeño pueblo de Cáceres que no conocía y al que tengo que volver para fotografiarlo “en condiciones”. Ese día habíamos quedado allí con mi hermana y mi cuñado, en plan excursión, así que no tuve ocasión de dedicarle el tiempo que merecía. Lo que sí dejé claro que no perdonaría era mi sesión de Streak Running, que ese día llegaba a la sesión número cincuenta y dos. Como quiera que mi hermana lleva un tiempo trotando, y después de hacer la visita correspondiente, dimos un par de vueltas a la muralla del pueblo (dos kilómetros en total) por una deliciosa senda de fácil pisar con la belleza intrínseca de la propia muralla por un lado y la vegetación de eucalipto y pino (de repoblación) y bosque mediterráneo por otro, enmarcado todo ello por las aguas del embalse de Gabriel y Galán que convirtió Granadilla en una península casi completamente rodeada, como corresponde, por agua.

Como recuerdo me traje este pequeño vídeo:

 

Y aquí un álbum Picasa con las fotos:

Y sí, las sandalias de la última foto son las que usé para el rodaje, unas Merrel Aqua Wrap “todo uso” que lo mismo me sirven para este tipo de rodajes tranquilos, ir a trabajar o para hacer una excursión montañera no demasiado radical. Ventajas del minimalismo…

lunes, 23 de julio de 2012

Seguimos con el Streak Running (y con el minimalismo, oiga…)

1-23_23-07-12 Pues sí, no lo he dejado, pero aburrir al personal con una entrada diaria me parecía absurdo, así que he pensado rendir cuenta diaria en un medio mucho más efímero como el Facebook, que se presta más a este tipo de comunicación “de bar” dejando aquí constancia cada sólo cada cierto tiempo para recordar que esto es (o era) un blog de atletismo... Por si acaso a alguien le picara la curiosidad estoy subiendo las imágenes del Polar a este álbum en Facebook, con el que enlazaré también las que sirvan de cabecera a estas entradas. Con hoy ya son veintitrés días con una media de sesión de una hora y cuarto, casi toda de caminata. Me satisface mucho haber conseguido incrustar la rutina de salir todos los días entre el resto de mis ocupaciones, cosa que pensé que me costaría más, pero parece que el compromiso de contar al mundo mundial diariamente lo poco o mucho que hayas hecho remueve esa “vergüenza torera” tan española y motiva más de lo que creía.

En cuanto al minimalismo, sí, también sigo con él, (de hecho ya he comentado que es un camino sin retorno), en un segundo intento de hacer una transición, ésta, espero, como los dioses descalzos mandan… Así que prácticamente todos los kilómetros, tanto de caminata como de trote los estoy haciendo con las Merrell Trail Glove, aunque también esporádicamente uso las Saucony Grid Flex (sin plantillas) y unas sandalias Merrel Aqua Wrap compradas a precio de oro en internet y que me han decepcionado un tanto. Descalzo no he corrido más que un día por asfalto.

Me muevo…

miércoles, 28 de marzo de 2012

28 de marzo de 2012

Cumpleaños de mi hermana para más señas. Felicidades tata.

Traigo una curiosa versión del Someboy I Used To Know, la misma canción que subí antes de ayer. Curioso es también que hoy suene menos triste… O quizá lo curioso sea que eso ocurra precisamente hoy, que mis aquiles han dolido algo menos…

Carpe Diem.

 

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Media horita. Suave, sabrosona. Corta…

lunes, 26 de marzo de 2012

Así no hay quien pueda…

Cuando en tu cabeza anida una canción tan bella como desgarradoramente triste como la que os traigo hoy es difícil ser optimista, pero aún así estoy seguro de que tarde o temprano mis tendinitis aquileas serán historia, y volveré a trotar esos caminos que ya son parte de mi memoria, y volveré a subir montañas y a disfrutar del delicado olor del cantueso mojado...

 

Hoy veinte minutos. Es todo. Es algo…

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sábado, 24 de septiembre de 2011

Sigo aquí…

Este blog se muere. Las visitas caen, su dueño deja que se acumule el polvo en él… Ni siquiera se pasa ya por los blogs amigos. Cualquier explicación sonaría a excusa, así que no daré ninguna. Simplemente os pido perdón a aquellos a los que no rindo visita hace tiempo…

No será tampoco porque no haya cosas que contar. La lesión de rodilla cede y corriendo en llano apenas molesta, por lo que llevo un par de semanas en que puedo decir que entreno. Y sigo trabajando mi técnica. Poco a poco voy reacomodando músculos y tendones, aumentando cadencia, corrigiendo postura… en definitiva: aprendiendo a correr.

Y siguiendo los consejos de los que de esto saben, tenía ganas de grabarme y verme en vídeo (ya sabéis que en las carreras las cámaras solo se fijan en los primeros) para ir contrastando sensaciones con realidad e ir corrigiendo detalles. Así que el pasado jueves, con algo de prisa y sin calentar (por lo que se me ve algo agarrotado), y con la colaboración de mi sufrida esposa, salió esto:

Se agradecería cualquier tipo de comentario o sugerencia. Desde el cariño, que los psicoterapeutas cuestan una pasta…

jueves, 11 de agosto de 2011

¿Es aún tiempo de aprender?

 El corredor Tarahumara Arnulfo Quimare junto al ultrero Scott Jurek.

Antes de empezar a leer, mirad atentamente la foto de arriba, intentad sacar alguna conclusión antes de seguir. De alguna manera esta imagen resume todo lo que viene después…

Hace unos meses cayó en mis manos el libro El Correr Chi, de Danny Dreyer, creador del denominado Chi Running, un “método” de carrera que promete correr con menos esfuerzo y sobre todo, con menos lesiones. Escrito en el tono algo infantiloide del clásico libro de autoayuda, muy del gusto estadounidense entre el que ha tenido gran difusión, en el libro se detallan los pasos para obtener una técnica de carrera eficiente y poco agresiva para nuestro organismo. A grandes rasgos podríamos sintetizar y decir que esta “técnica” se basa en no efectuar el apoyo del pie con el talón, como hacemos la mayoría de los  corredores populares (no tanto los pros, y si no, fijaos en los vídeos de los recordman) evitando de esta manera que parte de nuestra energía nos “rebote” frenándonos y provocándonos tensiones innecesarias en músculos, tendones y articulaciones, lo que constituye el origen de muchas de nuestras lesiones. La pisada ideal, según Dreyer, se debe efectuar sobre el metatarso y no por delante de nosotros, sino justo por debajo de nuestro centro de gravedad. Para conseguirlo nos ayudará aumentar la cadencia de paso, fijándola por encima de los ciento setenta o ciento ochenta pasos por minuto, y mantener una correcta postura, recta, pero no erguida, con una ligera inclinación hacia adelante que surja desde los tobillos, no doblándonos desde nuestras caderas. Otro asunto en el que incide mucho El Correr Chi es en mantener en todo momento la concentración en la forma de correr y la relajación del resto de nuestra musculatura no implicada en la carrera.

A ver, uno es lo suficientemente mayor como para no creer en milagros, pero también lo suficientemente sensato (creo) y abierto de mente como para no creer tampoco en dogmas. El Correr Chi no es la panacea ni posiblemente le sea de utilidad a corredores experimentados que hayan tenido la suerte de contar con un buen entrenador que les haya depurado su forma de correr, pero aquellos que nunca nos hemos parado a pensar en los detalles de nuestra técnica sí podemos entresacar buenos consejos. Yo siempre había pensado que mi cadencia, extremadamente lenta, era muy eficiente al dar menos pasos por minuto que otros corredores, lo que creía que me ahorraba un buen pellizco de energía. Pero al aumentarla, al concentrarme en mi braceo, en la postura de mi cabeza… me di cuenta de que podía mantener los mismos ritmos con algo menos esfuerzo y sobre todo, con menos fatiga muscular.

Seguí indagando en internet, buscando en foros, blogs… y oí hablar del Método Pose, según algunos “inspirador” del Chi Running, y desarrollado por el Doctor Nicholas Romanov. En esencia es muy parecido al anterior, quizá algo más desarrollado científicamente y menos filosófico que el Chi Running, aunque ambos tienen en común lo fundamental: eliminar todo aquel movimiento corporal que provoque un freno en la dirección en que nos movemos. Bien, eso es fácil de entender y parece lógico.

Más difícil es asumir que TAMPOCO DEBEMOS PROPULSARNOS hacia adelante con nuestros pies mientras corremos… ¿Eso que suena es una cabeza estallando?

Una de las citas que he leído en este tiempo dice así: correr es una caída controlada, y, teóricamente, de eso se trata: hacer que la fuerza de la gravedad nos impulse hacia adelante sin que nosotros “empujemos” o “tiremos” de nuestro cuerpo, ahorrando así otro buen pellizco de energía. Nosotros simplemente debemos dejarle hacer a las leyes físicas su trabajo. Quizá un vídeo sea más explicativo: evidentemente en una pista de hielo apenas podemos impulsar con nuestros pies pues resbalaríamos ¿no? El Pose Method tien su propio canal en Youtube: PoseTV, en él podemos ver al Doctor Romanov haciendo precisamente eso: correr sobre hielo. Y a buen ritmo además…

Sigo buscando… Este tema cada vez me va interesando más. Entresacando entre la morralla que solo sirve para rellenar párrafos y procurando tener en cuenta espurios intereses comerciales y sentencias filosóficas cuya única intención es adornar el mensaje, encuentro bastante lógica y algo de sentido.

En el mismo canal puedo ver al Doctor Romanov corriendo con… ¿qué demonios es eso?

¿Five Fingers? ¿unos guantes para pies? ¿y qué es eso de lo que habla? ¿barefoot? ¿correr descalzo? Mis rodillas gimen lastimeras, mis talones duelen solo de pensarlo…

Pues sí, parece ser que el uso de zapatillas con mucha amortiguación “adormece” la propiocepción de nuestros pies haciéndoles asumir un impacto mucho mayor del que soportarían yendo descalzos o con una mínima protección, como la que incorporan las denominadas zapatillas minimalistas. De hecho, estas zapatillas son casi idénticas a las que generalmente usan los campeones en sus competiciones, las denominadas “voladoras”. Zapatillas muy bajas y con muy poca amortiguación que según la opinión dominante solo pueden utilizar corredores de muy bajo peso… o corredores con una buena técnica, añaden los corredores descalzos-minimalistas. El barefoot y el correr minimalista defiende que en las últimas décadas nos hemos visto envueltos en una especie de bucle absurdo en el que por las grandes marcas se nos ofrecen (teóricamente para nuestra protección) una zapatillas que cumplen su función quizá en exceso, que no dejan “sentir” el suelo, que impiden que sea el propio cuerpo el que haga los ajustes necesarios para absorber el impacto de nuestra pisada, lo que hace que tengamos una técnica pobre de carrera que no aprovecha la delicada y maravillosa amortiguación diseñada durante miles de años por la madre naturaleza, por lo que necesitamos protección adicional, que nos hará perder aún más sensación de terreno y tener peor técnica si cabe, así que necesitaremos zapatillas aún más robustas que producirán que… ¿Entendéis el mensaje?

En las imágenes de abajo se pueden ver esquemáticamente las dos formas de pisada enfrentadas, la pisada de talón y la de metatarso:

Artículo del Daily Mail del que he extraído las imágenes que encabezan esta entrada en el que se mantiene que quizá nuestras estupendísimas (y carísimas) zapatillas quizá no solo no sean beneficiosas, sino incluso perjudiciales para nuestras articulaciones, músculos y tendones.

Aquí otro artículo de la web Sobreentrenamiento.com en el que aunque se admite que no hay estudios concluyentes, sí parece existir una menor tasa de lesión en corredores descalzos o con zapatillas minimalistas que en aquellos que usan zapatillas con amortiguación, siempre, claro está, que el corredor descalzo-minimalista corra con una buena técnica, algo que por otra parte según ellos se obtiene (con un poco de paciencia) de una forma casi instintiva cuando te quitas las zapatillas con amortiguación.

La idea (o el ideal) sería algo parecido a esto. Si no andáis muy bien de inglés pulsad el icono CC para que se visualicen los subtítulos  y en cualquier caso, corredores o no, subid el volumen de vuestros altavoces para disfrutar con este delicioso vídeo:

Como se puede leer en los títulos sobre impresos (entre el minuto uno y minuto uno y diez segundos): NO SE TRATA DE CORRER DESCALZO, SINO DE CORRER CON LA TECNICA DE CORRER DESCALZO.

Y aquí vuelvo a la imagen que encabeza la entrada. En ella se puede ver a Scott Jurek, uno de los grandes del ultrafondo a nivel mundial, junto a Arnulfo Quimare, un indio Tarahumara que consiguió batirle en el Cooper Canyon Ultramarathon (ver nota al final) ¿Las claves? Quizá la técnica de carrera: ved como Arnulfo “ataca” el suelo de metatarso mientras Scott lo hace de talón (de un simple vistazo podemos ser conscientes de la fuerza de reacción de ese suelo sobre sus rodillas y caderas cuando ese talón aterrice) ¿Otras razones? ¿Quizá porque el gesto, la pose… es mucho más relajada en Arnulfo? ¿Será que correr es un juego al que hemos olvidado jugar? Comparad la ropa, el equipamiento (Arnulfo Quimare no lleva ni reloj) y especialmente el calzado: las mejores zapatillas que la tecnología pudo proporcionarle a Scott Jurek contra unos Huaraches (sandalias, sí, unas simples sandalias) de Arnulfo. Al menos da que pensar…

Volveré sobre este tema, pero de momento, por si he conseguido despertar tu interés:

Algunos enlaces sobre técnica de carrera y barefoot:

Chi Running (web oficial)

Pose Method (web oficial)

Web Barefootrunners.

Web Therunningbarefoot.

Vídeos sobre técnica de carrera en Youtube (recopilación mía)

Vídeos sobre barefoot en Youtube (recopilación mía)

Barefoot en español:

Correr Descalzos.

Zapatillas minimalistas.

Iniciación al barefoot (Facebook)

Nota. En honor a la verdad Scott Jurek fue vencido por Arnulfo Quimare en 2006. Pero en 2007 se tomó cumplida venganza… Aunque cabría preguntarnos: ¿aprendió Jurek los “secretos” de Arnulfo Quimare y por eso le derrotó al año siguiente?

Edito la entrada para añadir un vídeo que me sugiere Vivi en un reciente comentario, Gracias Vivi:

Minimalista VS. tradicional from Tristan Dubois on Vimeo.

jueves, 27 de enero de 2011

Objetivo: Maratón de Sevilla. Decimoquinta Semana.

Fifteen, foto descargada de 613photo.com.

“Todo pasa y todo llega, pero lo nuestro es pasar”. Permítaseme la licencia de modificar los versos de Machado, pero creo que así reflejan mejor lo que ha sido esta semana de ¿entrenamiento?. Todo pasa, pasa el tiempo, días, semanas, y con esta quince. Y todo llega. En concreto en solo tres… Llega el maratón, y yo, que debería estar en el punto álgido de la preparación, sigo apenas rozando unos míseros cuarenta kilómetros semanales. Poco, muy poco para afrontarlos de una sola tacada en Sevilla…

Podría aburrir de nuevo con excusas, con amagos de catarros filtrados subrepticiamente por mis hijos, con eternas recuperaciones de sensaciones que nunca fueron, de carreras por correr, y, sobre todo, con el cansancio infinito de muchas noches sin dormir. De nuevo la enfermedad golpea duramente mi familia, de nuevo a uno de mis seres más queridos cuando apenas empezamos a recuperar el ánimo, decaído por la muerte de mi madre. De nuevo la lucha sin cuartel, con esperanza de recuperación esta vez, pero con la certeza de que no será fácil. Y siendo conscientes de que en el mejor de los casos el camino será largo, muy largo…

Aún así, cuarenta kilómetros. ¿Pocos?, quizá. Muchos según se mire. Y todo pasa, y esta semana pasó, y pasó casi otra para encontrar el momento de dar cuenta de ella, y todo llega, y este domingo llega Getafe… Y como me ocurrió en el cross, no sé qué hacer. Quizá, como aquel día, será mi corazón el que lo decida en la salida.

lunes, 17 de enero de 2011

Objetivo: Maratón de Sevilla. Decimocuarta semana.

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Foto de Rachel schneider, descargada de Photo.net.

Pocos, muy pocos kilómetros esta semana. Apenas cuarenta para las alturas en que estamos, aunque eso sí, los más rápidos hasta ahora. De hecho unos treinta han salido a ritmo de maratón. Espero que eso compense algo la falta de distancia…

No he tenido más remedio que hacer tan solo tres salidas en una semana que se torció en parte por mi mala cabeza, en parte por otros compromisos: lunes descanso para no unir cuatro días seguidos de entrenamiento, martes recalentón de una hora a ritmo de maratón, y además, por terreno embarrado. Miércoles descanso y sensación de haberme pasado el día anterior…, cosa que volví a hacer, borrico de mí, el jueves con otra horita, esta larga, y también a ritmo de maratón. Viernes de inauguración de la exposición de fotografía “18 Miradas”, organizada por la Asociación Fotográfica de Avila, a la cual pertenezco, con celebración demasiado “celebrada” hasta altas horas de la noche. Sábado de penitencia y resaca. Y el domingo ¡ay el domingo!.  El domingo corrí, si no la mejor, sí una de las mejores carreras de España: el Memorial José Soriano. Cross Ciudad de Ávila - Caja de Ávila, del que daré oportuna reseña tan pronto pueda.

martes, 11 de enero de 2011

Objetivo: Maratón de Sevilla. Duodécima y decimotercera semanas.

Foto de André Nicolaj Zahn, descargada de Photo.net.

Tormentosas y tumultuosas fiestas. Dos mil diez quiso despedirse con un último y grosero estertor que nos envió de vuelta al hospital, de nuevo a los miedos suscitados por imágenes que aún están demasiado recientes en la retina y el corazón. De nuevo el deporte a un plano secundario, muy secundario. Dos mil once comienza con una tregua, y fiel a esa a veces demasiado mitificada capacidad de sufrimiento que tenemos los, ejem, maratonianos, estoy intentando aprovecharla todo lo posible. De resultas de todo ello la duodécima semana se cerró con unos miserables once kilómetros y tres días de hospital que agotaron como otros cien pero sin sumar más que dolor, mientras que la decimotercera acredita más de cincuenta de claroscuros, pues si el viernes hice con relativa comodidad más de una hora a ritmo de maratón (del de mi mejor maratón, no del previsto en Sevilla, mucho mas modesto), el domingo lo despachaba con una cuasi tortura de dolor en el pubis y de falta de fuerzas para unos modestísimos (y lentísimos) quince kilómetros.

La rodilla mejora muy poco a poco, como corresponde a un madurito cuya capacidad de regeneración ya va siendo escasa, y el pubis al menos no va a peor. De hecho, con la boca chica, diría que ha mejorado algo gracias al trabajo abdominal y a los estiramientos. Espero aprovechar estas últimas semanas para rodar, más o menos largo, más o menos rápido, pero solo rodar pues no creo que tenga mucho sentido a estas alturas de “preparación” y con los antecedentes que acredito meter nada de calidad. El míster está de acuerdo con ello…

Vamos pues  a por la decimocuarta, que se cerrará este domingo con el III Memorial José Soriano Cross Ciudad de Avila-Caja de Avila en el que estaré a buen seguro muy cerca del compañero que acompañará al farolillo rojo, ya que la idea es hacerlo muy lento y sumarle un puñado de kilómetros antes de la salida para componer una tirada larga en regla.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Undécima semana.

Foto de Pete Stocks, descargada de Photo.net.

Once semanas desde que, presuntamente, empecé la preparación para Sevilla. Siete sólo (ahora es solo) para la ¿gran? cita. Y las cosas no cambian mucho. Cuarenta y pico kilómetros de trote, con tan sólo (solo, Carlos, ahora es solo) una ligera mejoría de la rodilla y la alucinante, por inesperada, vuelta de las molestias de pubis.

Cierto que el día de Navidad tenía pensado salir, con lo que hubiera pasado, creo que cómodamente, de los cincuenta kilómetros, y que el barro le da a los realizados un pequeño plus de dureza, pero no pudo ser por, digamos, un “exceso de visitas al excusado”, que además me han dejado de lo más flojo para la tirada larga dominical. No, si al perro flaco, gordo en este caso… Como lectura positiva: he salvado Nochebuena y Navidad sin coger un gramo.

Respecto a la rodilla, como digo, las cosas van más o menos bien: no empeora, pero después de mes y medio sigo sin poder forzarla lo más mínimo. Y lo del pubis me tiene mosca. Estoy razonablemente seguro de que la lesión no se ha reproducido, y que simplemente mi cuerpo pide más abdominales y se va a quejar por la parte más débil: ese punto doloroso donde se gestó un año y medio de baja allá en la lejana mitad de dos mil nueve. Haremos más abdominales pues, y más estiramientos, y tendremos más cuidado con los resbalones en el barro y rezaremos al dios de los corredores, a ver si de una vez se apiada de este pobre trotón…

PD. Oyes, que no se me va la musiquilla de la cabeza…

lunes, 20 de diciembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Décima semana.

Foto de Timoteo Kang, descargada de Photo.net.

Poco que contar de esta semana. De hecho casi podría copiar-pegar los pesares volcados en mi anterior entrada pues estos últimos siete días han sido calcaditos a aquellos: casi cuarenta kilómetros de rodajes con la única diferencia que los he tenido que concentrar en cuatro salidas. Es lo que tienen las fiestas y los niños pequeños y las fiestas de los niños pequeños y las fiestas de los grandes: que te roban tiempo.

Como contrapartida, ayer domingo no tuve más remedio que explorar los límites del dolor (esto me ha quedado pelín dramático) que podía soportar mi maltrecha rodilla, y la llevé hasta la hora y media de rodaje a ritmo muy suave. Como lectura positiva hago que cardiovascularmente hubiera podido estar un buen rato más, como negativa que hoy la jodía duele.

En fin, nada nuevo bajo el sol. Bueno sí: que me queda una semana menos…

lunes, 13 de diciembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Novena semana.

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Foto del portfolio de Omar K. Descargada de Photo.net.

No correr más de dos días seguidos. No correr más de cuarenta o cincuenta minutos cada día. Realmente, no correr y limitarme a trotar. No bajar cuestas. No perdonar los estiramientos antes y después de, ejem, correr.

¿No habíamos quedado hace unos días en que la lesión ya era historia?. Pues no. Esas son las limitaciones que me impone mi rodilla, el acuerdo al que hemos llegado después de estas semanas de un conflicto que ríete tú del de los controladores. Mientras no sobrepase ninguna de ellas, todo va más o menos bien.

Así que esta semana la cierro con cinco birrisesiones de constante charla rodilla-cerebro, de entre cuarenta y cincuenta y cinco minutos que suman apenas cuarenta kilómetros. Como le acabo de contestar a un amiguete en el foro, “disfruta de lo que puedes hacer en lugar de lamentarte por lo que no puedes hacer”. Me aplicaré el cuento para encontrar algo de consuelo…

lunes, 6 de diciembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Octava semana.

 

Foto de Chris Deyoe. Descargada de Photo.net.

Nada nuevo bajo el sol. Treinta y dos kilómetros de rodaje es todo el bagaje de la semana que recién termina. La rodilla no duele, pero el runrún sigue ahí. La lesión (creo) es historia, pero aún demasiado reciente como para arriesgar una recaída. No merece la pena. Ayer le comentaba al míster que creo que es el momento de pensar en el objetivo principal de la temporada que viene, el MAM, y olvidar cualquier intento de acercarme a las cuatro horas en Sevilla, cosa que además difícilmente podría conseguir con los “poderes” que acredito en las últimas semanas. Así que para esta que entra seguimos con rodajes suaves, intentando no sobrecargar mucho la rodilla en cada sesión, olvidándonos de otra cosa que no sea trotar, y procurando hacer el mayor número posible de sesiones para distribuir el trabajo. Se trata, en definitiva, de ir acumulando kilómetros de cara a un futuro “plan genérico de fondo” en palabras del míster, en el que Sevilla encajará bien como un rodaje muy largo y suave si decido hacerlo entero, bien como un rodaje algo más vivo si acompaño a Lander en sus últimos kilómetros.

En el lado positivo, que al menos llevo ya ocho semanas haciendo ejercicio de forma regular. Los primeros pasos de cada carrera ya no son una dolorosa tortura de pinchazos y chirridos articulares, ya soy capaz de oir piar los pajarillos por encima de mis resoplidos y el peso ¡ay el peso!, si bien no mucho, algo ha bajado. Y otro efecto, raro en mí: me apetece ponerme un dorsal… En ese plan genérico de fondo del que habla el míster hay hueco para hacer alguna que otra carrera, y le tengo ganas. Raro, raro, raro…

lunes, 29 de noviembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Séptima semana.

Foto de Naim Ozturk, descargada de Photo.net.

¿Llueve menos?, quiero pensar que sí. Esta semana era de prueba, de transición entre el parón y la vuelta a los entrenos, de testeo de la rodilla y de aguantarse las ganas de salir a correr por más que con el frío me apetece más hacerlo, en un arrebato de sensatez de esos que con la edad cada vez son más frecuentes. Esa es una de las pocas cosas buenas que tiene hacerse mayor…

Aunque como dice el míster: “todo suma”, los números semanales, expresados tanto en kilómetros totales como en minutos por kilómetro han sido paupérrimos. Y lo peor: ayer domingo la rodilla dio de nuevo señales de vida. Rodaje de una hora diez minutos. Todo perfecto hasta el cincuenta. A partir de ahí un runrún que ya no me abandonó hasta llegar a casa. Cierto que al menos me dejó seguir, no fue el pinchazo brusco e incapacitante de las otras veces, pero sí un aviso de que ese puñetero tendón aún no está del todo recuperado.

Al final han sido cinco sesiones. Dos muy leves de treinta minutos, dos un poco más atrevidas de unos cuarenta y la mentada dominical de setenta. Al menos tengo la sensación de no haber perdido la semana.

¿La que entra?, pues de nuevo ”de prueba, de transición entre el parón y la vuelta a los entrenos, de testeo de la rodilla y de aguantarse las ganas de salir a correr por más que con el frío me apetece más hacerlo…”

lunes, 22 de noviembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. ¿Sexta semana?.

Count Six and Die (¡toma dramatismo!). Foto de Jonh Williams, descargada de Photo.net.

Otra semana para olvidar. El martes, a modo de prueba, salí tan sólo veinte minutos suaves sin ningún problema. Animado por el resultado del paseíllo (a pesar de lo cual descansé el miércoles por pecar de cauto antes que de arriesgado) volví a salir el jueves con la intención de trotar entre cuarenta y cuarenta y cinco minutos. El día era perfecto para correr: noche cerrada, con el frontal deslumbrando a todo quisqui con el que me cruzaba (buena compra hice, pardiez), temperatura fría, brisa ligera y bastante humedad. Ideal. Las sensaciones fueron muy buenas teniendo en cuenta los días adicionales de parón, y salvo el lógico aumento de pulsaciones según pasaban los minutos, no tuve ninguna sensación extraña. Pero ya en "recta de meta", apenas a doscientos metros de casa, la rodilla me dio un aviso. No llegó a ser dolor, simplemente un "aquí estoy, y si sigues dos minutos más, te arreo", que cambió bruscamente mi estado de ánimo. Y eso ha sido todo. Apenas una hora de trote en toda la semana y dos de paseo con mi esposa, y lo que es peor: más y más dudas acerca de la situación real de esa rodilla, que no muestra ningún síntoma de estar dañada hasta "dejarme seco" en dos pasos. Mi trainer, que de momento está ejerciendo más de psicólogo que de entrenador, me dice que hay tiempo. Me habla de supercompensación, de planes de doce semanas, de que los paseosconparadasparaverelpaisaje también suman... En su sabiduría confié mis escasas fuerzas y diligentemente asiento a sus afirmaciones con la esperanza de que tenga razón, pero con cada día de parón el fino y el pescaíto frito van ganando la partida al objetivo de las cuatro horas y pico, haciendo ese pico más y más largo. Veremos.

PD. Que no, que a mí estas cosas no me deprimen lo más mínimo. Primero porque Sevilla no es Objetivo con mayúsculas, sino sólo un objetivo intermedio al que otorgo menos importancia que al hecho de poder pasar un fin de semana en familia con los amiguetes del foro. El Objetivo es el MAM, y ahí sí tengo tiempo de sobra. Segundo, porque carreras hay muchas, y sean objetivos u Objetivos, si hay que cambiarlos, se cambian, que uno ya tiene edad para discernir qué es de verdad Importante, y las carreras son importantes, y sólo a veces. Rediós que rebuscado soy...

martes, 16 de noviembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Quinta semana.

Foto de Adam Welber, descargada de Photo.net.

Esta quinta semana ha quedado como el culo. Tenía un par de rodajes fáciles sobre la hora y cuarto, un día de cuestas, uno de rodaje “alegre” de una hora y el rodaje dominical debiera haberse ido ya a una hora cuarenta minutos (tranquilitos). Y la cierro con apenas dos rodajes de cuarenta y de cuarenta y cinco minutos. Deprimente…

Después de las molestias de rodilla el míster y yo decidimos no arriesgar y perder los días que fuesen necesarios en el convencimiento de que forzar un día ahora equivaldría, con toda probabilidad, a varios días parado más adelante, pero me encorajina que justo cuando aparecían las buenas sensaciones haga “el cangrejo”. Aunque para mitigar parte de mi profunda mala leche, quizá tampoco hubiera conseguido terminar la semana como estaba planeada: el pasado martes me vacuné contra la gripe. Nunca me había producido reacción, pero el jueves y el viernes me encontré flojísimo, sin fiebre pero con el cuerpo dolorido y un enorme cansancio. Haré una lectura positiva del hecho de que los dos contratiempos han sido simultáneos y de que los días perdidos han sido menos al coincidir ambos, y pasaré página.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Objetivo: Maratón de Sevilla. Cuarta semana.


Foto del portfolio de Jeffery Simpsom. Descargada de Photo.net.

Esta semana ha sido de claroscuros. Tenía previstos seis días de entrenamiento, con rodajes largos y suaves y tres días de calidad. Una semana, en palabras del míster, de "carga, carguísima", que he dejado coja ayer domingo. El sábado tocaba un rodaje suave de hora y cuarto. La ventana de entrenamiento de ese día se desplazó a la noche, y al no llevar el frontal me vi forzado a elegir entre dar vueltas como un hámster a un pequeño circuito de tierra cercano a mi casa de menos de un kilómetro o hacer asfalto. Elegí esto último y quizá por no haber corrido hasta ahora apenas nada por una superficie dura, en los últimos minutos apareció el familiar dolor de la tendinitis de pata de ganso que ya me acosó hace un par de años. Resultado: ayer domingo cojeaba ligeramente, por lo que decidí no hacer nada y aprovechar que hoy lunes tenía descanso para unir dos días e intentar recuperar ese puñetero tendón.

Como lectura positiva tengo que ese rodaje nocturno del sábado me devolvió las primeras "buenas sensaciones" de estas semanas. Aunque los ritmos son muy lentos, y no es cuestión de afirmar que voy sobrado, hasta ahora no había tenido la sensación de correr cómodo y tener esa "reserva" que tanto se agradece.

Así que a pesar de fumarme la última sesión (ya veremos cómo se venga de mí el míster por ello) la semana no ha quedado mal: dos rodajes largos, uno medio y dos días con pinceladas de calidad. Acumulando.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Obejtivo: Maratón de Sevilla. Tercera semana.


Foto del Portfolio de Fernando Cartagena. Descargada de Photo.net.

Esta semana ha quedado algo coja. Tan sólo tres días de atletismo y uno de montaña (detallado en mi anterior entrada), si bien es cierto que el jueves la sesión fue dura ya que se incluyeron unas progresiones que al día siguiente me provocaron agujetas. También se han eliminado los "corriandares". Ya sólo se corre, y ayer domingo una hora diez, que ya es un "tiempo" a tener en consideración. El salto creo que es importante. El viernes además tocó sesión de fisio, y qué queréis que os diga, casi prefiero otra sesión de velocidad...

Aún no tengo el plan de esta cuarta semana. Ya veremos qué nos depara la maquiavélica mente del míster.