domingo, 26 de abril de 2009

Crónica de un rodaje largo.

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Mi decimotercer maratón se estaba haciendo mucho de rogar después de no poder participar en el Maratón de San Sebastián por la estúpida lesión autoprovocada en Canillejas, ni en el Maratón de Sevilla por la enfermedad de mi esposa. Y cuando llegó lo hizo con paso quedo, sin fanfarria anunciadora ni épica final. Deslizándose en mi memoria y en las estadísticas de este blog con la suavidad con la que lo hicieron los calcetines sobre mis pies embadurnados de vaselina ayer por la mañana y dejando de su paso poco más que el reflejo del cambio de cifra en el lateral, que por fin se convierte en trece.

El plan era hacer un rodaje, la última tirada larga antes de Las 24 Horas de Torrejón, y eso ha sido. Con avituallamientos, buena compañía, kilómetros medidos y una pizca más de ilusión por correr entre miles de atletas, pero sólo un rodaje. Así que si esperáis leer una crónica tejida con emociones y sentimientos, mejor id a otro blog, que hoy, "el día después", internet estará trufada de esfuerzos encomiables y afán de superación, que habrán producido, a partes iguales, éxitos contra todo pronóstico y estrepitosos fracasos. Habrá dolor y lágrimas a raudales, alegría y desesperanza... Pero hoy, y aquí, no toca.

Acerqueme a los madriles el sábado tarde, después de que la enésima celebración del cumpleaños de mi hijo y unos cuantos lloros a mi madre dejaran en mi barriga varios enormes trozos de una tarta casera que ella solía hacer cuando éramos niños. Una tarta que trajo a partes iguales evocadores recuerdos de hace cuarenta años y una pesadez de estómago agravada por la "ensalada" que mi queridísima hermana preparó para la cena, a la que a duras penas, (pero con gran placer pues estaba exquisita), le hice hueco. Bueno, dos huecos, separados por un choricito amorcillado regalo de su suegra que quitaba el sentido. Es lo que tiene la falta de tensión: que te relajas y te olvidas de lo más elemental. Ayer por la mañana mi estómago seguía trabajando duro para conseguir asimilar tanta y tan deliciosa comida. Aún así, recién levantado, y mientras venteaba el cielo aún oscuro y nublado del foro, trasegué un buen trozo de pan con leche y azúcar.

Mi cuñado que me acerca a la salida con tiempo de sobra. Dejo la bolsa en los camiones-guardarropa, y sin prisas subo hacia la puerta de la Biblioteca Nacional, donde he quedado con los amigos del foro. Foticos, (la que encabeza la entrada gracias a Marta, la esposa de Jordan), comentarios, buenos deseos, unos cuantos chascarrillos... La gente que va desapareciendo en relación directamente proporcional a su marca pretendida, (antes cuanto más rápida), y casi a las nueve en punto, como corresponde a los últimos del grupo, Carlos Darth Vader, José Corredor del Cañamares y un servidor, se colocan donde les corresponde: detrás del globo de las cuatro horas y media, al que nos conjuramos en no adelantar en ningún momento.

Hace fresco. Quizá para los no esteparios incluso frío. Sobre ocho o nueve grados, muy nublado, con mucha humedad y algo de viento. Buen día para correr. Salimos con nuestro trotecillo alegre cual corderitos Demasiado alegre porque esta pareja se me embala Castellana arriba. Comienza a llover, una lluvia fina y molesta, pero que en los primeros kilómetros no perjudica en exceso. Más adelante hubiera sido un problema. Llegando a las torres de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid me fijo en un ciclista y su cámara. A la que se gira reconozco en él al maestro Santi, al que apenas puedo saludar unos instantes, pues tanto José como Carlos, que habían hecho una "parada técnica", pronto nos sobrepasan. Un placer conocerte aunque fuera tan fugazmente.

El recorrido este año ha cambiado, (otra vez, y van...), y gira, en un merecidísimo homenaje, alrededor de ese templo del fútbol mundial que tantas noches de gloria ha dado al deporte patrio, que es el Santiago Bernabéu. Emocionadas lágrimas rodaron por los rostros de los corredores, rendidos ante la magnificencia de esos muros, cuajados de gestas heroicas e historia viva de este país mientras José entonaba con toda la fuerza que sus pulmones le permitieron, (y buena voz, hay que decirlo), el himno del Barcelona, (enterito, grito de ¡BarÇa, BarÇa!, incluído), en un dignísimo acto de respeto por su parte ante el dominador del fútbol mundial de todos los tiempos. Gracias por el detalle José.

Unas cuantas vueltas y revueltas por la parte alta de Madrid después, enfilamos hacia la Puerta del Sol. Carlos ha comentado un par de veces que su gemelo le está dando guerra, (ha estado unos días sin entrenar), y decide dejarnos al final de la Calle Mayor. Ahora puedo confesar que yo tampoco las tenía todas conmigo. ¿Recordáis la pata de ganso de la pata de un ganso?. En los últimos días las molestias habían vuelto, haciéndome tomar incluso antiinflamatorios. No comenté nada en el foro ni en el blog para evitar ser acusado de cagón, pero en esos momentos, viendo todo lo que quedaba por delante, me surgían las dudas. Sin embargo el runrún se quedó en eso, y hoy no molesta más que antesdeayer, aunque la prudencia obliga a visitar al fisio.

José y yo bajamos cota hasta la Casa de Campo. Esa parte del maratón deliciosa de correr si vas simplemente a disfrutar de él, pero que se convierte en una tortura por la falta de público sin vas a disputarlo. Al entrar siento algo que nunca me había ocurrido. Supongo que al ser un espacio con mucha vegetación, la ya de por sí húmeda atmósfera se carga aún más y por unos minutos tengo sensación de agobio y de falta de aire. Dura poco y mi mente de fotógrafo aficionado lamenta no poder dedicarle unas horas a intentar plasmar esa belleza que tenéis en Madrid, realzada por la reciente lluvia.

La salida es emocionante, con mucha gente animando en la dura cuesta de la que no recuerdo el nombre, y mi partenaire no decae. Afloja algo el ritmo pero es de los que no paran. Y los kilómetros pasan. Los parciales que nos da la organización marcan una regularidad de metrónomo sólo rota en el último de ellos.

Llegando a la M-30 nos espera Lander, que ayer se hizo una buena tiradita ayudando y dando compañía a todos los amiguetes que por allí nos asomamos. Como vamos los últimos, se quedaría con nosotros hasta el final. Muchas gracias amigo. Y poco después también se nos suma Spanjaard, con el que José se enzarza en una sesuda disquisición sobre los distintos tipos de oveja merina, de la que sale claro vencedor. Como lo hizo con el maratón: aunque en los últimos kilómetros bajó mucho el ritmo no anduvo ni un solo paso y ni por un momento se me ocurrió que pudiera hacerlo. Un tipo con gran determinación al que agradezco mucho su más que agradable compañía y conversación.

En otra de las cuestas, creo recordar que justo antes de llegar a Atocha, oigo mi nombre. Me giro y una guapa chica me mira sonriente. Es Ana, a la que, como con Santi, le debo un rato más. Aún así fue un placer saludarte y "ponerte cara".

La meta en El Retiro, como siempre, emocionante. Creo que este año incluso hubo más animación que el pasado, y entre aplausos y ánimos no tengo más remedio que confesarle a Lander que me da vergüenza que nadie me aliente casi como un héroe por lo que estoy haciendo, y es que mis pulsaciones durante todo el maratón se mantuvieron estables a ritmo de rodaje suave, que es en definitiva a lo que había venido.

Resumiendo. Que una más para la estadística. Sin pena ni gloria en lo deportivo pero disfrutando a tope de cada paso.

Ahora, a pensar en las 24, que eso ya es más serio. Ahí igual si suelto algo de épica...

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades Carlos, otra mas pa´la buchaca.

Aqui tienes una foto dentro de la carrera, gentileza del "sombrilla", por cierto donde estaría Jose?

http://picasaweb.google.es/alcosga/XXXIIMARATONMADRID2009?authkey=Gv1sRgCKHW7YrllbmfmwE#5329096324393072450

Amig@mi@ dijo...

Así me gusta, relajadito en buena compañía ( un besote Lander ), bien alimentado ( quizás un poco de sobra, jeje) y disfrutando de cada paso llegada la hora de la verdad...

Qué recuerdos me has despertado con "El Retiro"... ¡Cuántas horas, y cuantas vivencias!.
Un besote

Anónimo dijo...

Carlos,como ya te dije en tu anterior entrada,solo con la magica historia de tu primer maraton,te has ganado el derecho a contar lo que quieras y como quieras....
No en serio,me alegra que tu "rodajito por los madriles",haya cumplido su mision y te permita ese puntito extra para las 24H,donde te deseo lo mejor y sobretodo que luego nos deleites con tus vivencias.
Saludos,Loken.

Rafa González dijo...

Un lujo poder correr una maratón así, "relajado". Pero por mucho rodaje largo que sea, no deja de ser una maratón, algo que elresto de los mortales le tenemos un respeto/miedo casi enfermizo. Enhorabuena!

Santi Palillo dijo...

Eso tendremos que arreglarlo en cualquier momento, o sea lo de vernos algo más que un momento, si hay que comer se come y si hay que beber se bebe ;-)

Lo de la Casa de Campo es así, cuando entras se nota mucho la humedad y si vas corriendo el contraste con la ciudad es mucho mayor, cuando te animes te vienes con la cámara y nos vamos de safari fotográfico, hay cantidad de sitios bonitos y muy de la Casa de Campo.

Un abrazo y enhorabuena por el 13º.

Ana dijo...

Te vamos a llamar "el maratoniano tranquilo". Te merecías este maratón desde hace tiempo. Enhorabuena.

Yo debía de estar cerca de la chica guapa y también te saludé, ¿no te acuerdas? :P

Alfonso dijo...

Enhorabuena por este maratón y leer esta crónica sí que toca, porque te salen bordadas.

Saludos

Jose dijo...

Me ha emocionado tu crónica. Muchas gracias por tus palabras sobre mí. Con tu permiso mañana se las leo a mi suegra, porque a su hija también le han gustado.
Respecto a la foto, salgo en la anterior (la 86 de 194) con camiseta blanca y gafas de no ver.

Saludos, Jose

Saturnino dijo...

Felicidades Carlos; en el maratón solo con terminar ya se alcanza la gloria.
Un abrazo.

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Un maratón es un maratón, te lo habrás tomado como un rodaje largo pero correr 42 kms es un proeza aquí y en China, y no me voy a otro blog porque a mí me gusta éste :)

Lo de la humedad también lo noté yo, la lluvia que nos cayó al principio con el solazo de después fue bastante tortuoso, pero bueno, el maratón de Madrid ya se sabe cómo es.

A las 8:30 puntual como un reloj estuve en la puerta de la Biblioteca Nacional, hasta que me di cuenta de que la susodicha tiene más de una puerta, demasiado tarde, me quedé sin charlar un ratillo contigo, pero bueno, otra vez será, ¿no? :)

Sea como sea, felicidades compañero!!

Lander dijo...

por mucho que quieras quitarle imp ortancia amigo, un maratón es un maratón, y esos aplausos eran bien merecidos..

Felicidades por el 13º y a seguir disfrutando. Un placer acompañaros.

yoku dijo...

Tienes la rara habilidad de contar esto como si fuera un paseo que te has dado el domingo. Y no lo es, para nada.

Es más, a pesar de ir a un ritmo "cómodo", se nota que del 35-40 vienen mal dadas para todos, ¿eh? ;-)

Enhorabuena por el 13, que aún no sé con qué rima...

Nos vemos pronto.

Txamo dijo...

Carlitos no hagas caso a estos bandarras que no saben de lo que están hablando, tú has hecho una tirada larga y punto. Yo cuando hice mi última tirada larga (14 kms) tampoco me costó demasiado, como a ti la del domingo, jejeje

Por cierto, si vais de safari a la Casa de Campo avisadme, que hace unos meses ya estuve por allí sacando unas fotillos y me gustó. Además con vosotros seguro que algo aprendo. Te enseñaría las fotos Carlos, pero no tengo blog, oohhhhh

Saludos campeón!!

Zerolito dijo...

Buen planteamiento para una carrera así, tomártelo en plan tranqui, quitarte presión (¿para qué carajo necesitamos ponernos presión? no somos cervezas)

Enhorabuena por los trece, que rima con XIII. Asonantemente. Y a ver si nos vemos pronto, que el domingo apenas intercambiamos unas miradas. Claro que teniendo al lado al mocetón de Jose... jajaja. Un abrazote jabonoso para la pareja de moda ;-)

mayayo dijo...

Animo carlos, espero que los efectos de la evidente intoxicación alimentaria familiar ya hayan pasado. Pero fueron alucinaciones muy graves,eh?
Llamar "rodaje largo" al mítico oso del mazo ; llamar "templo del futbol.." a la cueva de Ali-Baba..
En fin, no me extraña que te ahogaras en plena Cdc, si no debía llegarte oxígeno al cerebro desde Castellana! :-DD
Mucha suerte en ese próximo rodaje largo de 24h ;-)

German Alonso dijo...

Qué pena no haberte visto por allí. Enhorabuena por hacer otra muesca más en tus zapatillas y sobre todo por lograr mantener las pulsaciones controladas.

Abrazos, Germán.

pardillete dijo...

Haces que parezca fácil. Parece fácil correr 42 kilómetros sin que se te altere el pulso. Parece sencillo contarlo tan bien, y con esa humildad, como si hubieras echado un trotecito de media hora, en vez de tu ¡decimotercer! Maratón. Parece ordinario hacer cosas extraordinarias. Pero no lo es.

Felicidades, y sigue "haciéndolo fácil". Y vaaaale, un día de estos abriré el blog ;-).

Abrazos.

Jorge.

Quique dijo...

Hola Carlos, Pues esta crónica me ha gustado (estará trufada de esfuerzos, ja, ja,...).

Veo que has estado rodeado de muy buena gente, eso es que vales mucho.

Un saludo y enhorabuena por ese 12+1 maratón.

Un saludo
Quique

Carlos dijo...

ANONIMO, pues gracias, pero no veo la foto... El enlace debe estar cortado y dentro de tu galería no encuentro ningún álbum sobre el Mapoma.

MONTSE, no te voy a preguntar sobre tus recuerdos en El Retiro... Jejeje...

LOKEN, con comentarios como los tuyos es más fácil darle a la tecla. Muchas gracias.

RAFA, respeto, todo. Miedo, ninguno. El maratón no te perdonará ni la falta del primero ni una pizca del segundo. Y tú correrás pronto un maratón, te lo vaticino.

SANTI, el domingo se me iban los ojos en recoletos rincones recorridos por arroyos, y llenos de verde vegetación, húmeda y brillante por la lluvia de la mañana... Buena pinta una quedada contigo para intentar plasmar esa belleza. Muchas gracias.

ALFONSO, bordadas, bordadas... Si acaso a punto de cruz... Gracias.

JOSE, puedes hacer tuyo lo que quieras de este blog. El domingo te ganaste el derecho con tu compañía y buen humor. Gracias a tí.

HITA, ¡qué bueno esto de la internete, que hace que se nos multipliquen los compromisos!, espero que pronto haya otra ocasión.

LANDER, no, el placer fue nuestro, pues tú te lo curraste para mimarnos a todos, y el palizón que te diste tiene casi, o más mérito que lo mío.

YOKU, no iba solo, tenlo en cuenta. Ya te digo: media hora larga más de mi teórica marca posible, hacen de un maratón un paseo. Largo y con necesidad de recuperarse, pero un paseo.

TXAMO, pues ya lo estás abriendo. Y en ese safari casacampero serías bien recibido, como en cualquier otro sarao. Gracias.

ZEROLITO, no te me pongas celosón, prenda, que el plato fuerte del año te lo tengo reservado en exclusiva.

GERMAN, te diría que casi no rompí a sudar, pero luego viene YOKU y me canea por chulo, jajaja... Un abrazo.

PARDILLETE, míralo de esta forma: a tí te parece fácil escribir como lo haces, y otros nos morimos de envidia. ¡¡¡Ese bloggg...!!! Un abrazo.

QUIQUE, mi madre sí dice que valgo mucho, pero sólo ella... Gracias.

Cocoloco Amamower dijo...

¡Enhorabuena, Carlos!

Hace falta mucho dominio del Maratón para hacerlo como si tal cosa.

Y mucha experiencia vital para disfrutarlo a cada paso. ;-)

Nos vemos en Torrejón.

Anónimo dijo...

Felicidades Carlos por estos 13º. Seguro que disfrutaste muchísimo con este ritmo...Voy a intentar prepararme para el año que viene las 24h de torrejon y hacerlo contigo. Un saludo Eladio

Dani dijo...

Cada crónica tiene su puntito, y desde luego la tuya tiene el suyo propio. A mí me gustan todas, y admiro a quien hace "rodajes largos" de 42 km... juasjuasjuas. En cualquier caso, felicidades por sumar uno más a ese currículum de carreras.

Imagino que las crónicas emocionadas no tienen porqué tener relación con la distancia recorrida, ¿verdad? :)