martes, 9 de enero de 2007

Mens Sana in Corpore Sano

Valgan estas imágenes para describir como me siento desde que estoy lesionado.


Apenas son siete días desde que me vi obligado a parar y los efectos son desastrosos, no sólo en el aspecto físico, como por otra parte era de esperar, sino también en el psicológico.

Tampoco me refiero tan sólo al monumental cabreo por perderme la primera carrera del año, (Media de Getafe), ni por echar a perder un par de semanas de la preparación del MAPOMA, que estaría dentro de lo esperable. Lo que me ocurre, es que a la par de la pérdida de facultades físicas inherente al parón, noto también un bajón de las psicológicas...

En esta semana he notado como me cuesta mucho más concentrarme o dormir, y como una vez conciliado, ese sueño es mucho menos reparador que antes. He notado como, paradójicamente, me cuesta mucho también levantarme por las mañanas, y cuando lo hago tengo la sensación de ir arrastrándome penosamente por el mundo, sin los reflejos, sin el vigor, sin la alegría de hace apenas unos días.

No os equivoquéis, no estoy entrando en un estado depresivo, (más bien lo contrario, repito que mi cabreo es monumental, y creo que este último estado es menos pernicioso que aquel), y no quiero dar pena con esta entrada, pero estoy comprobando en mis propias carnes la verdad del aforismo "Mens sana in corpore sano".

Cuando el uno o la otra se resienten arrastran en su declive a su partenaire, ignoro si en un acto de puro egoísmo por parte de nuestra "mitad" dañada, o de una estúpida y malentendida solidaridad de aquella que nos podría mantener a flote.

En estas reflexiones andaba cuando al revisar mis fotos encontré estas dos. Bajo mi punto de vista hay pocos paisajes tan desoladores como el fondo de un lago seco, con su superficie cuarteada al sol y sin rastro de la vida que un día, no muy lejano, albergó, y de inmediato resonaron dentro de mí como un sutil reflejo de mi propio estado anímico.

No me considero un filósofo del atletismo. Yo corro para sentirme bien. Punto. No espero una determinada marca ni econtrar una transcendencia metafísica en el hecho de poner un pie delante del otro a una cierta velocidad, pero de alguna manera la privación de esa dosis casi diaria de ejercicio ininterrumpido que he tenido durante tantos meses ha provocado en mí que mi mente esté como el fondo de este lago: reseca y adormecida, a la espera de un agua que le haga revivir.

Así que como el objetivo principal de este blog es contarte este tipo de cosas, aquí queda esta entrada, que espero sea olvidada y sepultada pronto por otras escritas en otro tono.

Un saludo y gracias por estar ahí.


8 comentarios:

Jorgost dijo...

que pena que estes lesionado!!
y para cuanto tiempo tienes?

Carlos Velayos Martín dijo...

Gracias Jorgost.

Pues espero que para poco, pero las lesiones de adductores suelen ser muy traicioneras, y más cuando uno ya tiene tantos años como yo...

Esperaré esta semana, (en total estaré diez o doce días sin hacer nada), y luego empezaré poco a poco.

Un saludo.

Peque Silvestre dijo...

Muchos animos y pronta recuperación.

Ya veras como en breve estas corriendo por esos caminos que tanto frecuentas.

Un saludo.

Carlos Velayos Martín dijo...

Gracias peque.

¿Estarás orgulloso de tu papi, verdad?.

Un saludo a padre e hijo. ;-) :-)

merak dijo...

cuando estudiaba, el profe de psicologóa general nos contaba uno de sus casos con un paciente depresivo (no es tu caso, pero estaría bien que lo leyeras). le dijo al paciente: mañana a las 4 de la tarde, usted se deprima más. al día siguiente cuando volvió a la conslta, el pregutó qué tal. lo conseguí, ayer a las 4 empecé a pensar en todas esas cosas que me suceden en la vida, en lo desgraciado que soy y conseguí deprimirme como nunca lo había estado. mi profe le dijo: estupendo, usted se curará pronto, es capaz de controlar su depresión.

con respecto a tu bajón físico, sí que me atrevo a decirte que si puedes y tienes al posibilidad de ir a nadar o dar pedales en una bici estática o con rodillo, no perderías tan rápidamente tu forma. respecto a tu bajón psicológico, no me siento capaz de decirte nada, salvo que lo escribas.
abrazos

mayayo dijo...

animo carlos,

Si tanto bajon te da, creo que la idea de merak de meterte algo de piscina, rodillo, o incluso elíptica (según y como) te puede venir bien, no?

Incluso, puedes probar alguno de esos legendarios electroestimuladores....no conozco ninguno barato y bueno, pero sí reo que es una inversión que a la larga se compensa, y a ti ahora igual te viene muy bien.

En fin, cualquier cosa que sirva para pensar que la botella está siempre medio llena, verdad? ;-)

saludos,

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

El cuerpo segrega endorfinas (neurotransmisores) con el ejercicio físico, que nos hacen sentir bien y mejoran nuestro estado de ánimo. Los deportistas nos hacemos adictos a ellas.

Sí, a mí me pasa igual, llevo una semana con una lesión de rodilla y se me está haciendo más cuesta arriba... me he sentido como tú en este post, cabreado por no poder salir a correr, estoy por pillar una barca del retiro y ponerme a remar como un loco.

Lo reconozco, desde que pillé este deporte me he hecho adicto a esa "mierda", y no me importa reconocerlo, necesito salir a correr para sentir mi mens sana...

En fin, que ánimo con tu lesión, todo llega en esta vida para el que sabe esperar, y tu recuperación seguro que también.

Un saludo.

Carlos Velayos Martín dijo...

Hola.

Pues aquí estamos, ya desde el curro, pues todo lo bueno se acaba, pero las vacaciones parece que aún antes...

Muchísimas gracias por vuestros comentarios.

Merak, interesantísma la anécdota. Digna de una profunda reflexión.

Mayayo, soy de los que siempre ven, (o intentan ver), la botella medio llena. ¡Pero leches!, a veces cuesta...

Hoy tengo intención de ir al gimnasio a hacer un poco de bici, remo... Depende de como me encuentre haré unos minutos de cinta, pero no soy muy optimista. Aún con antiinflamatorios y analgésicos noto una pequeña molestia y no me apetece forzar.

José Ignacio, bienvenido y gracias por tu comentario.

Yo támbién he leído acerca de las endorfinas, y a veces noto como mi organismo las segrega "a chorros", generalmente en rodajes suaves sin un objetivo predeterminado de duración o ritmo.

Ya iré contando.

Un saludo. ;-) :-D