jueves, 12 de marzo de 2009

De rondón…

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Pues así, de rondón, es como se me han colado en el calendario los 100/50 Kilómetros Villa de Madrid, una prueba que en principio no tenía pensado correr, incrustada como estaba entre el Maratón de Sevilla, en el que iba a buscar marca y del que hubiera necesitado una larga y completa recuperación, y el Mapoma, pero mi ausencia del primero dejó un hueco a llenar en el que han cabido la Media Maratón de Collado Villalba y el desangelado circuito vallecano de diez kilómetros.

Será la tercera vez que la corra. Tengo extraordinarios recuerdos de su edición de dos mil siete, (a la que pertenece la foto, gentileza de Alicia), en la que mis miedos eran el desconocimiento de qué había más allá de los 42,195 metros y sobre todo la intuición de la soledad que produciría la presencia de unas pocas decenas de corredores repartidos en unos larguísimos diez kilómetros, pero que al final se convirtió en una fiesta, y no tanto de la de dos mil ocho, en que la prudencia me hizo abandonar después de correr "sólo" cuarenta y tres kilómetros. Este año las opciones eran acompañar a Cabesc dos o tres vueltas en su primer asalto a los cien kilómetros o repetir estrategia y trotar suavemente de avituallamiento en avituallamiento en busca de un puñado de orejones y un trago de agua para acompañarlos garganta abajo hasta completar cincuenta kilómetros. Al final una inoportuna, (siempre lo son), enfermedad de Cabesc, ha hecho que sea la segunda la que ejecute, así que el domingo, a las siete de la mañana, con el sol siendo apenas una insinuada promesa de luz y calor suspirando levemente detrás de los tejados, servidor se pondrá en marcha, y esta vez sí, completamente solo. Por delante un trote muy suave y mucho tiempo para ordenar mis pensamientos, un tanto anárquicos en los últimos meses en que asuntos más importantes que el atletismo han ocupado mi mente. Ritmo lento, mucho tiempo y un agitado torbellino de pensamientos. Un cóctel que a buen seguro dará lugar a sabrosas y dispares experiencias emocionales. Quizá profundas reflexiones iluminen mi camino en algunos momentos, acaso incluso encuentre alguna respuesta a mis modestas preguntas. En otros desconectaré del mundo y caerán una vuelta o dos sin darme cuenta, en esa suerte de cuasi trance que de vez en cuando nos sobreviene a los, (ejem), fondistas a ritmos suaves...

Y depués, para no variar, quedadita para comer con los amigos del foro, alguno de los cuales se batirá el cobre en la Media de Fuenlabrada, y donde a buen seguro echaré fuera todas las risas que me haya hurtado por la mañana esa "soledad del corredor de fondo" que en el fondo no es tanta soledad cuando uno se tolera bien a sí mismo.

7 comentarios:

anita (la gurisa) dijo...

Asi nomás se te "colaron" 100 km! jaja
(ojo con los colados, no vaya a ser cosa que se te aparezca una de 200 km)

¡mucha suerte!

Carlos dijo...

¡Que no, que no Anita!, que "sólo" voy a hacer 50K... Los 100K los dejaré para mayo, en las 24 Horas de Torrejón.

Siempre es un placer leerte por aquí.

Un beso. ;-)

mayayo dijo...

."Longius, tardius". Eso sí es un lema olímpico. Pues dale dale campeón, por zancadas q no quede!

Pero no te me "atractores" demasiado, que en el monte necesitarás algo de chispa, siempre.

Carlos dijo...

Más tardius que longius Mayayo... Y volverme más atractorado va a ser difícil, jajaja...

Tranquilo, que me tomo muy en serio tus consejos amigo.

Saludos. ;-)

David Rodriguez Roures dijo...

Me gusta como le contestas a Anita,solo 50,un paseo jeje,creo que yo me cansaría de mi mismo,como es el circuito,dando vueltas a uno de 10 o algo así,bueno que tengas muchos buenos pensamientos durante esos cortos 50k,mucho animo para mañana,un saludo.

Anónimo dijo...

Bueno ¿y que tal te ha ido Don Carlos?, estuvieron por allí algunos Garabitas.

Amig@mi@ dijo...

¿Por qué no me entran las actualizaciones de tu blog?
He visto que al menos hay dos que no se me marcaron ... :(
Y yo pensando que estabas vagazo...
Espero que me echaras de menos, jeje
Besos