En un comentario a mi anterior entrada Alfonso me sugería crear una categoría en el blog que englobara las marchas y excursiones montañeras que hiciera, a fin de tenerlas de alguna manera clasificadas. Por otro lado Yoku, en esta entrada, aconsejaba documentar las salidas montañeras a fin de que pudieran servir a aquel que llegara a nuestro blog en busca de información. Como ambas ideas me parecieron buenas, asumo la sugerencia de uno y el estilo de contar sus rutas del otro, con descripciones algo más detalladas y fotos ilustrativas.
Hoy sábado teníamos la intención de subir de nuevo a la Laguna Grande, pero mi hija no ha pasado una buena noche y Carlos y yo hemos tenido que recortar pretensiones, así que hemos transitado una ruta que nos llevaba unas semanas rondando la cabeza: unir las sendas de San Gregorio y la de El Castañar, en El Tiemblo, de tal forma que entre ambas nos hemos metido entre pecho y espalda unos trece kilómetros bellísimos y que aunque no son excesivamente duros, si tienen su “picante”. Aquí tenéis el mapa de la zona en .pdf.
El acceso al comienzo de la ruta no tiene mayor problema: una vez en El Tiemblo, casi al lado de la Plaza de Toros, en una rotonda decorada con unos toros de piedra a imagen de los cercanos Toros de Guisando, cogemos una calle perpendicular en dirección a la sierra con carteles indicativos. A poco más de tres kilómetros, a nuestra izquierda, ya vemos el inicio de la senda.
Cartel descriptivo de la Senda de San Gregorio: plano, altimetrías, descripción de flora y fauna…
A pocos metros, entrando por el camino, podemos dejar el coche, en una explanada entre antiguos edificios en ruinas, restos, supongo, de la antigua industria resinera que se surtía del frondoso pinar que vamos a atravesar.
En un par de minutos, y tras atravesar un pequeño puente sobre el Arroyo de la Yedra, comenzaremos el kilómetro más duro de todo el recorrido, aunque como podéis ver en la foto tampoco es para tanto...
En total son unos cuatro kilómetros trescientos metros, (sólo ida), y salva menos de trescientos de desnivel. Termina justo en el área recreativa Los Regajos, en la que encontraremos un merendero y parking para los coches y donde comienza la más conocida y transitada senda de El Castañar. Prácticamente todo el recorrido será a la sombra, pues el espeso pinar salpicado de robles de ahora nos acompañará hasta la mezcla de castañar y melojar que encontraremos después. Está totalmente marcada con postes de madera y el símbolo PR, excepto, (inexplicablemente), en la bifurcación de la siguiente foto, a unos diez o quince minutos de la salida, en que deberemos tomar hacia la derecha. Hay otra puntualización que hacer sobre esta senda: está tremendamente mal medida “al alza”. Con mi hijo, y a paso muy tranquilo, no nos lleva mucho más de una hora, mientras que en los carteles indicativos “mide” más del doble.
Por la izquierda saldríamos a una pista forestal aunque al cabo de unos cientos de metros esta volvería a cruzarse con la senda, por lo que tampoco habría excesivo problema… Justo en ese cruce encontramos la Fuente del Cura.
Por el camino también veremos una majada pastoril, ahora abandonada.
Ya casi al final de la senda encontraremos el Refugio de Las Colmenas.
Sólo unos doscientos metros más abajo llegamos al área recreativa Los Regajos, donde comienza la segunda etapa de nuestra ruta: la senda de El Castañar.
Esta senda está también perfectamente marcada, (y mejor medida que la anterior). Es circular y nos llevará en más o menos una hora de vuelta al mismo lugar de la foto. De ella os hablé ya en alguna otra ocasión, especialmente en esta entrada. Como puntos reseñables, aparte de su impresionante belleza en cualquier época del año, podemos destacar: el refugio…
…el monumental “Abuelo”, un castaño centenario…
E innumerables imágenes que quedarán en nuestra retina…
Para no sobrecargar en exceso, he subido un álbum de Picasa con el resto de las fotos. Aquí tenéis una presentación con ellas:
En lo personal ya os he comentado anteriormente que estoy disfrutando muchísimo de poder compartir estos momentos y experiencias con mis hijos.
