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lunes, 16 de enero de 2017

Alea jacta est.

 

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Inscrito en el Cross Memorial José Soriano de este domingo organizado por el Club Ecosport. Con el compromiso de no ir más rápido de seis minutos por kilómetro, pero primer dorsal desde 2011. Con miedo por el aquiles, sin haber trotado más de media hora máximo un par de veces por semana desde finales de año, pero con la ilusión y los nervios de la primera vez. Alea jacta est.

domingo, 1 de enero de 2017

Nuevo año…

 

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Foto de Rafa, un amiguete del Club Ecosport. Tomada en la tradicional subida que organiza el club al Santuario de Nra. Sra. de Sonsoles el día de Año Nuevo. Allí arriba estoy…

Tengo muchas esperanzas puestas en este nuevo año, deportivamente hablando. Muchas. Si todo va bien, y aunque cruzo los dedos parece que así es, será el año de mi vuelta a las carreras después de casi seis sin ponerme un dorsal. También será el año (sigo con los dedos cruzados) de mi debut en triatlón-duatlón una vez dividida mi fidelidad entre Ecosport y Triávila. 2016 ha sido consistente en “entrenamientos”, no duros, quizá ni siquiera se les podría llamar así, sino básicamente sesiones de vuelta al ejercicio después de tan largo parón, de construcción de una base en el gimnasio, de adaptación al agua, en la que de todas formas sigo siendo más boya que delfín, y de atreverme a quitar los ruedines a la bicicleta, en la que son habituales las salidas de dos o tres horas. El caso es que estoy en el camino. El tendón de aquiles me permite ya trotar dos o tres días por semana en llano y no más de media hora, y lo mejor es que las ecografías que me hago periódicamente muestran una exasperantemente lenta mejoría, pero mejoría al fin y al cabo. Si todo sigue su curso confío en poder olvidarme de la rotura a mediados de año. Después de tan larga y áspera travesía ya mismo firmaba porque fuera así.

De momento el plan es seguir quemando semanas en las que seguiré mezclando salidas de bici, sesiones de piscina, gimnasio y esos pequeños trotes que me saben a gloria, porque amigos, ahora que no nos oye nadie, la carrera es, de largo, el ejercicio más divertido de los cuatro…

Ahí vamos pues. Sobran años y algún kilo, pero también ilusión y ganas.

martes, 28 de julio de 2015

¿Ironman?

 

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Cuando las circunstancias son difíciles y te superan, cuando por mucho que las has buscado no encuentras soluciones, hay dos opciones: darte por vencido y rendirte o huir hacia adelante. Aunque a veces me ha llevado a estrepitosos fracasos, siempre he elegido lo segundo. Es por eso por lo que después de cuatro años de lesiones constantes de las que aún me estoy tratando y que probablemente me lleven a corto plazo al quirófano, pasadísimo de peso y sin haber entrenado prácticamente nada en este tiempo, he decidido que antes de cumplir cincuenta y cinco años (es decir, que tengo de plazo exactamente tres años y un mes) voy a hacer un Ironman… Ahí queda constancia pública del reto. Veremos a dónde me lleva...

sábado, 27 de junio de 2015

I promise...






Prometo... Que algún día explicaré el significado de esta entrada. No le déis muchas vueltas: sólo lo tiene para mí y quedó unido a esta estupenda canción de The Killers aunque podía haber sido a cualquier otra.


martes, 31 de diciembre de 2013

Streak Running V 2.0 ¡NPR!

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Con la corta salida de ayer, treinta de diciembre, con cuya gráfica encabezo esta entrada, supero la cantidad de ochenta y una salidas consecutivas conseguidas el pasado diecinueve de septiembre de dos mil doce en mi primera tirada de Streak Running, de cuyo comienzo di cuenta en esta entrada y a la que una de la interminable lista de lesiones que he sufrido en los últimos años puso fin. Ayer cerré la ochenta y dos de la V 2.0 que empecé el diez de octubre, día de nacimiento de mi nieta, no tanto por la ñoñería de celebrar tal efeméride (que también, admito) como porque algún día tenía que ser el primero. ¿Motivos de volver?, los mismos que la otra vez: por un lado el Streak Running te motiva a salir en días en que te quedarías tan a gustito en casa, te crea un hábito y una disciplina, y por otro te ayuda a controlar las salidas y a hacerlas lo suficientemente suaves como para no comprometer el entrenamiento del día siguiente.

Al hilo de lo que acabas de decir, ¿hablas de entrenamiento, Carlos, cuando aún no has superado la media hora excepto un día en una corta salida montañera que tenía alguna trampa en forma de pequeña cuestecilla que subiste andando?

Jodido Pepito Grillo qué daño ha hecho a la estabilidad emocional de los que tenemos pelín de autocrítica conciencia… En cualquier caso, y aunque cada vez me resulta más lejano (por no decir absurdo) eso de tener objetivos de ningún tipo distintos de simplemente disfrutar, va, venga, vamos a por los cien…

jueves, 12 de diciembre de 2013

La enésima ¿y definitiva? vuelta.

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La mañana es fría y húmeda mientras estabilizo y nivelo el trípode de mi cámara. Apenas treinta minutos antes una mirada turbia y legañosa al despertador siembra un punto de desconcierto en mi cabeza, ya que a la hora que marca debía haber más luz entrando por las rendijas de la persiana… ¡niebla, Carlos! Sólo puede ser niebla… En apenas diez minutos, sin desayunar, y arrastrando aún los zarcillos de ensoñaciones que no acaban de disiparse salgo camino de El Soto, el pequeño bosquecillo de fresnos apenas a un kilómetro de casa donde tantos kilómetros he recorrido a lo largo de mi vida. La mañana es fría y húmeda, y eso despeja y aclara mi mente. No es tan pronto como me hubiera gustado y preveo que la niebla durará poco, así que tengo que trabajar rápido. Y este encuadre ya lo tenía pensado antes aún de dejar la moto en el aparcamiento… La mañana es fría y húmeda, heladora. El suelo, el tronco de los árboles, sus ramas… todo está cubierto de una crujiente escarcha. Trabajo rápido. En un par de minutos tengo el trípode montado y asegurado. Uno más y tengo el encuadre. Un par de disparos de prueba y tengo composición y exposición correctos, esta es la buena… Decido cerrar algo el encuadre, acercándome al viejo fresno, cuando oigo pasos detrás de mí, bendita y crujiente escarcha. Son pasos de corredor… La imagen surge inmediatamente, pero tengo una sola oportunidad de sincronizar los dos segundos de retardo con los que estoy trabajando para evitar cualquier trepidación con la previsible posición del corredor cuando se abra el obturador. Durante un instante cierro los ojos, con el dedo en el disparador… ¡ahora! Sólo queda esperar que el momento haya sido el adecuado y que mi inesperado ayudante no lleve ropa con colores estridentes, y hasta en eso tengo suerte y el corredor, con su discreto atuendo está exactamente donde lo imaginé. Rápida revisión en la pantalla de la cámara, ¡buena foto, Carlos!. Me identifico totalmente con ella. Me transmite una agradable sensación de frío y pequeñez frente al paisaje, pero sobre todo de mi amada y tantas veces buscada soledad. No podía ser menos para el autor de un blog que depende de una cuenta de Google llamada corredorsolitario@gmail.com. Le agradezco íntimamente al anónimo atleta la ayuda prestada y me prometo que esa misma tarde seré yo el que pase debajo de esa misma rama… porque de nuevo he empezado a correr. A día de hoy sesenta y cuatro días seguidos, ciertamente con muy escaso kilometraje, ciertamente con todos los miedos del mundo, porque se me acaban las oportunidades y otro parón de tantísimo tiempo como este último sería casi definitivo, con todas las precauciones que he sido capaz de tomar, con todas las medidas a mi alcance para que esta vez sí, sea la definitiva… y con otra filosofía que ya desgranaré. Es un humilde y pequeño regalo a mi nietecita, nacida el diez de octubre, día en que le dediqué apenas un par de kilómetros. Sólo dos kilómetros, pero dos kilómetros más que el día anterior. Desde entonces no he parado. Estoy de vuelta.

martes, 15 de octubre de 2013

Mamá, a veces veo espectros…

Con ese título presenté la siguiente foto, a la postre ganadora, al Concurso Fotográfico de la II Edición de la Carrera Avila Solidaria celebrada el pasado 14 de septiembre. El que fuera un concurso modesto no le restó un ápice a la ilusión que me hizo ganarlo.

 

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Pulsad en la imagen para acceder a mi galería Flickr, ver el mapa de situación o los datos Exif de la foto; ver o descargar más tamaños…

Y como concesión a mi ego subo también la foto difundida por la organización sobre la entrega de premios y la reseña publicada por el Diario de Avila.

 

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viernes, 3 de mayo de 2013

Confieso que he Corrido.

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Como diría mi amigo Vicen, el GRAN Vicen: hoy he corrido cien metros. Sí, sólo cien metros, pero ya son cien metros más que ayer…

Realmente han sido unos pocos metros más, algo más de un kilómetro repartido en dos tiradas de menos de cuatro minutos intercaladas al final de un mero paseo hasta el Santuario de Sonsoles, otrora habitual destino de mis entrenos, con su dura cuesta final que hoy me ha costado coronar ¡andando!. Sí, Vicen, han sido cien metros (vale, un kilómetro) más que ayer, pero también menos que mañana. Todas las lesiones pasadas, (y alguna futura, sospecho), se han dejado sentir en tan pocos pasos, y he sido consciente de la no totalmente recuperada tendinitis de peroneos de la que me vine de la Carrera de Navidad de Cercedilla, hace ya más de cuatro meses, las de ambos aquiles de antes de ella, y las de pata de ganso en ambas rodillas un poco más atrás, y las de rotulianos, también en ambas rodillas, y también redundantes, la pubalgia que me hizo renquear de dos mil nueve a dos mil once y que aún siento al toser, y la fascitis plantar de hace años, ¡oh milagro!, sólo sufrida en mi pie derecho… Todas ellas han dejado marcas indelebles, molestias y runrrunes. Y sólo han sido diez minutos de trote.

Hoy he corrido. Mañana no… Y con todo lo peor, es que tampoco tengo muchas ganas de volver…

Os dejo una canción deliciosa, triste, melancólica, que refleja bien cómo me siento últimamente.

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Fin de la racha.

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Pues sí, la imagen de arriba es de la sesión de ayer, que pone fin a la racha de entrenos consecutivos y deja la cifra de días seguidos de trote en ochenta y uno.

Los gemelos, especialmente el derecho, ya venían avisando, y ayer, apenas a algo más de un kilómetro de casa, lo que creo una pequeña rotura fibrilar manifestada a través de un crujido en él y un fortísimo dolor me hicieron parar.

Haciendo un esfuerzo por ser positivo, diré que hoy el gemelo duele bastante menos que ayer, aunque aún cojeo mucho, y por tanto confío poder iniciar la serie Streak Running 2:XX en cuestión de días, a lo sumo un par de semanas. Y también el hecho de que considero que en este tiempo he conseguido lo más difícil del reto (y creo que todos los atletas estarán de acuerdo conmigo), que es ponerse TODOS LOS DIAS los bártulos y salir. Generalmente a partir de ese momento todo es más fácil…

domingo, 16 de septiembre de 2012

Celebrada la I Carrera Popular Avila Solidaria.

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Como ya anuncié en mi anterior entrada, ayer sábado se celebró la primera (y esperemos que no última) edición de la Carrera Avila Solidaria. Los chicos de la Peña del Barrio de las Hervencias hicieron un estupendo trabajo y la organización rayó a buena altura, sorprendiendo a más de uno que esperaba una carrera más de “andar por casa” El día acompañó, e incluso para los que somos “de frío” hizo demasiado calor.

En la web oficial podéis consultar las clasificaciones y próximamente las fotos, entre ellas las que hicimos los miembros de la Asociación Fotográfica de Avila que prestamos así nuestra colaboración.

En lo personal un cierto batiburrillo de emociones. La carrera se organizaba a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer, lo que traía inevitables recuerdos de un pasado demasiado reciente como para no doler, y a lo que se sumó, evidentemente a mucha distancia emocional, la envidia hacia los atletas por volver a participar en una carrera como fotógrafo en lugar de como corredor.

Las fotos que hice estarán tan pronto como pueda a disposición de la organización, y una vez que ésta las haya publicado en su web y sacado el provecho que crea conveniente subiré un álbum Picasa que haré público.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

I Carrera Popular Avila Solidaria

Con este nombre, organizada por la Peña del Barrio de las Hervencias, (aquí en Facebook), a beneficio de la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer), y con un recorrido espectacular que incluye dos vueltas a las murallas de Avila, este sábado se celebra en Avila una carrera de 7 Kilómetros en la que la Asociación Fotográfica de Avila colabora a través de varios socios que nos acercaremos a fotografiar a los participantes. Es la modesta colaboración que aporta Afa al margen de la inscripción de algún socio/corredor y la participación a través del dorsal cero de todo aquel que lo desee. Aún estáis a tiempo.

lunes, 23 de julio de 2012

Seguimos con el Streak Running (y con el minimalismo, oiga…)

1-23_23-07-12 Pues sí, no lo he dejado, pero aburrir al personal con una entrada diaria me parecía absurdo, así que he pensado rendir cuenta diaria en un medio mucho más efímero como el Facebook, que se presta más a este tipo de comunicación “de bar” dejando aquí constancia cada sólo cada cierto tiempo para recordar que esto es (o era) un blog de atletismo... Por si acaso a alguien le picara la curiosidad estoy subiendo las imágenes del Polar a este álbum en Facebook, con el que enlazaré también las que sirvan de cabecera a estas entradas. Con hoy ya son veintitrés días con una media de sesión de una hora y cuarto, casi toda de caminata. Me satisface mucho haber conseguido incrustar la rutina de salir todos los días entre el resto de mis ocupaciones, cosa que pensé que me costaría más, pero parece que el compromiso de contar al mundo mundial diariamente lo poco o mucho que hayas hecho remueve esa “vergüenza torera” tan española y motiva más de lo que creía.

En cuanto al minimalismo, sí, también sigo con él, (de hecho ya he comentado que es un camino sin retorno), en un segundo intento de hacer una transición, ésta, espero, como los dioses descalzos mandan… Así que prácticamente todos los kilómetros, tanto de caminata como de trote los estoy haciendo con las Merrell Trail Glove, aunque también esporádicamente uso las Saucony Grid Flex (sin plantillas) y unas sandalias Merrel Aqua Wrap compradas a precio de oro en internet y que me han decepcionado un tanto. Descalzo no he corrido más que un día por asfalto.

Me muevo…

lunes, 2 de julio de 2012

Streak 1:2

Foto descargada de ElPais.com

Vale que hoy el café me ha costado lo mismo. Vale que la prima de riesgo sigue precisamente ahí: en zona de riesgo. Vale que mi hija hoy no ha querido dar un paseo con su padre. Vale que habrá miraombligueros y cainitas (muchos, muchísimos en este país de envidiosos) que renieguen del éxito porque ello les haga dolorosamente conscientes de su propia e inasumida mediocridad… Pero siquiera por unas pocas horas España ha recuperado ilusión y orgullo y se ha visto reflejada en un grupo de muchachos que han hecho bandera de la sencillez y el trabajo, demostrando que no hace falta pecar de divismo para ser el mejor equipo del mundo.

Segundo día de Streak Running: unos ocho kilómetros, casi los dos últimos de trote muy suave.

domingo, 1 de julio de 2012

Streak 1:1

Foto tomada del blog Mis Corridas.

Cualquier actividad que una adolescente quiera realizar con su padre debe ser motivo de alborozo y celebración por éste, pues significa que en contra de lo que a veces pueda parecer, no está todo perdido… Así que cuando mi hija propuso ayer salir a andar esta mañana me faltó tiempo para aceptar tan satisfactorio plan.

Mi cabeza no deja de dar vueltas a un ritmo que para sí quisieran mis piernas… 1 de julio. Comienzo de semestre. El Maestro Palillo que lleva ya más de doscientos días seguidos corriendo… Vuelta de un paseo de casi dos horas. Tres meses sin correr… Muchos practicantes de Streak Running consideran cumplido su “compromiso” diario tan solo con una milla… “Carlos, kilómetro y medio mal medido: muy mal se te tiene que dar para que tus tendones se quejen mañana con tan poco” “El Streak Running es una buena manera de forzarse a correr muchos días en que encontrarías mil razones para no hacerlo, pero también de hacerlo despacio para no comprometer las salidas siguientes” ¿Y porqué no…? Mi hija se queda en casa y yo comienzo a trotar…

Ahí queda: calculo que poco menos de dos kilómetros a un ritmo solo ligeramente superior al que llevaba andando. Sin pulsómetro ni GPS. Ya le daremos vueltas al proyecto, pues habrá que definir mínimos, superar la puñetera lesión, valorar la inclusión de algo de Cross Training (estos americanos tienen estupendos nombres para todo) ahora que las molestias de la alergia van remitiendo… De momento, al menos, son dos kilómetros que no habría hecho… y otro lío en el que me he metido…

martes, 1 de noviembre de 2011

En ruinas.

 

Mi plan no funciona. Hacer pocas salidas, muy cortas, en llano, y dejando uno o dos días entre ellas ha conseguido que el dolor ceda y se convierta en molestia… que no desaparece del todo. La recuperación es más lenta de lo que pensaba, así que he decidido para del todo. Por enésima vez…

Al menos tendré tiempo (poco, siempre es muy poco el tiempo disponible) para dedicarle a mi otra afición, la fotografía. Así que como estaré un tiempo sin escribir por aquí, podéis pasaros a visitarme en mi otro blog: Mirando por el Objetivo.

Volveré. Pronto. Prometo…

sábado, 8 de octubre de 2011

¡Quien lo iba a decir!

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Estoy al borde de la depresión atlética…

Todo iba como la seda. La tendinitis de rodilla cedía y ya me permitía rodar sin problemas. Había subido kilometraje, eliminado casi completamente las molestias… y he cometido el peor error que puede cometer un atleta, popular o no: pecar de impaciencia. Un lunes, después de aumentar de apenas diez a cincuenta kilómetros en una sola semana con estupendas sensaciones, hice unas escaleras. Y los gemelos se quejaron –“Es lógico”- pensé… pero las piernas van solas, sueltas, con menos esfuerzo a medida que voy adquiriendo práctica. Y el miércoles me atreví con unos kilómetros a ritmillos algo más altos, entre el de medio maratón y el de diez mil, y parecía que las molestias no iban a más… Y el viernes de esa misma semana me metí un rodaje, demasiado largo, demasiado rápido, con demasiado (muchísimo) desnivel… Y los tendones se rebelaron y decidieron que tocaba parar… Y de eso va para dos semanas…

Y no será por falta de avisos: “novato, ten cuidado, al principio del minimalismo son muy frecuentes las molestias en gemelos, sóleos y tendones de aquiles. Son músculos y tendones que tienes atrofiados después de años con tanta amortiguación. Dales tiempo a que se adapten a la pisada de metatarso”

Y lo curioso es que un tipo como yo, al que nunca le había importado perderse uno (o muchos) días de entrenamiento, ahora resulta que comprende a aquellos a los que eso se les hace insoportable. Y quien lo iba a decir: tengo un monazo del quince que no sacian las dos o tres sesiones de a cuarto de hora, apenas un calentamiento, que he hecho desde entonces.

Tampoco estoy preocupado en exceso. El origen de las molestias es una “sobrecarga por impaciencia” y su evolución creo que será rápida. Espero que lo suficiente como para permitirme trotar en Valencia…

Aprovecho para presentar en sociedad un nuevo logo (copiado en su concepto del de Gustavo), que estoy utilizando como avatar en los foros de ElAtleta.com y Correrdescalzos.es, de favicon de este blog (aunque Firefox y Chrome no me lo pillan) y en general como identificador de mi condición de “rebelde” en esto del atletismo  ¿A que mola?

Por supuesto, si a alguien le apetece usarlo, es suyo.

Edito.- Solucionado el tema del favicon. Simplemente había que borrar archivos temporales de los navegadores.

lunes, 1 de agosto de 2011

Roto. Otra vez…

(Fotograf\355a de p\341gina completa) De nuevo la tendinitis de pata de ganso. Ahora en la rodilla derecha, envidiosa de que su gemela izquierda la hubiera padecido hace unos meses. Y la traidora lesión ha llegado sin avisar en el momento en que mejor me encontraba desde que a finales del año pasado retomara los entrenamientos, y una vez superados los problemas de alergia mal tratada que provocaron mi “fiasco” en el pasado MAM.

El dieciséis de julio corrí la estupenda y muy recomendable Carrera Nocturna Miaccum, organizada por el Ayuntamiento de Collado Mediano y que este año celebraba su segunda edición. Como digo, no puedo hablar más que bondades de una carrera bien organizada, con precio ajustado, original (ya que es nocturna y se corre por los caminos, algunos bastante técnicos, que rodean el yacimiento romano Miaccum, para lo cual es imprescindible el uso de frontal) y en definitiva, divertidísima carrera a la que seguro volveré. Hay carreras para los peques, concurso de disfraces… Además se obsequia con una buena bolsa del corredor a los inscritos y una degustación de chorizo a la sidra al terminar ¿se puede pedir más? Sí, participar con un puñado de buenos amigos, como fue el caso. Allí estuvieron El Corredor de la Fruta, Paco Izga, Javi Txamo, Charli (al que va siendo habitual encontrarme en carreras)…

Durante todo el recorrido, casi once kilómetros con algún tramo complicado de pasar incluso con el frontal, las sensaciones fueron estupendas. En todo momento corrí con el freno de mano, con suficientes reservas para adelantar con solvencia en cualquier terreno, incluso subiendo, pensando en ir acumulando kilómetros de cara a la Madrid-Segovia, objetivo principal hasta este momento de la temporada verano-otoño. Creo que todos tuvimos más de un tropezón, y en concreto, varias veces mi pie derecho se quedó “clavado” un palmo antes de lo debido en pequeños resaltes del terreno cuya profundidad la luz del frontal no acertaba a destacar. Aunque no llegué a caer sí cargué en esas ocasiones muy bruscamente el peso del cuerpo (y su considerable inercia) sobre esa rodilla, lo que intuyo que pudo ser el origen de la tendinitis.  No obstante, durante la hora y pico que siguió al final de la carrera, y que pasamos de pie, no noté nada más que el lógico cansancio.

Según aparcaba el coche en Avila, ya de madrugada, y aún con el saborcillo del chorizo a la sidra en los labios y la satisfacción de tener por fin buenas sensaciones en una carrera después de tantísimo tiempo, pensaba en escribir una de mis crónicas-tocho a la altura de la ocasión. Pero al bajar del coche e intentar apoyar la pierna derecha noté el punzante y familiar dolor el la parte interna de la rodilla… ¡Coño, no. Ahora no. Otra vez no…!

De esto hace ya dos semanas en las que he visitado varias veces al fisio, he tomado antiinflamatorios, me he puesto hielo, he estirado los isquios… Todo lo posible en busca de un milagro que no se ha producido. Ayer mismo, con apenas veinte minutos de rodaje tuve que abortar el entrenamiento y decidí no participar en la Madrid-Segovia y descansar hasta la total recuperación del tendón.

Me encuentro deportivamente frustrado y anímicamente cabreado. Pero no queda otra que tener paciencia y empezar de nuevo en cuanto el puñetero tendón me deje. Es una lástima pues estaba muy ilusionado con ese ultra, que hubiera servido para quitarme el mal sabor de boca del MAM, pero habrá que apuntarlo en el debe y tendrá que ser otro año…

Entretanto, y a la espera de definir futuros objetivos en función del tiempo de recuperación (siempre desesperadamente largo), mi febril cabecita anda dándole vueltas a un nuevo enfoque de esto del correr. Pero eso es otra historia de la que ya hablaré con más calma…

Enlaces (de la web del Ayuntamiento de Collado Mediano):

Clasificaciones.

Fotos carrera niños.

Fotos del “ambiente” de la carrera.

Fotos carrera adultos 1.

Fotos carrera adultos 2.

sábado, 25 de junio de 2011

Y sin tiempo para pensar…

…Se me llega el momento de empezar a preparar el nuevo objetivo importante del año, los 100 Kilómetros Madrid-Segovia por el Camino de Santiago, que si bien no es una carrera de montaña, ya que se disputa casi íntegramente por pista, evidentemente no logra eludir el cruce de la Sierra de Guadarrama, lo que implica tener que subir cuestas y más cuestas...

La recuperación del MAM ha sido fácil. El no ser capaz de exprimirme y sacar de dentro ese punto extra que tanto eché en falta ese día, hizo que muscular y cardiovascularmente no sufriera en exceso, cosa que ahora ha jugado a mi favor, por lo que el descanso relativo de estas semanas ha dejado mis piernas (y mi mente) limpias y despejadas. Solo un problema, un grave problema, se atisba en el horizonte: el calor. Preparar un ultra en verano, y más para los rudos esteparios, acostumbrados a los rigores del frío invierno castellano, se hace muy cuesta arriba. Habrá que madrugar… o trasnochar.

En otro orden de cosas, el vídeo que pego a continuación es una escena de la película El Concursante, de Rodrigo Cortés, y el enlace me lo envía Miguel Emele, un gran fotógrafo al que visito con frecuencia.  Lo subo por dos motivos: el primero y fundamental, porque me sedujo su cuidadísima, por momentos espectacular, fotografía. Segundo porque no deja de ser una explicación (simplista, incluso para algunos algo demagógica quizá) de parte de los orígenes de nuestros males económicos. No es su intención sentar cátedra, recuerdo que no es más que la escena de una película y creo que como tal se debería valorar, pero sí hace pensar… Merece la pena ser visto (y oído) hasta el final.

 

 

Doce, semanas, doce… ayyysss…

lunes, 20 de junio de 2011

Pares, impares…

Foto tomada de la web Avila Digital 

¡Ay, como estaban por la tarde los ojillos de alguno de los que en ella sale, jejeje!

Pares-impares. También podría haberse llamado blancos-azules, solteros contra casados (bueno, esto mejor no: los solteros tienen ventaja) caracoles-tortugas o Montoyas-Tarantos. El caso es que desde hace varios años el Club Ecosport al que pertenezco organiza, a modo de cierre de temporada, una carrera en la que de forma aleatoria los participantes se dividen en dos grupos sumándose el puesto en meta de cada uno de ellos. Al final, el equipo que menos puntos tiene, gana. ¿El qué? pues básicamente el derecho a la burla sin compasión sobre el otro equipo.

Este año, a pesar de la enorme suerte de tenerme entre sus filas, perdió el equipo de los pares al que el dorsal 042 me hizo pertenecer... El bochorno de la derrota pronto quedó olvidado, gracias fundamentalmente al grifo de cerveza y al cuchillo jamonero que había en meta y que ayer se ganaron más que bien el jornal (dos jamones, dos, que cayeron). Después de tan sabroso avituallamiento final y de convenientemente duchados, degustamos en el mismo parque una paella y parrillada, alargadas en agradable sobremesa en la que no faltaron cafés, chupitos (cuando no güiscazos), muses y fútbol para los más atrevidos, además de las mil y una anécdotas, chascarrillos y cotilleos varios que siempre surgen al calor de la buena compañía. Una jornada de confraternización de lo más agradable.

La carrera en sí tiene doce kilómetros, fundamentalmente de camino, aunque hay unos tres kilómetros de asfalto y un par de ellos de sendero, terminando en el Parque de El Soto. Después de haber corrido el MAM el domingo anterior, tenía ganas de ver cómo estaba de recuperado y sobre todo, comprobar si la sospecha de que mis pésimas sensaciones ese día se debían a haber suspendido la medicación contra la alergia antes de tiempo (empecé a tomarla de nuevo el lunes pasado a ver si así…) Y a pesar de que lógicamente no estoy al cien por cien, y de que ayer hizo un fortísimo calor que afectó a los tiempos realizados, lo cierto es que sí pude exprimirme a tope, y si no hice mejor tiempo fue porque no había más. A mayores, esta mañana he estado en el médico. Después de comentarle mis molestias, y proceder a auscultarme, tomarme la tensión y practicar  un electro, la doctora coincide conmigo en que con toda probabilidad los problemas se deben a la alergia. Cada vez que lo pienso se me queda cara de gilipollas, pues es algo en lo que debería haber reparado antes, pero ya no hay más remedio que aprender la lección y tenerlo en cuenta en un futuro. Como descargo, que nunca había sentido que mi alergia me provocara más molestias que el picor de ojos, la rinitis y los estornudos, nunca problemas bronquiales.

Por supuesto que se hicieron cientos de fotos. En cuanto tenga alguna (habrá que expurgar las más vergonzosas, esas en las que la peña aparece con vampirescos ojos inyectados en sangre y con un más que dudoso estado de equilibrio) actualizaré la entrada.

Reseña de la carrera publicada por Avila Digital y de la que he tomado la foto que encabeza la entrada.

viernes, 17 de junio de 2011

Retazos del Maratón Alpino Madrileño.

 

Fotos (magníficas) del Maratón Alpino Madrileño 2011.

Tomadas de este álbum de la web A to Trapo.

Ha pasado sobradamente el mediodía. El sofocante calor en lo más profundo del pinar, a pocos kilómetros ya de Cercedilla, me hace sentir la boca seca y pastosa. Mis ojos están irritados, enrojecidos por la mezcla de sudor, sal reseca, polvo y el inmisericorde sol que los ha castigado durante horas. Me encuentro sucio y maloliente. Intento correr pero solo lo consigo a tramos a pesar del terreno favorable. Las fuerzas no llegan a donde el corazón quisiera. Avanzar es un ejercicio de fe en el que a mi mente no le doy más opción que seguir so pena de correr el riesgo de elegir cualquier otra que le planteara, por peregrina que esta fuese.

Dudo. Siento. Me hago preguntas: ¿de verdad me merece la pena? Cada carrera en la que realmente he competido, cada maratón en el que he dado todo lo que tenía dentro me ha hecho crecer, me ha hecho empujar mis límites un poco más allá. No soy un corredor de relumbrón. Mis marcas son y serán siempre muy modestas, pero sufro tanto como el que más. De hecho creo que más que la mayoría. Y con cada reto aprendo a soportar más y más dolor, más y más agonía. ¿De verdad me merece la pena? Las últimas semanas han sido tensas a la espera de que llegara este día. Una carrera se sufre desde el momento en que decides correrla. Y antes del pistoletazo de salida acumulas tensión por los entrenos de noche, o bajo el agua, o con molestias. O por el robo de tiempo a tu familia y amigos. A veces ese pistoletazo se convierte en una liberación y lo que menos importa es la carrera que empieza, sino que por fin todo va a terminar.

El dolor. El dolor que lo inunda todo. Que apaga cualquier otro sentimiento, que compromete mi capacidad de raciocinio. Son ya casi ocho horas ininterrumpidas de carrera, de brega contra desniveles pavorosos, contra la roca cortante y la arena suelta. Duelen mis cuádriceps, castigados por los vertiginosos descensos. Duelen mis gemelos de querer acercar mi cuerpo al cielo. Duelen mis hombros, duele mi cuello por la tensión nerviosa en una carrera que no te perdona un fallo. Duele mi cabeza, quizá por la deshidratación. Duele mi corazón, pero ese dolor no tiene remedio. ¿De verdad me merece la pena?

Echo de menos mis rodajes suaves, a ritmos tranquilos. Esos rodajes que te llenan de energía en vez de robarte un pedazo de vida. ¿Qué hago aquí entonces? Me prometí sufrir como nunca. Y lo he conseguido. Pero no, no me merece la pena.

Es lunes. Todo ha terminado. Mi decisión de no participar más en el MAM es firme. La he madurado en esos últimos kilómetros, en la reparadora (y gélida) ducha el el polideportivo de Cercedilla. En las cervezas con los amigos. El parte de daños al menos ha sido generoso: salvo el lógico agotamiento y un par de jirones de piel, tributo cobrado por la subida a Cabezas, no hay de qué preocuparse.

En el trabajo ya poca gente me pregunta por mis carreras. Hubo algo de expectación con los primeros maratones, pero después de tantos ya he dejado de ser noticia. Solo los compañeros más allegados conocen la dureza del Maratón Alpino Madrileño y se interesan por cómo me ha ido. En casa… sí, he enseñado fotos y vídeos... Después de un café de máquina no puedo evitar conectarme a internet a revisar crónicas y aventuras. Alguna llena de lirismo. Otras desde la barrera. Todas emocionadas, llenas de épica, sufrimiento… De reto superado las más o de aplazada cuenta por saldar para aquellos a los que la suerte les fue esquiva.

¿Cómo lo cuento? ¿cómo les digo a mis amigos que este es mi último MAM? ¿cómo explicarles que elijo el placer del correr por correr, por las quedadas, por su sola compañía en vez del tortuoso camino de la superación?

Intento, quizá por mi pésima memoria, que mis crónicas estén trufadas de experiencias, y por experiencia sé que lo que se cuenta no es ni un pálido reflejo de lo que se siente. De lo que cada corredor sintió. De lo que perdurará en las memorias de los supervivientes. ¿Necesito más de esas experiencias? ¿de qué me servirá luchar una y otra vez contra mí mismo? ¿para qué quiero acumular más y más dolor? Es una guerra sin victoria posible y por fin lo he entendido: si yo mismo me convierto en mi propio enemigo jamás venceré. Y eso es precisamente lo que consigue la montaña. Eso es lo que consigue el Maratón Alpino.

Tomo otro café e innumerables vasos de agua. Mis cansadas piernas están hinchadas, llenas de desechos metabólicos que hay que limpiar. Intento fijar mis recuerdos. Repaso mentalmente cada paso, cada tropiezo. Se empiezan a subir fotos. Aparecen los primeros comentarios en los foros. Éxitos y falsos fracasos, falsos porque éxito es el solo hecho de haber estado allí. Hay veteranos expertos y debutantes a los que dominaba el miedo. Pero nada nuevo, nada que no se haya escrito, con distintos actores y escenario, una y mil veces tras cada carrera. 

Comienzan a aparecer crónicas y sentimientos. Comienza a dibujarse la realidad de lo por cada uno hecho. Leo desde la distancia de lo que ya considero pasado. Desde la comodidad de mi decidida y nueva condición de mero ludo-runner…

Una de esas crónicas, entusiasta, termina:

¡Ya falta menos para el MAM 2012!

Y mi cabeza baja. Suspiro y mis ojos se entrecierran. Mi mano sobre el ratón se crispa. Y mi corazón late mientras un nudo mi garganta aprieta…

Porque piensas: ¡ea, ya está otra vez liá!

 

MAM 2012: nos vemos.

 

PD. Toda esta entrada, salvo su último párrafo, es una gran mentira… Bueno, lo del dolor, el sufrimiento… eso tiene algo de verdad. Pero mientras se me siga poniendo el vello de punta viendo fotos como las de esta entrada ¡ay, amigo! habrá que pelear por un dorsal…