lunes, 26 de noviembre de 2007

...Y diez. ¡Aúpa Donosti!


Temporada finalizada. Ayer puse el broche de oro a un 2007 propicio que me ha deparado un sinfín de alegrías. Sólo me quedan un par de "bolos" en los que simplemente voy a disfrutar: la II Edición de los "Matracos" a muerte del día 9 de diciembre, (ya os explicaré en qué consiste tal prueba para los que no frecuentais el hilo de La Paquetería en el foro de ElAtleta.com, aunque avanzo que fundamentalmente se trata de comer una buena barbacoa), y la XXIV Carrera Popular de Aranjuez, en la que a falta de barbacoa nos iremos seguramente a El Rana Verde, como el año pasado. En fin, dos divertimentos que servirán como mera excusa para pasar el día en buena compañía.

Al tema, que divago. No voy a hacer análisis del Maratón de San Sebastián puesto que es una prueba lo suficientemente conocida como para ocupar demasiado sitio en esta entrada que ya aviso, va a ser larga, pero no puedo dejar de incidir en algo que ya he comentado en alguna otra ocasión: es una lástima que una ciudad como San Sebastián, hermosa donde las haya, con un circuito rapidísimo apto para que TODOS busquen su marca, desprecie de esa manera al corredor popular manteniendo un ridículo límite de entrada de cuatro horas y media que no favorece nada la participación de esa mayoría de corredores modestos que al fin y a la postre son los que dan color y vida a la carrera, y que no se cierre completamente el recorrido al tráfico, cosa que se hace en ciudades mucho más complicadas en ese aspecto como Madrid. No es de recibo que gente que se mueve en torno a las cuatro horas tenga que correr a veces esquivando coches por falta de vigilancia en los cruces o garajes y por la enorme cantidad de bicis no autorizadas, alguna con verdaderos irresponsables que iban y venían a toda velocidad entre los corredores sin que la organización les dijera absolutamente nada. Da la sensación de que esta organización sólo se preocupa de tener "el maratón más rápido de Europa" en lugar de tener el mejor o a menos uno de los mejores maratones de Europa a poco que se lo propusieran. ¿Dejadez?, ¿falta de colaboración institucional?, ¿incapacidad organizativa?, ¿falta de interés en tener una prueba más popular?. Lo ignoro.

Y ahora sí, vamos a lo que importa: la crónica de mi décimo maratón.

Salimos de Avila sobre las cuatro menos cuarto de la tarde del viernes. Por delante seis horas de viaje, ganas de pasarlo bien y algún que otro nervio entre los que se jugaban buena parte de la temporada en Donosti, iban con alguna molestia o debutaban en la distancia. Ya durante el viaje comenzó una serie de despropósitos de lo que NO SE DEBE HACER BAJO NINGUN CONCEPTO antes de correr un maratón, y es que apenas pasado Valladolid empezaron a pasear arriba y abajo del autocar cajas de pastas, perronillas, nevaditos, frutos secos, botellas de agua y chupitos de, juro, Chivas Regal, delicatessen todas a las que nadie hizo ascos.

Oiartzun nos recibió con lluvia, aunque no mala temperatura, a eso de las diez. Reparto de habitaciones, cena y a dormir, que por la mañana había que recoger dorsales. En la feria del corredor tuve la oportunidad de saludar a dos blogueros: Sergio Mayayo, muy bien acompañado por Dallas, y Nacho Silvestre, con su familia, nervioso ante su debut en maratón. Visita por los distintos stands en uno de los cuales nos encontramos con el mismísimo Serge Girard, el navegante de los continentes, un tipo simpatiquísimo que firmó autógrafos y se hizo fotos a todo el que se lo pidió. Un impresionante vídeo relataba en imágenes alguna de las gestas de este ¿corredor? que debe haber encontrado una especie de nirvana del runner haciéndose durante meses etapas diarias de más de ochenta kilómetros atravesando el mundo de punta a punta en circunstancias tan cambiantes como correr con escarcha en sus cejas o desfallecer a 48º en medio del desierto. En la feria además una divertida anécdota: a nadie se le ocurrió que al inscribirnos todos juntos nuestros dorsales sería consecutivos, así que allí estábamos los corredores del Ecosport Avila, disciplinaditos en nuestra fila mientras el resto estaban casi vacías mientras el amable voluntario, objeto de las risas de sus compañeros, maldecía su mala suerte. Y por seguir con los despropósitos de lo que no se debe hacer antes de un maratón, ni que decir tiene que a la que vimos que se ofrecía vino y queso gratis, cayeron unos cuantas "pruebas" de ambos.

La tarde la teníamos libre, y como remate de despropósitos pre-carreriles, servidor se pateó la playa de la Concha arriba y abajo, hasta más allá del monte Urgull, se volvió por el barrio antiguo, se tomó un par de cervecitas con sus buenos pintxos, volvió a los alrededores de la playa de la Concha, y se cenó, ya casi sin hambre, una ensalada ¡con salsa tártara! y un buen plato de spaguetti picante, más que nada para acallar su maltratada conciencia y porque su más que previsible fracaso del día siguiente no se debiera a la falta de hidratos... Cuando me fuí a acostar me sentía como una boa de los documentales del National Geographic después de zamparme un inocente cervatillo.

El domingo mañana despertador a las siete. Todo preparado desde la noche anterior, así que no queda más que bajar al comedor del hotel, desayunar y derechitos al autocar. El clima nos daba un respiro en cuanto a la lluvia pero no en cuanto a la temperatura: hizo frío, para mí demasiado, y me arrepentí de no correr al menos con camiseta de manga corta. Salir con la de hombreras, sumado al viento que soplaba en alguna zonas y al desgaste de los kilómetros hizo que en todo momento tuviera la sensación de no acabar de encontrar el ritmo. Estoy seguro de que el clima se quedó ayer con tres o cuatro minutos de mi marca.

El ambiente en el grupo es estupendo: risas, especulaciones sobre marcas, miradas de reojo al cielo, el acompañamiento analizando el recorrido para vernos pasar en distintos puntos, afinando gargantas para darnos un sinfín de gritos de ánimo que no tenéis ni idea de lo que se agradecen, "disfraces" para evitar el frío... Al respecto de esto, aunque yo no me llevé cámara a la carrera, hay por ahí fotos que de llegar a mis manos aviso a los protagonistas que publicaré sin compasión.

Mientras esperamos el momento de acercarnos a la salida oigo que alguien me llama. Es Miguel Morea que me ha reconocido y al que saludo. Otro corredor de la escuela Slowpepe, de los que como no tenían otro plan deciden sobre la marcha correr un maratón..., desmitificando de paso la distancia y demostrando a quien lo quiera entender que correr un maratón no es cuestión de "estar preparado", (aunque evidentente se necesita un mínimo de base), sino de encontrar un ritmo adecuado para hacerlo. Un placer conocerte y charlar aunque fuera unos minutos contigo.

Yo he quedado con mi primo Jesús en salir a ritmo de cuatro horas y en esas van cayendo los primeros kilómetros, a ese ritmillo de 5'40''-5'45'' que nos permitirían cumplir el objetivo. No obstante, como comenté antes, aunque mis pulsaciones eran buenas y me encontraba con fuerzas, no llegué a tener la sensación de encontrar esa sensación de ir "redondo" en toda la carrera.

Una de las cosas buenas que en mi opinión tiene el recorrido de San Sebastián es que te puedes cruzar con el resto de corredores. Personalmente el encontrarme con los conocidos y animarles me ayuda a que vayan cayendo los kilómetros. Así que veo varias veces a casi todos los compañeros de club, a Nacho Silvestre, Pedro Pfp, Carlos Matraco, Miguel Angel Equis, Miguel Morea, Sergio Mayayo... Según me cruzo con ellos veo sus rostros, intento hacer cuentas sobre sus ritmos previstos y si van cumpliendo o no sus objetivos... A todos les intento apoyar con un grito de ánimo. Algunos no lo necesitan, como Morea, al que veo "sobrado" durante toda la carrera, y algunos compruebo como en cada cruce van perdiendo la figura y el brillo inicial en sus ojos, como Silvestre, que debutó con apenas un año de corredor con un excelente sub-4 a pesar de que valía unos cuantos minutos menos. Tienes que estar orgulloso amigo mío y valorar muchísimo esa marca.

Nada más acabar la primera vuelta grande al circuito, sobre el kilómetro 24 ó 25 me doy cuenta de que Jesús no va fino aunque no dice nada. Poco a poco se le va descomponiendo el gesto y aflojamos el ritmo esperando que sea un bache temporal, pero a partir del kilómetro 28 me insiste en que le deje. Me parece demasiado pronto y le sigo acompañando unos kilómetros más. En el 32 veo que ir conmigo le impide parar a andar, y en su situación quizá le convenga alternar correr-andar hasta el final, así que me descuelgo. Queda la parte más dura del maratón, y la más desangelada, pero ahora, solo, sin el apoyo de un grupo, y con la moneda en el aire es el momento de analizarse, valorar las fuerzas que uno tiene, lo que puede conseguir con ellas y esperar que la moneda caiga de cara. Me encuentro entero. Hemos ido casi toda la carrera a "mi ritmo" e incluso hemos perdido unos minutos en su última parte a la espera de la recuperación de Jesús, así que las fuerzas están todo lo intactas que pueden estar en ese kilómetro. Echo unas rápidas cuentas y si consigo hacer los diez que quedan a 5'30'' me planto en meta en cuatro horas justas. Así que decido apostar por ello..., pero la moneda esta vez cae de cruz. Durante cuatro o cinco kilómetros consigo con una cierta facilidad mantener ese ritmo, pero la pequeña cuesta a la salida de una rotonda en el kilómetro 36 ó 37 me pone las pulsaciones por las nubes. En ese momento veo que no voy a conseguir mi segundo sub-4 y la sensatez se impone. Decido aflojar el ritmo, (incluso ando un tramo para recuperar), y pongo una marcheta suave que me permitirá llegar sin ningún problema, sin sufrimiento agónico y con una cierta dignidad a meta. Allí están los compañeros de club que ya han terminado, los acompañantes, en su mayor parte esposas, parejas e hijos de los corredores, grandes, grandes y bulliciosos todos, cámaras en ristre, con las manos y gargantas rojas de aplaudir y animar durante todo el recorrido, esperando hasta el último. Muchas gracias por todo amigos.

La comida y el viaje de vuelta de lo más ameno. Libres ya de la tiranía del miedo/respeto al maratón, sólo queda recuperarse y pensar en el siguiente reto: por mi parte seguir disfrutando de estás tontás del correr, como dice Iván Cabesc.

Hoy estoy sorprendentemente bien, con unas pequeñas agujetas, menores que en otras carreras. No obstante me voy a dar un, creo, que merecido descanso. Feliz de haber superado con creces mis espectativas en aquel doble reto que me propuse a instancias del liante Spanjaard de acabar con éxito los 50K Villa de Madrid y el Maratón de San Sebastián con tan sólo tres semanas de diferencia.

Esta semana no tengo pensado hacer absolutamente nada y en la siguiente simplemente trotaré suave para no olvidar que lo que me gusta es simplemente correr, no siendo que me de por entrenar y lo eche todo a perder...

Aquí tenéis las fotos que yo hice. A medida que me lleguen más las iré incorporando al álbum.

30 comentarios:

ELMOREA dijo...

Una cronica acertadisima de lo que supone un maraton y de como se corre con cabeza.
Todo un placer conocerte y estrecharte la biela.
Nos vemos en la proxima campeon.

migyaur dijo...

Como siempre una crónica excelente, lo mejor, lo bien que pasamos todo el viaje y la posibilidad de animaros a todos los valientes que os atrevéis con el maratón. Lo menos que podemos hacer es dejarnos la garganta.
PD: Cuando tenga las fotos te las paso

mayayo dijo...

bravo por ese final de temporada carlos. yo tambien me alegro de habernos visto por san sebastián.

Aprovecho para felicitar a todo el autobus abulense por la estruendosa animacion en carrera, pancartas incluidas. Bravo!

Y lo que no acabo de entender en las fotos es el concurso de boinas de la cena. Efectos colaterales del consumo de chupitos en el viaje, quizás?

Que disfruteis por aranjuez, una carrera que me encanta, pero...yo tengo una en mi pueblo ese día a la q no quiero faltar ;-)

Carlos dijo...

ELMOREA, a ver si es con más tiempo.

MIGUEL, ¿ves cómo no pasa nada por dejarme un comentario en el blog?. Espero ansioso esas fotos...

MAYAYO, son unos cracks. Mi club tiene una afición de diez. Lo de la boina..., jajaja. Saca tus propias conclusiones.

Muchas gracias a los tres. ;-)

Lander dijo...

Como siempre, un placer leerte maestro. Gracias por enseñarnos a correr con cabeza.
Ahora bien, te espero cuchillo en boca en los matracos a mueeeete.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Carlos te felicito con toda la envidia del mundo.


Darth

Carlos dijo...

LANDER, creeme: no te hará falta el cuchillo.

DARTH, gracias, pero según entrenas últimamente preveo que no queda mucho para que dejes de sentir esa envidia.

Os veo en nada amigos. Un abrazo. ;-)

Santi Palillo dijo...

Enhorabuena Carlos, tras los 50 kms meterte el maratón... al final te has salido con la tuya ;-)

Lo de San Sebastián, la hora límite, las bicis y (lo peor de todo) el tráfico abierto no es de ahora, las dos veces que he hecho ese maratón ha pasado lo mismo, o sea que no tienen propósito de enmienda, por eso no pienso volver.

El público de allí siempre es de 10, una pena que la organización no acompañe.

Ahora el merecido descanso, a ver si podemos vermos en Aranjuez.

Wild Runner dijo...

¡¡¡Enhorabuena Carlos!!! Fantástica tu crónica de ese décimo maratón que te merendaste el domingo. Enhorabuena también por esa temporada que te has marcado y que has terminado con dos pedazo de pruebas como los 50 km y este maratón.

Date un buen descanso y a rematar con el Matraco ese jijiji.

PD: Curiosamente El Rana Verde es el único sitio que conozco de Aranjuez y se come muuuuy bien

equis dijo...

Carlitos, mira que no bajas esa sonrisa ni corriendo. Fenomenal crónica como siempre y acertados comentarios acerca de la organización. Lo de las bicis lo experimenté muy cerca de mí, impediendo el ritmo de una corredora. En cuanto a animación me defraudó, nada que ver con la Behobia que también se corre en esa tierra pero que si tiene ese carácter popular que tú demandas en el maratón.
Felicidades por tu décimo maratocumpleaños!

micra514 dijo...

pues otro pa' la saca.... y ya van diez. como siempre, escribes mejor que corres jajjajajaaja.

solo discrepo en una cosa, que es la de siempre, vale que no hace falta hacerse 150kms semanales para hacer un maratón, pero preparado si hay que estar, preparado para hacerlo como se quiera, pero 42 kms corriendo no se los hace cualquiera que no esté preparado (vamos a darnos un poquito de mérito jeje)

saludos.

Txamo dijo...

Enhorabuena Carlos!
Buena crónica. A ver cuando me enseñas a correr un maratón de esos, que diez a tus espaldas ya son unos cuantos... Cualquier dia de estos te alcanzo yo jeje.

Saludos

Zerolito dijo...

Sí señor. Muy buena carrera y como siempre sabiendo lo que has de hacer. Enhorabuena, Carlos, me alegro de que hayas disfrutado tanto.

Muy bien expuestas las críticas a esta carrera. A mí me parece increíble que comentan esos errores de bulto cuando lo tienen TODO para ser uno de los grandes... en fin.

Estuve pensando todo el día en vosotros... bueno, y en mi rodilla, que me hizo abandonar por primera vez en una carrera. A ver si el año que viene tengo más suerte y puedo estar allí. Un abrazo.

Carlos dijo...

SANTI, me has recordado que no he mencionado al público donostiarra. De diez.

WILD, realmente a Aranjuez iré más por esa comida que por la carrera jajaja...

EQUIS, ya sabes que yo pienso que lo más importante de esto es pasarlo bien.

MICRA, jejeje, sí otro p'a la saca. Y claro que es necesario un mínimo de preparación para correr un maratón, que no es cuestión de que ahora todo el mundo se lance a ello, pero si yo puedo hacerlo es que no es tan complicado.

TXAMO, pues es fácil: te juntas con gente maja, pones una marcheta, dices cuatro bobás y a la que te das cuenta estás en meta. Bueno, algo hay que entrenar antes, que si no luego MICRA me tira de las orejas...

Muchas gracias a todos. ;-)

Sylvie dijo...

Me ha gustado mucho leerlo todo...y empaparme de ese maratón al que también le tengo ganas (para cuando me de por los nacionales, será de los primeros)...
Me ha sorprendido ese comentario sobre el tráfico en carrera...joder...eso no se hace...y cerrar en 4h30, es un poco justo...pero yo creo que aquí en Valencia, sucede algo similar.

Enhorabuena por la carrera, por llegar tan bien habiendo hecho los 50 tan poco tiempo atrás, por conocer al morea, por tu lógica con Jesús y por ser tan agradecido con tu gente animaora.

Voy a ver las fotos.

Besitos.

luis dijo...

Quéeeeeeeee mania con echarle culpa a los 50 de si lo bueno o lo arriesgado o lo poco conveniente. Sois unos desgarramantas.

Carlos, los que andáis por las 4h, atreveros con Donosti es una muestra de valor y de correr sin que os importe lo que os maltrate una organización. Enhorabuena.

Spanjaard.wordpress.com

Anónimo dijo...

Enhorabuena por acabar otro maratón.Siempre digo que tiene mucho más mérito, por el esfuerzo psicológico que conlleva, acabar en tus tiempos que yendo más fuerte.Si encima tenéis que luchar contra coches, límites absurdos de tiempos y demás feos de la organización ( acuerdate de la media de ávila y el agua) la cosa se complica más. Lo de las bicis no llego a entenderlo, sobre todo cuando ponían pegas a todo el que corría sin dorsal ( a mi, que iba con otra camiseta por encima, me tocó enseñarlo unas 6 o 7 veces).No sé si haría falta tener algún tipo de autorización o permitían ir a todo el que quería con las bicis; pero un peligro sí que eran.

Aprovecho para dar las gracias a toda la animación abulense por los ánimos y, sobre todo, por las risas.

Un abrazo.

Quique.

Pd. Hoy, con mi amigo el cojo, empiezo la recuperación. Caerá el primer chuletón de las navidades. Así que nos tomaremos una copita a la salud de todos.

Carlos dijo...

¡ZEROLITO!, te me colaste amigo. Gracias y cuida esa rodilla.

SYLVIE, pese a todo es un maratón que merece la pena: la ciudad, su gente, los pintxos jejeje... Anímate y al año que viene hacemos grupete.

LUIS, es que uno es un descreído, llamadme Tomás si queréis, mis sensaciones post-50 eran muy buenas, pero entre descanso previo y post y que 50K son 50K, lo que podía ocurrir después del 30-35 en el maratón era una incógnita para mí. Ahora SE maestro, y ya no dudo.

QUIQUE, gracias por el comentario y cuídame bien "al cojo". Un chuletón no me parece mala medida para empezar.

Gracias a tod@s. ;-)

Malagueta dijo...

Enhorabuena Carlos, emotiva y preciosa crónica como viene siendo tu costumbre.

Muchas gracias por compartirla.

Un abrazote

Paco

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Enhorabuena muchacho!! Menuda temporada cierras, alucinante :)

Carlos dijo...

MALAGUETA, gracias.

HITA, ¿muchacho?, jajaja... tómate algo a mi salud.

Os cuento una anécdota. Hace ya un par de meses en la cola del médico la enfermera me nombró a mí y a continuación a una jovencita de unos dieciocho o veinte años. Al poco tiempo llegó la madre de la joven y al preguntarle que en qué puesto iban dijo, refiriéndose a mí: "detrás de este joven". No le dí dos besos por respeto...

Gracias por los comentarios. ;-)

cabesc dijo...

Diez Carlos diez, no hay por qué llevar un contador pero ya es una cifra considerable como para tener un saco de experiencia en la cabeza.

Enhorabuena.

Carlos dijo...

CABESC, en mi caso el saco está un poco más abajo jejeje...

merak dijo...

enhorabuena por un nuevo maraton. yo creo que hiciste bien. ahora a descansar que te lo tienes merecido.
abrazos

David Rodriguez dijo...

Felicidades ya tienes una mas y con todo lo que ello supone, recuerdos anécdotas y todo el orgullo que nadie te puede quitar, lo del tiempo máximo es para quejarse, ahora a descansar que siempre es bueno, un saludo.

alicianuro dijo...

Pero hombre si parece que te has hecho un maratón sin despeinarte y con txapela y todo jejeje

Fantástica temporada la tuya. Correr=Disfrutar y punto.

Gracias por tus crónicas, te veo en Aranjuez.

Besotes!

Peque Silvestre dijo...

Otro mas pa la saca y no es poco que 10 Maratones en las piernas es todo un EXITAZO.

Nos vemos pronto champiñon jejeje ;).

Javier HG. dijo...

Enhorabuena Carlos, campeón, ...y que pase la siguiente...verdad... bueno yo tambien iré a Aranjuez, bella etapa en nuestras runne-vidas!!!

Un saludo

anita dijo...

Hooola!

QUe tarde que llego, pero no quería dejar de decirte acá "in situ" que me encantó como contaste la maraton, mas habiendo tenido mi bautismo tan cercano, tan fresco. Es que esos ultimos kms son la hostia!
besos!

Carlos dijo...

MERAK y DAVID, en descansar estamos. Lo bueno es que a diferencia de otros maratones, ahora me apetece empezar de nuevo.

ALICIA, ya sabes, los ultras semos asín. Te veo en Aranjuez.

SILVESTRE, exitazo el tuyo maquinón...

ANITA, tú vas a hacer MUCHOS maratones, fijo.

Gracias a tod@s. ;-)