miércoles, 28 de noviembre de 2007

Algunas cosillas post-maratón



En plan popurrí, como hice hace un par de entradas, tengo que contar alguna cosilla que se había quedado en el tintero acerca del maratón del domingo, bien por no alargar en exceso una entrada de por sí ya larga, bien porque necesitaran una pequeña reflexión.

La primera es el análisis de la incidencia que pueda haber tenido el correr los 50K Villa de Madrid tres semanas antes del maratón, (incidencia tan vehemente y anticipadamente negada por Spanjaard, que incluso nos lo presentó como una excelente tirada larga de cara al Maratón de San Sebastián). Al respecto tengo que decir que no tengo la sensación de que haber corrido los 50K tal y como nos lo planteamos, me haya perjudicado de cara a Donosti. Sí lo hizo el hecho de que la semana de la carrera y la posterior fueran de relativo relax, por lo que el entrenamiento para el maratón se vió afectado y quizá llegué a él algo corto. Dando por sentado que esto iba a ocurrir y que esa situación unida a que tenía decidido salir con prudencia me iba a costar algún minuto, mi preocupación se centraba en los kilómetros finales del maratón, que una recuperación insuficiente de los 50K podría convertir en una tortura con hundimiento espectacular. Por suerte eso no ocurrió. Cuando mi organismo tuvo que tirar de reservas para acabar el maratón respondió perfectamente, de hecho me permití el lujo de aumentar el ritmo a partir del km. 32, cuando dejé a mi primo Jesús en el intento de búsqueda de mi segundo sub-4. Spanjaard, tenías razón.

No obstante, algunos comentarios de foreros ilustres del foro de ElAtleta.com me llevan a matizar lo que acabo de decir: no quiero dar la sensación de que uno se puede "merendar" los maratones como si fueran rosquillas. Es IMPRESCINDIBLE una preparación previa, la certeza de que uno goza de buena salud y la cabeza fría para saber parar a LA MINIMA MOLESTIA.

Al respecto me viene mi segunda reflexión. Visto lo que me esperaba en el mes de noviembre decidí ponerme la venda antes de tener la herida y he visitado varias veces "sin necesidad" al fisio. Esas tres o cuatro sesiones pre y post carreras han sido decisivas y han conseguido que a día de hoy mis piernas tengan mejores sensaciones que en ningún otro maratón que haya corrido. Haré de esas visitas un hábito para alegría de mis pobres piernas, (y de mi fisio...). En agradecimiento, vamos a hacerle un poco de propaganda: Cyriax

Algo que también ma ha ayudado bastante en la recuperación son los baños "al estilo Merak": búsquese un momento tranquilo, preferentemente a solas. Llénese una bañera con agua muy caliente, (sales opcionales). Póngase música relajante a un volumen no demasiado alto, (nada de estresantes partidos de fútbol, sobre todo si uno es del Atlético). Llévese al baño una lectura ligera, nada de Play Boy o similares. Sumérjase en el agua..., y a dejar correr el tiempo. Cuando uno se aburra de tanto relax, tírese del tapón y cuando se vacíe la bañera dese un buen y generoso chorro de agua fría. Lo he hecho varias veces y es mano de santo.

La tercera reflexión es de índole más personal. Cada vez me convenzo más de que el maratón, es una carrera tan psicológica como física, y esto creo que es más cierto cuanto más popular sea el atleta. Sólo así se explica que yo pueda andar en tiempos de personas que tienen menos años, menos kilos, más kilómetros y cinco o diez minutos menos que yo en media maratón. Tampoco pienso que yo sea especial, simplemente que me he enfrentado más veces que ellos a las dudas e incertidumbres de ese momento en que todo duele y parece que la carrera va a ser un desastre, y he desarrollado los mecanismos para obviar unas y otras.

La cuarta es la constatación de un error: no haber vuelto al gimnasio desde abril. Dejé mi rutina de aparatos unas semanas antes del Mapoma y no he vuelto. En las últimas semanas, cuando los entrenamientos han sido algo más exigentes he notado esa falta de "chispa" que achaco a haber abandonado las pesas, así que mañana mismo renuevo mi tarjeta y vuelta al aburrimiento de las tablas...

Habrá más, que uno le da muchas vueltas a las cosas, pero ya os aburriré con otra entrada...

8 comentarios:

Alfonso dijo...

¡Enhorabuena por este décimo maratón! Con diez supongo que ya se te puede considerar catedrático en maratones. Y si alguien lo duda, basta con leerte. Una muestra es esa serenidad para decidir con la cabeza lo que es mejor en cada momento de la carrera, y que los novatos como yo, que nunca pasaré de pnn a este paso, echamos en falta en los momentos críticos.

Gaudeamus igitur...

ELMOREA dijo...

Estoy en completo desacuerdo. Para el baño lo mejor...el playboy ;)

Una reflexion serena, como debe de ser para una distancia que solo puede correrse tranquilamente.
Saludos campeon.

Sylvie dijo...

Si al baño le pones un kilo de sal gorda y un buen chorrito de vinagre...saldrás anestesiao...te lo digo yo, que alguna vez he pedido ayuda para salir de la bañera...

Besitos.

Ps: un maratón, es una "chuminá"...solo hay que ponerle entusiasmo...

Carlos dijo...

ALFONSO, no me abrumes... Canté el Gaudeamus igitur, (acompañado), y el Salve Regina, (sólo), en un examen de música cuando estudié Magisterio. Me pusieron un sobresaliente. ;-)

ELMOREA, que no, que se trata de relajarte, para el Play Boy hay otros momentos... jejejeje. Tranquilidad: that's the question.

SYLVIE, ¿sal y vinagre?, de ahí no salgo anestesiao, de ahí salgo aliñao...

Di que sí que un maratón es una chuminá, (pero que hay que preparar mínimamente, que luego la gente se confunde...)

Saludos, besos y abrazos varios. ;-)

Malagueta dijo...

Totalmente de acuerdo con tu tercera apreciación, la de índole personal. Yo siempre digo que el "exito" en Maratón, de la índole que sea, tiene bastante que ver con el número de veces que te hayas enfrentado a él; no sé en qué porcentaje influye, pero estoy convencido de que es un valor al alza ;-).

Un abrazo

Lander dijo...

mira que estoy en contra del maratón, pero joio, con tu serenidad me lo pones dificil.
saludos

Carlos dijo...

MALAGUETA, en mi opinión es fundamental.

LANDER, ya te "he dao p'al pelo en el foro", a ver si te convierto al lado oscuro...

Un abrazo amiguetes. ;-)

Peque Silvestre dijo...

Carlos buena reflexión, pero lo tomo mejor como filosofía. Con el paso de los años esta forma de ver el correr será lo que traiga el seguir corriendo semana a semana.

Un abrazo y a seguir cuidandose.