viernes, 13 de abril de 2007

Inmoralidad


Casi a diario me paso por el blog de mi paisano Luis. En él su autor vierte a menudo reflexiones duras y directas, que sacuden la conciencia de quien las lee. Algunas veces se ha referido a las injusticias que existen en este mundo que tan desiguales oportunidades otorga a quien lo habita, en función de algo tan aleatorio como su lugar de nacimiento.


Iba yo esta mañana, recién desayunado y después de haber echado un vistazo al Marca, reflexionando sobre la inmoralidad de las millonadas que se gastan los clubs de fútbol en traer una ¿estrella? para dar lustre a su equipo y salvar a su directiva, apegada a la poltrona cual político de turno, cuando vino a mi mente esta imagen, una de las más duras que he visto en mi vida.

Recuerdo el reproche farisaico que se le hizo al autor criticándole el haberse entretenido en fotografiar a la pobre criatura en lugar de hacer algo por su vida y la defensa de éste haciendo frente a esas críticas totalmente ignorantes de la verdadera situación, exponiendo que no habría cambiado nada: que ese niño era uno de cientos destinados a morir no de inanición o por efecto de las enfermedades, no por las guerras permitidas siempre en paises "no estratégicos", cuando no alentadas para dar salida a stocks de armas almacenadas y evitar su podredumbre o para mantener a dictadorzuelos "aliados". Esos niños mueren por dejadez de aquellos que habitan en este "primer mundo", perpetuamente en contemplación de su propio ombligo. El podría haber salvado a ese niño, o al de al lado, o a una docena de ellos, pero eligió algo mejor. Eligió escupirnos a la cara esta imagen, desagradable no por su dureza, sino por exponernos a nosotros mismos frente a nuestra propia conciencia, como si nos miráramos en un espejo. Eso es lo que le dolió a muchos y provocó tantas críticas, ver reflejado su negro ser en la permisión de tal horror.

Habitualmente nos escudamos en lo poco que podemos hacer individualmente, y quizá la excusa del fotógrafo para optar por la foto en lugar de la ayuda puntual fuera esa, pero entre todos sí podemos. Hay proyectos y entidades solventes, (a pesar de los recientes escándalos en que se ven envueltos algunos directivos de ONGs.), a través de las que canalizar nuestra ayuda. Cualquiera que prestemos en tiempo, dinero o una sacudida de conciencia de los que nos rodean, es útil.

No busquemos excusas y pasemos a la acción, quizá así nuestras estrellas futbolísticas ganen un poco menos y corran un poco más y nosotros no tengamos problemas de conciencia a la hora de comprar sus partidos.

Refresco una entrada de los inicios de este blog: buenos deseos y mejores obras.

3 comentarios:

ELMOREA dijo...

Sin palabras posibles. Mejorar el mundo es dificil, aunque si cada uno mejoramos un poco nuestro pequeño circulo, quiza entre todos y algun dia...ni de coña, ya sé.

merak dijo...

siempre se puede hacer... lo mínimo es lo máximo para ellos

anita dijo...

siempre me impacté mucho esa foto, es que casi ni la puedo ver...
Peor es cierto, en cada pequeña cosa que hagamos está el comienzo de la solución