martes, 27 de febrero de 2007

Cambio de hábitos

Bueno, pues ya llega el tiempo en que amanece a una hora prudencial y puedo entrenar a primera hora de la mañana, (aunque durante unas semanas esto todavía significa entrenar en la última hora de la noche...)

Ayer ya empecé con mi nuevo horario. Hace frío aún a las siete de la mañana. Frío y oscuridad, aunque en pocos minutos tanto uno como la otra se hacen notar menos.

Es un verdadero placer correr a esa hora. Ver cómo la claridad que asoma tímidamente por el Este, (tirando a Sur a estas alturas del año), va cambiando lentamente a una increíble sucesión de violetas, añiles y rojo fuego para acabar por fin en el estallido vibrante y brillante del primer rayo de sol, rompiendo por encima de las estribaciones de la sierra de la Paramera e inundando bruscamente las copas de los árboles del bosquecillo por donde suelo entrenar.

Me gusta ir comprobando cómo, a medida que avanza la temporada, ese primer rayo de sol surge cada vez un poco más temprano y un poco más hacia el Este, hasta finales de Junio, en que volverá poco a poco en su incesante movimiento pendular a resguardarse en las estribaciones de la Sierra de la Paramera, donde pasará a cubierto el futuro invierno.

5 comentarios:

Santi Palillo dijo...

Poético es pero ¡qué sueño! ;-) hubo un invierno en que salía a correr a las 6:30h y no me quiero ni acordar del frío que pasé.

merak dijo...

yo es que no soy de madrugar... si sueño que me toca la primi es para dejar de hacerlo jajaja... a mi me gusta más el otro crepúsculo... el que se come la tierra.
felices madrugadas
abrazos

ag dijo...

Me encanta esa hora para correr, el amanacer, aunque después no puedo con el sueño, lo prefiero!!!

Spanjaard dijo...

Casi muero en el empeño pero conseguí empalmar dos temporadas seguidas con trotes a cierraojos sobre las 5.30am. Así me he quedado.

Peque Silvestre dijo...

Tengo un vecino makinorri que corre a esas horas y como le digo a el ¡¡Que valor tienes!!. Algún día se lo diré a mi papi para que por las tardes esté conmigo.

Un abrazo.