lunes, 4 de diciembre de 2006

Maratón de San Sebastián

Dejaba mi relato en la carrera de Canillejas, con la sensación de ir "sobrado" a pesar del parón por la lesión de rodilla. La semana siguiente fue de descanso casi total. Un par de rodajes suaves y unas series sin forzar y el viernes p'a San Sebastián.

Vuelvo a pegar la crónica de esa carrera que publiqué en el foro de El Atleta.com:

Victoria o muerte, o de cómo la magia duró una semana más.

Antes de nada, tengo que confesar que aunque "oficialmente" apostaba por hacer 4h 15', en mi fuero interno sabía que en un día PERFECTO, podría bajar a las 4h 10', todo ello con las debidas reservas hablando de la aventura que supone un maratón. Y el día salió PERFECTO



En Donosti ayer fué un día despejado, hizo una temperatura ideal para correr y apenas hubo viento.Con estos buenos augurios y después de despedirme y desear suerte a los makinorris de mi club, (algunos sub 3h), me voy p'atrás a esperar la salida.

Tardo dos minutos en pasar por la alfombrilla, y eso que la organización, con acierto, ha cambiado la situación de ésta.Primeros Km de tanteo buscando estabilizar el ritmo. Voy unos segundillos por encima de lo previsto, lo normal al dejarte arrastrar por la gente.

Sobre el Km 4 viene la clave de mi tiempo: casi espontáneamente, y a la sombra de un grupo de amigos que intentan hacer las 4h, nos vamos añadiendo gente hasta completar un pelotón de hasta unos veinte corredores. Aunque el ritmo es superior al que yo tengo pensado, (y al que creo poder soportar durante TODO el maratón), es muy estable, por lo que me quedo ahí.

Por si alguien estuvo allí, era el grupo donde iba un chico vestido de azul con un perro negro.

El primer paso por el Estadio de Anoeta nos muestra lo bonito que va a ser entrar en meta. Otro acierto de la organización. Se me ponen los pelos como escarpias imaginándome en unas horas dando esos tres cuartos de vuelta, pero ahora quedan casi cuarenta Km...

Aunque voy un punto por encima de mi ritmo y estoy seguro de que tarde o temprano voy a petar, la ventaja de ir arropado creo que me compensa y me voy haciendo un "colchón" de tiempo, de tal forma que la media la pasamos en 2h 01' desde el disparo, 1h 59' reales, es decir, un ritmo de ¡¡¡menos de 4h!!! finales. En esos momentos siento vértigo, ya que ni en mis mejores sueños me atrevo con esa marca.

Defino mi estrategia para la segunda media, y decido seguir con el grupo hasta que el cuerpo aguante. Si consiguo llegar con ellos hasta el Km 35 o más allá, aunque pierda algo al final, entretanto me habré ahorrado muchas fuerzas. No obstante el grupo se rompe antes. Ignoro porqué razón los amigos que marcaban el ritmo lo bajan sobre el Km 28 y en unos cientos de metros me quedo sólo. El resto del grupo se desperdiga.

Es el momento de tomar decisiones, y decisiones importantes, ya que quedan 14 Km a meta que se pueden hacer muy duros. Es aquí cuando me acuerdo de una frase de una peli de romanos, ¿Gladiator?, en la que al grito de ¡Victoria o muerte!, las huestes se lanzan fieras a por el enemigo, ¡y qué carajo!, he hecho casi 30 Km sin sufrir y ya toca. Decido arriesgar y aguantar el ritmo y que sea lo que Zatopeck quiera.

Y Zatopeck quiere que las cosas se hagan bien y no le gustan las tonterías, y a partir del Km 34 las cosas se ponen realmente mal como no podría ser de otra forma. No me quejo, voy algunos minutos por encima de lo previsto y hasta ese momento mucho mejor de lo que pensaba. Estoy seguro de batir mi MMP y bajar del objetivo de 4h 15' pero no me voy a conformar e intento aguantar al límite.

En el segundo paso por el polígono, (la parte más desangelada del recorrido), hay una furgoneta con una discoteca móvil. El pincha en la primera vuelta nos tenía puestos a los Bee Gees, y aguzo el oído para ver con qué nos sorprende ahora. Acaba una canción y comienza un rasgeo de guitara..., ¿esos acordes?, ¿son...?, SIIIII..., Leño y sus "Maneras de vivir". Joer qué subidón. De repente retrocedo casi treinta años a esas verbenas repletas de intentos de ligue frustrados y botellas de calimocho, (perdón, de kalimotxo, que estamos en el País Vasco... ), compartidas por los colegas, (eso era ser más que amigo de uno mismo). A la vuelta alcanzo a oir el final de la canción, y la siguiente que suena es de ¡AC-DC!, ¡madre mía!, al pasar por su lado no puedo por menos que felicitarle ya que acaba de empujar el muro un poquito hacia abajo.

No obstante poco a poco la lógica se impone y a partir del Km 38 sufro como nunca. Me mantengo con la certeza de que la carrera ya es un éxito para mí aunque tenga que andar un trecho, y aunque bajo el ritmo para coger resuello ya es casi imposible recuperar. Después del tunel tengo que andar durante unos 200 m, hasta que la gente literalmente me empuja con sus aplausos. A duras penas me sigo acercando a meta.

El ritmo ya ha bajado a ser un trote suave, pero las pulsaciones están por las nubes, (casi prefiero no mirar el pulsómetro), y por primera vez en un maratón, noto que me falta el aire.

La levísima subida a Anoeta se me hace un calvario y justo antes de entrar en el Estadio tengo que andar otros 100 m para no correr el riesgo de tener que hacerlo en la pista. Quiero disfrutar a tope de ese momento.

La entrada es gloriosa. Se me vienen a la cabeza las frustraciones del MAPOMA y del Tui Marathon, los madrugones para entrenar en verano y llegar a tiempo al trabajo, la pena de no poder tener a mi familia en el estadio... Me emociono al pisar el tartan y al ver a los compañeros del club, (a los que pillo de sorpresa varios minutos antes de lo que esperaban), aplaudiéndome a rabiar en los últimos metros. Al final 4h 05' 24''.

Roto pero feliz, sabiendo que mis límites están un poco más allá de lo que pensaba y que tengo las cuatro horas en la mano. Será, salvo imprevisto, en el próximo maratón.Hoy no me puedo mover pero estoy que no quepo en mi.

Los compis del trabajo me han interrumpido esta redacción como diez veces para preguntarme cómo me fué ayer, y claro, con lo subidito que tengo el ego, me enrollo .

Y aquí os pego una foto después del homenaje que nos dimos en Hernani al acabar la carrera. Las caras de felicidad son debidas a partes iguales a la satisfacción de haber terminado el maratón y al tintorro con que ayudamos a pasar un pedazo de carne indecentemente grande:



Con esto os pongo al corriente de lo que ha sido para mí este año deportivamente hablando.
Ahora me queda la satisfacción de haber corrido ese maratón que tanto se me ha resistido este año, de saber además que puedo hacerlo "fácil" en menos de cuatro horas, (posiblemente en MAPOMA 2007), y sólo me queda en lo que resta de año, ir Aranjuez a conocer gente y pasarlo bien con ellos.



9 comentarios:

Yoku dijo...

Siempre es un placer leerte y releerte.

Me dejaré caer por aquí a menudo.

Enhorabuena, Carlos!

zerolito dijo...

Eres todo un campeón, Carlos. Me leeré otra vez tus crónicas antes de hacer mi primer maratón.
Un abrazo, compi ;-)

Santi Palillo dijo...

Enhorabuena, he venido hasta aquí movido por la curiosidad de tu firma en el foro, esa de Be packet, my friend!.

En 2007 sub 4h, sin duda alguna.

mayayo dijo...

Enhorabuena Carlos :-))

Me ha gustado mucho la crónica del Maratón Donosti, y sobre todo de las multiples desgracias previas que lograste remontar. Oooooolé!!

Nosotros tambien venimos de correr un maratón estos días (lisboa, tambien justo por encima de 4h) e iremos a correr a Aranjuez.

Espero nos conozcamos allí o en otra carrera pronto.

A por ese 2.007

Florencia de Anton dijo...

hola, desde Argentina queria saludarte, espero que sigas en este buen camino de llegar a la meta, gracias a lo que leo en tu blog me dan ganas de empezar a correr!!!

besos

y siempre que quieras aca en mi ciudad natal, Tandil, tambien se arman lindas carreras

Florencia de Anton

Luis Miguel dijo...

Carlos mi más sincera enhorabuena por este magnifico blog. Leyendo lo de San Sebuastián hasta se me han puesto los pelos de punta.
Muchos ánimos para seguir corriendo y para que siguas contándono tus aventuras que espero que como en San Sebastián las vivamos juntos.

Carlos Velayos Martín dijo...

Tengo los comentarios abandonados, ¡qué mal anfitrión!.

Muchas gracias a todos por pasaros por aquí. Yoku, Zerolito y Santi, nos vemos en el foro.

Mayayo, te leo con atención en tu blog.

Florencia, un beso.

Luis Miguel, a tí qué te voy a contar. MUCHAS GRACIAS.

Anónimo dijo...

En mi caso también cerré una marca que supera a la de Madrid pero me quedé con muy mal sabor de boca en la llegada. A parte que me resultó especialmente "profesional" la carrera con pocos dorsales, el que no nos dejaran pisar el cesped o pudiéramos estirar y recuperar al aire libre, me provocó un mareo del copón en el interior del estadio. Afortunadamente pude escapar y recuperar pero ya fuera del estadio quedándome sin alimentación ni plástico que me arropara.
Si soy capaz de recuperarme del infierno que pasé, me veo en Cercedilla en breve pero sin tratar de batir tiempos. Un abrazo.

carles aguilar dijo...

Hola... verás estoy buscando referencias del Maratón de San Sebastián 2009 a través del Google, y entre varios blogs también ha salido el tuyo. Como lo que me interesa es leer diferentes experiencias de corredores que hayan hecho este Maratón, he leído tu crónica de la que seguro sacaré alguna experiencia positiva.. Así que simplemente saludarte y decirte que esta próxima edición del Maratón de Donosti 2009, si no ocurre ningún impevisto, será mi Maraton número 13... Gràcias por tu crónica y hasta pronto.... Si quieres aportarme algo más de San Sebastián, sera muy bienvenido... Con tu permiso te agrego a mi lista de blogs....