martes, 9 de diciembre de 2008

No le damos suficiente importancia

OLYMPUS DIGITAL CAMERA Extracto de una de mis respuestas en el foro de ElAtleta.com el día cuatro de diciembre:

"Esta tarde sólo 8K. He estrenado zapas y el terreno estaba pestoso, blandurrio y lleno de barro. No me apeteció correr más. "

Respuesta de Pedro, (Jordan en el foro. El Gebre al que se refiere obviamente soy yo):

"Gebre,solo 8 kms? Y con barro,lo que comentaba con Loco y Equis un dia,no damos valor a lo que hacemos,solo 8 kilometros,y se queda tan pancho..."

Y el jodío me hizo pensar...

Tiene razón Pedro. Este lunes salí a correr con mi hermana. Ella lleva años de sedentarismo aunque el año pasado, en un arranque frustrado de echarse ambos a trotar, tanto mi cuñado como ella corrieron la carrera Cuesta del Tirón, en San Agustín del Guadalix. Aquelló quedó en mera anécdota hasta hace unos meses, en que está procurando tener más continuidad y me comenta ilusionada sus progresos. Su problema es que apenas puede salir dos o tres días por semana, por lo que le he aconsejado simplemente que trote y disfrute, en contra de la opinión de "ese amigo que todos tenemos" que le calentó la cabeza con series y demás. Total, que nos pusimos a pisar barro a ese trotecillo suave del que empieza, y que bastante tiene con desplazarse tan sólo ligeramente más rápido que andando. Hicimos unos cuarenta minutos a seis cuarenta por kilómetro, un ritmo tan lento que ni siquiera yo toco, pero que para ella constituyó un entrenamiento en toda regla pues al final sus pulsaciones ya eran altas, y al acabar volví a recordar la afirmación de Pedro que seguía rondando en mi cabeza.

A veces, (los que somos afortunados, que nadie se me enfade, que habrá quien no tenga la suerte de identificarse con esta entrada y bien que lo siento), nos acostumbramos tanto a lo habitual que nos resulta meternos para el cuerpo una buena dosis de kilómetros, que olvidamos a toda esa gente para los que ya el mero hecho de ponerse unas zapatillas supone todo un paso adelante. Quizá nos olvidemos incluso a nosotros mismos en nuestros comienzos.

Leí en una ocasión que la felicidad, los sentimientos positivos, el bienestar suelen ser más efímeros que aquellas sensaciones que nos hacen desgraciados debido a que nuestra mente tiende a acomodarse a lo bueno y a no tolerar lo malo, en una especie de mecanismo de autosuperación que nos hace siempre mejorar y buscar objetivos más ambiciosos de los ya conseguidos. Quizá esto sea deseable, pues en el camino hacia la consecución de esos objetivos evidentemente nos esforzaremos por mejorar, pero creo que también deberíamos hacer un esfuerzo por mirar atrás, al lugar desde el que partimos, con la perspectiva de la experiencia pasada y el esfuerzo realizado a fin de valorar mejor el lugar en el que estamos. No creo que eso nos distraiga de nuestras metas ni nos impida seguir mirando hacia adelante, hacia la mejora, pero sí creo que nos hará más felices el no olvidarnos de lo que nos costó llegar allí.

A veces tiene que venir una persona sensata como Pedro, o el pulsómetro de tu hermana echando humo mientras tú no has roto a sudar, a recordarte que la mayor parte de la gente NO PUEDE correr ocho kilómetros, y lo que tú haces realmente es importante y tiene su mérito por más que si nos empeñamos en mirar para arriba al final todos encontramos quien nos haga sombra.

Ocho kilómetros o los seis que hice con mi hermana..., o quizá simplemente un paseo por el parque dentro de unos años... No importan tanto el ritmo o la distancia como el hecho de PODER HACERLOS, de tener la salud, la energía y las ganas de seguir disfrutando de mover nuestros pies siquiera un poco más rápido de lo normal. La mayoría de los que por aquí pululamos somos afortunados, quizá para muchos que nos ven desde fuera incluso admirables. No lo olvidemos y disfrutemos de ello.

18 comentarios:

Zerolito dijo...

Gracias a ambos por recordarnos lo que nunca deberíamos olvidar. Eso sí, los que hemos pasado alguna lesión más o menos larga lo tenemos presente.

Esos duros, durísimos inicios... ni el maratón ni la montaña ni las series serán más agónicos que mis primeros 11' de trote en llano, con el corazón que se me salía del pecho, respirando como un pez fuera del agua, el pulso reventándome las sienes...

Yo me lo recuerdo regularmente.

Anónimo dijo...

Chapó

Darth

yoku dijo...

Precioso, Carlos:

Acabo de llegar ahora mismo de un rodaje de esos que tachamos de "caca": 10.86 km con 141 pulsaciones a 5:36. Para mí eso no es nada, es un paseo, me sirve para relajarme, para pensar, para ordenar ideas... y según venía trotando con el gélido aire en la cara y la hermosa luz que hay hoy en Madrid pensaba en la magia que tiene estar una hora corriendo, hacer 10 km... y que el primer día que me puse a correr no conseguí estar más que 18 minutos, terminé exhausto y con el corazón desbocado.

Iba a hacer una entrada con esas sensaciones, pero tú lo has hecho infinitamente mejor.

David Rodriguez Roures dijo...

Pues si Carlos,lo cierto es que muchas veces no valoramos lo que hacemos,yo después de los 6 meses de parón por lesión,de momento lo valoro y mucho lo que hago,aunque seguro que el año que viene se me olvida,de todos modos deberíamos de valorar mas las cosas que hacemos aunque sea un rodaje de 20',buena reflexión,un saludo.

spanjaard dijo...

Con matices. Un par de ellos. Lo que hacemos sí es de seres afortunados porque hemos decidido que ya vale, que hay que quitar tiempo a idioteces en la vida y regalárnoslo en forma de salud.

Pero no somos superhombres ni privilegiados ni logramos lo que la inmensa mayoría de la gente no sería capaz de hacer. Hemos recuperado algo que está en nuestro código evolutivo: salir por piernas. Pero que durante 200 años de industrialización se ha ido perdiendo por malos hábitos propios y por obligaciones como clase obrera. Hostia, acabo de descubrir el enfoque marxista del correr.

Salud, paisano. SPJ.

Amig@mi@ dijo...

Preciosa entrada y buenisima reflexión.
que cada uno se lo aplique al campo que pisa, realmente cuanta importancia damos a lo malo y qué poca a lo bueno que nos rodea. Un beso y gracias por hacerme pensar ( sabes que a mí me gusta)
;)

German Alonso dijo...

Y lo rápido que nos olvidamos de lo que nos costaba hace uno o dos años lo que hacemos ahora... Cuando las cosas van bien es difícil recordar. Te felicito por esta reflexión que nos has extendido a todos.

Ayer hice unas series de 3x5000 y no estaba del todo contento porque la última la hice en 22'30". Eso era impensable para mí hace dos años y ahora me parece poco.

Nos cuesta valorar lo que tenemos.

Abrazos, Germán.

Carlos dijo...

Gracias a tod@s.

Veo que por una vez he sido capaz de transmitir el mensaje con exactitud, jejeje...

Yoku, incierto. Tú tienes mejor pluma que un servidor.

Spanjaard, te admito los matices, creo que son perfetamente compatibles con lo que expongo. No somos superhombres, evidentemente, pero en ese camino de vuelta hacia nuestros orígenes de peligrosa sabana africana sí somos de alguna manera pioneros frente al homo-sedentarius moderno.

yoku dijo...

Carlos, pirataaaa ;-)

Las plumas para las gallinas. Nosotros somos valientes.

santipalillo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dices, todos tenemos alguna anécdota que contar acerca de "bah, hoy solo he hecho hora y cuarto, una caca pero es que..." ante la cara a cuadros de algún interlocutor del bando sedentario.

Debemos valorar lo que somos, lo que importa es disfrutar y acumular energía para afrontar el resto.

Sylvie dijo...

Que post tan bonito, Carlitos!...y cuantas verdades dices!!!
Yo,la verdad es que sí suelo valorarlo, pero porque tengo alrededor a mucha gente que le cuesta mucho poder correr, por unos motivos u otros...

Jamás olvidaré ese primer día en que corrí y casi eché el "bofe"!!!...

besitos bonico.

mayayo dijo...

me ha encantado la entrada, carlos.

si que hay que saber apreciar y valorar lo que tenemos. claro q sí!
y es que cada salida a trotar.
Para mi, hoy día cada cosa tiene su gracia: sea trote suave de paseo, salida larga a ritmo sostenido, serie agónica...y no digamos la carrera, dorsal al pecho.

Pero el día que salir a totar un poquito por puro gusto no me divierta, quizás es que me haya perdido algo importante ya. :-D

merak dijo...

todo tiene valor, pero cuando uno se acostumbra, mira mas alla, olvidando lo de atras. por eso salir con tu hermana, me parece una leccion que no se deberia olvidar.

Jordan dijo...

Pues nada,que esta entrada sirva para que a partir de ahora valoremos cada metro que corremos,aunque solo sean ocho pauperrimos kilometrillos :-)

Saludos.

Alfonso dijo...

Cuánta razón !. El logro no siempre está en relación con el esfuerzo. Y en esto del correr la vara de medir siempre debiera ser uno mismo. Por eso, desde lo personal, igual mérito tiene decidir salir a pasear tres tarde por semana que el que empieza a preparar una San Silvestre. Cuantitativamente es distinto, pero cualitativamente, están al mismo nivel. Por eso creo que es importante apoyar a los que emprenden cualquier tipo de aventura, por pequeña que sea. Y ya para mí, si en un rodaje me acerco a los 6' kilómetro...me alegro una barbaridad, pero también si al acabar el entrenamiento he logrado que el santo se me vaya al cielo.

Saludo

Oscarunin dijo...

una garn verdad. desde octubre y mi lesion, llevo sin poder correr mas de 4 km, 20 minutillos, y estoy desesperado, y antes me parecia de lo mas normal, meterme 12-15 km, en fin.....
aprender queda aprender a dizfrutar de lo quw hay ...

Lander dijo...

joer, mi avisador de entradas no funcíonó y no ví esta buena entrada.

Totalmente de acuerdo con lo que dices Carlos. Por eso es bueno a veces salir del foro y correr y hablar con gente que no corre tanto. A mí me pasa cuando salgo con mis amigos de S. Agustín..

El foro tiene, como todo, cosas positivas y otras no tanto, entre ellas la que tu apuntas que nos creemos que es facil hacer 8 o 10 km y en ocasiones dejamos de valorar la suerte que tenemos..

gasias por recordarnolo y un saludo para tu hermana.

Rafa dijo...

Hola! Muy bueno el post. A mí también me ha hecho pensar. Si pongo la mirada en tan sólo hace unos meses alucino totalmente. A veces somos demasiado exigentes. Repito: muy bueno el post.