jueves, 15 de enero de 2015

Fotos VII Cross Ciudad de Avila "VII Memorial José Soriano" 11-01-15

 

Os dejo el álbum Picasa al que he subido las fotos que hice el pasado domingo en la VII edición del Cross Ciudad de Avila “Memorial José Soriano” organizado por el Club Ecosport Avila.

 

 

Enlace directo al álbum.

martes, 7 de octubre de 2014

Fotos II Media Maratón Avila Monumental.

Os dejo el álbum Picasa al que he subido las fotos que hice el pasado domingo en la II edición de la Media Maratón Avila Monumental organizada por el Club Ecosport Avila.

 

 

Enlace directo al álbum:

martes, 31 de diciembre de 2013

Streak Running V 2.0 ¡NPR!

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Con la corta salida de ayer, treinta de diciembre, con cuya gráfica encabezo esta entrada, supero la cantidad de ochenta y una salidas consecutivas conseguidas el pasado diecinueve de septiembre de dos mil doce en mi primera tirada de Streak Running, de cuyo comienzo di cuenta en esta entrada y a la que una de la interminable lista de lesiones que he sufrido en los últimos años puso fin. Ayer cerré la ochenta y dos de la V 2.0 que empecé el diez de octubre, día de nacimiento de mi nieta, no tanto por la ñoñería de celebrar tal efeméride (que también, admito) como porque algún día tenía que ser el primero. ¿Motivos de volver?, los mismos que la otra vez: por un lado el Streak Running te motiva a salir en días en que te quedarías tan a gustito en casa, te crea un hábito y una disciplina, y por otro te ayuda a controlar las salidas y a hacerlas lo suficientemente suaves como para no comprometer el entrenamiento del día siguiente.

Al hilo de lo que acabas de decir, ¿hablas de entrenamiento, Carlos, cuando aún no has superado la media hora excepto un día en una corta salida montañera que tenía alguna trampa en forma de pequeña cuestecilla que subiste andando?

Jodido Pepito Grillo qué daño ha hecho a la estabilidad emocional de los que tenemos pelín de autocrítica conciencia… En cualquier caso, y aunque cada vez me resulta más lejano (por no decir absurdo) eso de tener objetivos de ningún tipo distintos de simplemente disfrutar, va, venga, vamos a por los cien…

jueves, 12 de diciembre de 2013

La enésima ¿y definitiva? vuelta.

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La mañana es fría y húmeda mientras estabilizo y nivelo el trípode de mi cámara. Apenas treinta minutos antes una mirada turbia y legañosa al despertador siembra un punto de desconcierto en mi cabeza, ya que a la hora que marca debía haber más luz entrando por las rendijas de la persiana… ¡niebla, Carlos! Sólo puede ser niebla… En apenas diez minutos, sin desayunar, y arrastrando aún los zarcillos de ensoñaciones que no acaban de disiparse salgo camino de El Soto, el pequeño bosquecillo de fresnos apenas a un kilómetro de casa donde tantos kilómetros he recorrido a lo largo de mi vida. La mañana es fría y húmeda, y eso despeja y aclara mi mente. No es tan pronto como me hubiera gustado y preveo que la niebla durará poco, así que tengo que trabajar rápido. Y este encuadre ya lo tenía pensado antes aún de dejar la moto en el aparcamiento… La mañana es fría y húmeda, heladora. El suelo, el tronco de los árboles, sus ramas… todo está cubierto de una crujiente escarcha. Trabajo rápido. En un par de minutos tengo el trípode montado y asegurado. Uno más y tengo el encuadre. Un par de disparos de prueba y tengo composición y exposición correctos, esta es la buena… Decido cerrar algo el encuadre, acercándome al viejo fresno, cuando oigo pasos detrás de mí, bendita y crujiente escarcha. Son pasos de corredor… La imagen surge inmediatamente, pero tengo una sola oportunidad de sincronizar los dos segundos de retardo con los que estoy trabajando para evitar cualquier trepidación con la previsible posición del corredor cuando se abra el obturador. Durante un instante cierro los ojos, con el dedo en el disparador… ¡ahora! Sólo queda esperar que el momento haya sido el adecuado y que mi inesperado ayudante no lleve ropa con colores estridentes, y hasta en eso tengo suerte y el corredor, con su discreto atuendo está exactamente donde lo imaginé. Rápida revisión en la pantalla de la cámara, ¡buena foto, Carlos!. Me identifico totalmente con ella. Me transmite una agradable sensación de frío y pequeñez frente al paisaje, pero sobre todo de mi amada y tantas veces buscada soledad. No podía ser menos para el autor de un blog que depende de una cuenta de Google llamada corredorsolitario@gmail.com. Le agradezco íntimamente al anónimo atleta la ayuda prestada y me prometo que esa misma tarde seré yo el que pase debajo de esa misma rama… porque de nuevo he empezado a correr. A día de hoy sesenta y cuatro días seguidos, ciertamente con muy escaso kilometraje, ciertamente con todos los miedos del mundo, porque se me acaban las oportunidades y otro parón de tantísimo tiempo como este último sería casi definitivo, con todas las precauciones que he sido capaz de tomar, con todas las medidas a mi alcance para que esta vez sí, sea la definitiva… y con otra filosofía que ya desgranaré. Es un humilde y pequeño regalo a mi nietecita, nacida el diez de octubre, día en que le dediqué apenas un par de kilómetros. Sólo dos kilómetros, pero dos kilómetros más que el día anterior. Desde entonces no he parado. Estoy de vuelta.

martes, 15 de octubre de 2013

Mamá, a veces veo espectros…

Con ese título presenté la siguiente foto, a la postre ganadora, al Concurso Fotográfico de la II Edición de la Carrera Avila Solidaria celebrada el pasado 14 de septiembre. El que fuera un concurso modesto no le restó un ápice a la ilusión que me hizo ganarlo.

 

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Pulsad en la imagen para acceder a mi galería Flickr, ver el mapa de situación o los datos Exif de la foto; ver o descargar más tamaños…

Y como concesión a mi ego subo también la foto difundida por la organización sobre la entrega de premios y la reseña publicada por el Diario de Avila.

 

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sábado, 12 de octubre de 2013

Madrid-Segovia por el Camino de Santiago.

Los pasados veintiuno y veintidós de septiembre se corrió la IV Edición de la “Madrid-Segovia” por el Camino de Santiago, una carrera de ultrafondo en la que a través de ciento dos kilómetros entre ambas ciudades, cruzando por medio la Sierra de Guadarrama, los participantes buscan sus propios límites sólo para encontrar que éstos suelen estar siempre un poco más lejos. Al no poder participar como me gustaría, al otro lado de la cámara, cosa a la que quisiera poner remedio al año que viene, llevo ya un par de ediciones plantándome en Cercedilla, kilómetro sesenta y cuatro de la prueba y punto clave donde las fuerzas comienzan a ir ya justas y el terreno comienza a trepar en busca del Puerto de la Fuenfría, a hacer fotos a los sufridos corredores, entre los que siempre hay un buen puñado de amigos. Este año intenté centrarme algo más en buscar ese detalle que intentara reflejar lo más íntimo de un evento de este tipo. No pude dedicarle el tiempo que hubiera querido: un amigo llegó en muy mal estado y al final tuvo que ser evacuado a Madrid en ambulancia con lo que afortunadamente sólo quedó en un buen susto gracias al gran Paco Gilo pero que pudo desembocar en tragedia. Aún así algo salió…

 

¡¡¡64K!!!

El cartel que te recuerda lo mucho que llevas… y lo que aún te queda.

 

 

Bola del Mundo desde Cercedilla

El maravilloso entorno de Cercedilla. Al fondo, a la izquierda, Bola del Mundo.

 

 

Voluntario

Los voluntarios, imprescindibles, velando por la seguridad y la atención a los corredores. Raudos…

 

 

Mejorando la Aerodinámica...

…tanto que a veces incluso mejoran artesanalmente la aerodinámica del casco.

 

 

Espiquer

El Espiquer. Un crack: http://espiquer.com/

 

 

A la Espera del Corredor

Los sufridos acompañantes. Todo un día vagando por la sierra dando un aplauso, un beso de ánimo…

 

 

Mamá no llega...

No todos pueden aguantar despiertos la espera del familiar.

 

 

¡Papá ha llegado!

Pero cuando éste llega corren a darle un abrazo.

 

 

Alas para Volar

Alas en el corazón. Hacen falta para sonreír así después de más de sesenta kilómetros.

 

 

Concentración

Aunque hay quien no pierde nunca la concentración.

 

 

Ampolla

Problemas leves.

 

 

Desfallecimiento

¿Problemas más serios?

 

 

Mirada

Unos minutos de agradable relax.

Masajeando

Un buen masaje…

Relajando

Y un poco de relax de verdad…

 

Repostaje

Recuperando fuerzas.

 

 

Fruta fresca

Recuperando fluidos.

 

 

Cítricos

Y más fluidos.

 

 

Electrolitos

Y más, más fluidos…

 

 

Chip Número 1

Compañeras infatigables del día.

 

 

Abandonadas

Aunque a veces nos olvidemos unos minutos de ellas.

 

 

Calambres

Toca salir de nuevo… si se puede.

Five Fingers

¡Claro que se puede!

 

 

Vuelta al Camino

A pesar de las caidas…

 

 

Suero

O quizá haya que dejarlo por hoy y esperar al año que viene.

 

Aquí tenéis el resto las que he publicado, aunque advierto que la mayoría son las típicas fotos de recuerdo de corredor individual. Pertenecen a este álbum Picasa que por otro lado se ha publicado en la web oficial de la carrera con las fotos en tamaño grande en este enlace:

 

sábado, 29 de junio de 2013

Camino, etapa 0/8. El preámbulo.

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No podía suponer las experiencias que iba a atesorar en esos pocos días a caballo entre Navarra y La Rioja. Pocos, demasiado pocos para como los acabé disfrutando. Esperaba soledad, introspección, relax, paz… después de estos azarosos últimos años que he vivido. Y sí, lo he encontrado, pero también he llorado de risa, me he divertido, he coleccionado docenas de anécdotas, he sufrido por algún incidente de algún compañero, he conocido gente, mucha gente, no sólo españoles: ingleses, neozelandeses, mejicanos, norteamericanos, franceses, surafricanos, italianos, suizos… Incluso un tipo tirando a arisco como yo, se ha traído un buen puñado de direcciones de correo y teléfonos de buena gente con la que he compartido esos demasiado pocos días. Y alguno de los dueños de esos correos y teléfonos se ha quedado a cambio con un trocito de corazón.

Alberto, mi cuñado, compañero ya de unas cuantas salidas montañeras, y uno de los tipos más sociables que conozco es en buena parte responsable de estos estupendos días en su calidad de ideólogo de la excursión, así que junto con otros dos buenos tipos como José y Dani, compañeros suyos de trabajo a los que conocía también de alguna otra escapadita, el pasado día 14 de junio nos presentamos con las mochilas llenas a partes iguales de calcetines, calzoncillos limpios, ilusión y buen rollo en la Estación de Atocha para coger un tren a Pamplona.

La expedición completa en la Estación de Atocha.

En Pamplona. La foto nos la hizo un amante del camino al que le pedimos que nos retratara por casualidad.

Una vez en la capital navarra tuvimos tiempo de comer y dar una pequeña vuelta por la ciudad, que volveríamos a pisar en un par de días con más calma, ya que ahora debíamos coger el autobús que nos llevara a Roncesvalles.

¿Es éste el andén José?

¿Es éste el autobús a Roncesvalles, José?

Pues sí, parece que sí, pero…

¿En Pamplona no hacía sol y calor, José?

El albergue de Roncesvalles, además de estar enclavado en un paraje privilegiado,  tiene unas magníficas instalaciones, con cama individual (cosa que no vimos en el resto de los que utilizamos), mucho espacio, pequeño armario privado con llave... Aquí debo confesar que me sorprendió algo que desconocía: todas las zonas de los albergues, al menos en los que nosotros hemos pernoctado, son comunes, es decir, que se comparten por hombres y mujeres, incluso duchas y baños. Es algo que asumes con naturalidad una vez que ves que el resto también lo hace.

Unas cuantas fotos del albergue.

En Roncesvalles tuvimos algo de tiempo para visitar su Colegiata de Santa María (la primera de las muchas hermosas Iglesias vistas en los siguientes días) y las Capilla de Santiago y la Capilla de Sancti Spiritus, éstas sólo por fuera.

Capilla de Santiago.

Imagen de la Colegiata de Santa María. Me impresionó el peregrino que rezaba. Cada cual tiene sus motivos para hacer El Camino, sus agradecimientos o fantasmas, sus alegrías a compartir o cosas que olvidar. El se mantuvo en todo momento en ese gesto robado, quizá impúdicamente, por mí. Fueran cuales fueran sus motivos debían ser poderosos.

Vale, somos poco originales: todo peregrino que pase por Roncesvalles a buen seguro tiene una foto parecida, pero al final de nuestro pequeño periplo tenía claro que algún día recorreré El Camino completo del tirón. Más pronto que tarde. Prometo.

Una vez vuelva de vacaciones quería escribir varias entradas, quizá una por etapa, más que como guía útil, como reflejo de mis experiencias y reflexiones de ese día. De momento aquí dejo el álbum completo con parte de las fotos que he hecho. No seáis muy crueles. La mayoría están tomadas sobre la marcha, sin tiempo para pensar ni casi para configurar la cámara…