viernes, 5 de febrero de 2010

Otra vuelta de tuerca.

Nuevo reto, nueva aventura, nuevas sensaciones. La imagen de arriba procede de la cámara web de la Venta Marcelino, situada en el Puerto de Cotos, a mil ochocientos treinta metros en pleno corazón de la Sierra de Guadarrama. Mañana sábado, si tenemos suerte y alguna de sus actualizaciones nos pilla, nos podréis ver en ella a unos cuantos con la intención de subir hasta Peñalara en lo que sería mi bautismo en travesías con hielo y nieve. La cosa fue tal que así: el lunes Yoku se lía la manta a la cabeza y dice que se va a hacer una excursión invernal por la cara norte de Cabezas de Hierro subiendo desde Cotos, recorriendo luego Cuerda Larga casi hasta el alto de Guarramillas y volviendo a Cotos por la Loma del Noruego. Es una de las pocas zonas de la sierra que "conozco", y con buen tiempo ya sería una excursión con la suficiente enjundia, especialmente por la durísima subida inicial hacia Cabezas de Hierro Mayor, que intuyo muy similar a la subida por los Tubos de Cabezas del MAM: porcentajes de vértigo, pasos en los que salvas más de medio metro de altura, zonas de trepar con las manos... Sólo recordar mis sensaciones en las dos veces que he subido ese cuestón se me abrieron las carnes. Pensar que Yoku lo iba a hacer con hielo y nieve, y en completa soledad, me hicieron escribir en el foro algo parecido a que "ni loco subiría yo por ahí en invierno". Pero hete aquí que Mayayo leyó la propuesta y se ofreció a organizar para el fin de semana una ruta "de iniciación" y subir desde Cotos a Peñalara. El aportaría no sólo el material que nos faltara a los asistentes, sino, por encima de todo, sus inestimables compañía y experiencia. Mayayo conoce cada rincón de la sierra, y lo que quizá sea más importante, la conoce en cualquier circunstancia, pero sobre todo es un tipo sensato en el que confío totalmente, y sé que no nos propondría algo que no pudiéramos conseguir dentro de un razonable margen de seguridad.

Total, que como no podía ser menos, y como siempre me ocurre cada vez que alguien propone algo nuevo, me faltó tiempo para aceptar. Esa misma mañana compré unos crampones..., pero ahora falta que Mayayo tenga un casco de mi talla, mosquetones y arnés para mi tonelaje y un piolet dócil y fácil de manejar so pena de que acabe clavado en mi pie... Y es que yo pensé que la salida iba a ser otra cosa: un mero paseo por la nieve para tener la excusa de hacer fotos y pasar una bonita mañana, pero no, Mayayo nos quiere subir encordados por no sé qué canales, por pedreras cubiertas de hielo y nieve en las que la bota se puede encajar con desastrosas consecuencias para los tobillos, o el crampón no agarrar lo suficiente y resbalar cuesta abajo... O sea, precisamente todo aquello por lo que dije que ni loco iría a la cara norte de Cabezas de Hierro...

Puedo, no puedo, a ver si arreglo un tema familiar, yo es que tengo que estudiar..., al final, aparte del propio Mayayo y un servidor, se vendrán Jordan y Yoku. Buena tropa, en la que como viene siendo habitual, el nivel por abajo lo marco yo.

Por cierto, Yoku hizo su maravillosa excursión en una maravillosa y ¿valiente?, ¿arriesgada?, soledad. Deleitaos con su crónica y sus fotos.

Nota.- La imagen de la cámara se actualiza cada pocos minutos. Sobre las ocho de la mañana andaremos por ahí, así que, por si acaso, saludaremos…

lunes, 1 de febrero de 2010

Sombra y Luz.

Ford, antique, old, car. Foto compartida en Photo.net. Galería de A. Arman.

Sombra y luz. Como el título de la canción de los míticos Triana. Así ha sido mi semana en lo atlético. Las molestias articulares, las agujetas abdominales, las taquicardias así que el suelo perdía horizontalidad siquiera mínimamente, la dolorosa conciencia de todos y cada uno de mis músculos, algunos olvidados desde la última vez en que estuve en tan penosa forma física... Todo ello ha configurado la parte sombría de la semana. La luz la aporta el hecho de que por primera vez en siete meses puedo decir que he tenido algo parecido a una semana de entrenamiento. Han sido sólo tres días de trote, (con apenas veinte kilómetros en total), y dos de gimnasio manejando pesos y números de repeticiones que podría seguir sin problema mi hijo de diez años, pero es un comienzo.

Durante estas primeras semanas poco más puedo, (ni debo), hacer. Simplemente ir adquiriendo algo de fondo y tono muscular que sustente entrenamientos dignos de tal nombre, por lo que paulatinamente  iré aumentando la duración de esos rodajes y el hierro a levantar en el gimnasio, (al menos para conseguir que mi hijo no se avergüence de mí...) Me fijo un plazo de quince días para este "acondicionamiento" base, y empezar a mediados de mes con algo parecido a un plan que incluya cuestas, arreones, salidas por montaña, (o al menos por terreno ondulado).., y seguir con un par de sesiones semanales de gimnasio.

Hace unos días comentaba Pedro en el foro que se alegraba de que la maquinaría hubiera echado a andar, y es cierto que lo ha hecho..., con matices. Digamos que ahora mismo el motor ha arrancado, sí, pero como en los coches en esos días fríos de mi tierra, en esos amaneceres a varios grados bajo cero y con la humedad de la orilla del río, hay que ir tentando el acelerador para que no se cale. De momento hace ruido, escupe polvo y herrumbre, tose y jadea, incapaz de encontrar la mezcla para una combustión óptima. Con sus bielas roídas por la inactividad, rechinando y recalentándose mientras rozan duramente contra pistones atorados por el óxido, resecos de un aceite que de todas formas está sucio y viscoso... El motor ha arrancado, sí, pero hay mucho trabajo que hacer para afinarlo.

Triana... ¡Ahhh... Qué recuerdos!

Aviso: Sombra y Luz es una de las canciones más “psicodélicas” de Triana. No apta para oídos no entrenados en la música de aquellos albores de la Transición Española

lunes, 25 de enero de 2010

La luz… Sigue la luz…

Veo la luz al final de túnel. Débil y lejana, pero luz al fin y al cabo. Poco a poco las molestias remiten, y la semana pasada he corrido dos días. Apenas media hora muy suave cada uno de ellos, pero sin que al día siguiente mi pubis se quejara. Evidentemente aún no puedo forzar sin recaer en la puñetera pubalgia que me tiene ya durante casi siete meses en dique seco, pero por fin puedo pensar en algo más que sólo en recuperarme. Y justo a tiempo, espero.

Aunque ya tenía ganas de rellenar el apartado "Mis Próximos Objetivos", de la izquierda del blog, la inconsciencia del corredor hace que el calendario previsto para esta temporada primavera-verano esté sobrecargado casi hasta el ridículo. Ya veremos qué somos capaces de cumplir de todo ello después de perder tantos meses de entrenamiento como kilos me he ido encontrando, pero con la mente puesta en un único objetivo principal, el Gran Trail de Peñalara, al cual ya estoy inscrito, por el camino tengo intención de trasegarme varias otras pruebas. A saber, que mi memoria es frágil y tenerlo apuntado me aporta seguridad:

Maratón Solidario. Toledo 3 de marzo. ¿Qué mejor manera de salir de una lesión que correr un maratón falto de forma y pasado de peso?.

Media Maratón de Villalba. 7 de marzo. No la descarto del todo. Es mi media maratón preferida, una carrera diferente y divertida en la que el corredor es el protagonista.

Media Maratón de Segovia. 21 de marzo. Para qué nos vamos a engañar: tengo apalabrados unos cochinillos con gente del foro. Correr será sólo la manera de hacer hambre.

Las 6 horas de Fresnedillas de la Oliva. 27 de marzo. A decir de los organizadores, y no lo dudo, por ser quienes son, una fiesta.

Cross de Cebreros. 11 de abril. Mi primera carrera de montaña "de verdad". Preciosa.

Marcha Cruza Pedriza. 17 de abril. Senderista, pero dura.

Maratón Popular de Madrid. 25 de abril. Fijo en el calendario.

100/50 Kilómetros Villa de Madrid. 30 de mayo. Lo dejaremos en "sólo" cincuenta...

Maratón Alpino Madrileño. 13 de junio. Hasta ahora, mi carrera más dura...

Gran Trail de Peñalara. 3-4 de julio. El monstruo. El gran objetivo al que quedan supeditados el resto.

Aunque intentaré completar el máximo posible de carreras, soy consciente de que casi con toda seguridad tendré que renunciar a alguna de ellas en función de imprevistos o molestias que así lo aconsejen y teniendo en cuenta, como dije antes, que todas ellas no son sino estaciones de tránsito que me deberían llevar a completar el Gran Trail dentro de esas treinta horas de plazo. ¿Cómo conseguirlo?. En palabras de mi amigo Zerolito, que hago mías, es cuestión de intercambio de letras: sustituir la "p" de disputar por la "fr" de disfrutar, y en esas estamos. Me adentraré en la luz...

Entretanto, voy camino de convertirme en un mero paparazzi de las andanzas de amiguetes y ex-compañeros de correrías. Ayer, en la Media Maratón de Getafe, hice unas cuantas fotos:

miércoles, 20 de enero de 2010

Cross Ciudad de Avila-Caja de Avila. II Memorial José Soriano.

cross_2010 17-01-10 020 De derecha a izquierda: Vicen, un buen amigo del club, Fabián Roncero, y un servidor en los momentos previos a la salida.

Los ánimos estaban ligeramente sombríos el domingo a las ocho y poco de la mañana. Sombríos como el cielo que nos cubría, encapotado, en el parque de El Soto, en las inmediaciones de Avila. Ha estado lloviendo toda la noche y no parecen atisbarse trazas de mejora. Tampoco hay mucho tiempo para lamentarse antes de ponerse manos a la obra. Los compañeros ya tienen mucho material descargado, pero hay que encintar el recorrido, montar carpas, organizar roperos, bolsas del corredor, avituallamientos, colocar pancartas, publicidad… No obstante cada uno tenemos asignada de antemano nuestra “misión”. Y es que si buena parte del éxito de una organización se basa en un correcto plan previo, bien pensado y analizado, esta directiva lo garantiza de sobra. Ya en la reunión previa con los voluntarios nos encontramos conque cada uno teníamos asignada nuestra labor para el domingo, y cada detalle, cada posible problemas y sus soluciones estaban analizados y desmenuzados con precisión. Han conseguido crear un grupo de trabajo impresionante, y aunque como les gusta siempre puntualizar, esto no sería posible sin los colaboradores, patrocinadores, voluntarios y sobre todo los corredores, que en definitiva son los últimos protagonistas de cualquier carrera, hay que reconocerles que la mayor parte del enorme y poco reconocido trabajo que conlleva una carrera EXCELENTE en todos los aspectos, como es el Cross que estamos a punto de celebrar, es suyo. Vaya este pequeño homenaje para vosotros.

cross_2010 17-01-10 001 Chiringuito con desayuno gratuito, (posibilidad de repetir para los tragaldabas)

Sobre las nueve y media todo está prácticamente montado. Es la hora de tomar un cafelito caliente, (alguno le quitó el amargor con una botella de sidra que contenía un sospechoso líquido transparente), y apretarse unos gofres de chocolate. Mi segunda “misión” es la de tomar fotos, por lo que quedo con Clemente, un amiguete del club y nos repartimos el circuito. Tengo tiempo de sobra y tomo unas instantáneas del mismo:

Zona de entrega de dorsales, con las chicas más guapas y simpáticas de cualesquiera carrera que en este país se haya celebrado.

cross_2010 17-01-10 005Hoy comeréis barro amigos… 

cross_2010 17-01-10 011 cross_2010 17-01-10 009 cross_2010 17-01-10 010cross_2010 17-01-10 015 Patrocinadores y colaboradores. Sin ellos esto no sería posible.

Yo he quedado con Alfonso, que llega con su cuñado, y con los que me tomo un nuevo cafelito. Se hacen de esperar y no aparecen hasta las once. Un placer saludaros y compartir esos cortos momentos con vosotros.

Sobre las once y media camino hasta mi puesto. Desde allí, mientras ensayo encuadres, compruebo luces y configuro la cámara, escucho al speaker, con su voz apagada por la distancia, después un breve silencio y una salva de aplausos. Se ha guardado un minuto de silencio por las víctimas del terrible terremoto de Haiti. Íntimamente, todos los que le conocimos, también le dedicamos ese minuto a Pepe Soriano, un gran amigo que nos dejó demasiado pronto y en cuya memoria se celebra esta carrera.

Y repentinamente, a lo lejos, entre los árboles, veo la multicolor riada de corredores que se pone en marcha. En poco más de tres minutos los primeros estarán aquí…

cross_2010 17-01-10 033 Comienza el espectáculo…

Fabián Roncero, Fikadu Bekele, José María González, Pablo Vega…, entre otros, componían un plantel que poco o nada tenía que envidiar a otros croses más consolidados. Mención aparte para Fabián Roncero que corrió lesionado, (pude ver su gemelo derecho, casi tan grueso como el mío, lo que ya es decir), pero que aún renqueante tuvo el pundonor y la profesionalidad de terminar la carrera.

En poco más de una hora todo termina. Mis dos tarjetas están llenas con casi cuatrocientas fotos. Cuando llego a la zona de meta aún me da tiempo de compartir un tentempié y charlar con los conocidos a la espera de la entrega de trofeos.

cross_2010 17-01-10 402 cross_2010 17-01-10 017

 Hora de reponer fuerzas…

Una de las características de nuestro cross es tener equiparados los premios para hombres y mujeres. Aún así, como somos unos caballeros, tuvimos un pequeño detalle con las chicas…

cross_2010 17-01-10 399 Una rosa para las féminas.

Al final la entrega de trofeos y regalos. Múltiples, pues a los habituales por categorías se añaden los premios “sorpresa” a determinados puestos, al/la atleta más veteran@, club más numeroso… Y como colofón, el sorteo de regalos: jamones, lomos, quesos, MP4s, ropa deportiva…

Si el año pasado el cross dejó muy buen sabor de boca entre los que lo corrieron, creo sinceramente que en esta edición la directiva del club ha puesto el listón aún más alto, como prueban los comentarios que van llegando al foro del club, y estoy seguro que al año que viene habrá problemas para conseguir un dorsal. Al tiempo.

Reseña emitida por Televisión Avila Castilla y León ayer lunes:

 

Presentación con las fotos que tomé, subidas a este álbum Picasa:

 

Otros enlaces:

Clasificaciones.

Reseña publicada en el Diario de Avila, edición digital.

Reseña publicada en Avila Digital.

Álbum “oficial” de la carrera con el resto de las fotos.

Podéis ver más fotos en la sección Álbum de Fotos de la web Deportes de Avila.

Hilo “ad hoc” del foro del club.

Hilo en el foro de ElAtleta.com.

sábado, 9 de enero de 2010

Por fin nevó en Avila…

nieve 07-01-10 014 Porque en contra de lo que podáis pensar, en Avila nieva muy poco: por estos lares tenemos un clima bastante seco y generalmente hace demasiado frío para que la escasa humedad cristalice en forma de delicados e irrpetibles copos. Lo nuestro es el hielo y el despejado, claro y diamantino cielo invernal, de un azul como no se puede ver en ningún otro lugar de la península. No obstante, para alegría de mi hijo, que llevaba semanas envidiando las blancas imágenes de buena parte del resto de España que le iban llegando a través de noticiarios y previsiones meteorológicas, por fin, hace un par de días cayó la primera nevada en Avila.

Trineo, gorro y guantes, y en compañía de mi hijo, aquí es donde he pasado las dos últimas tardes:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA 

Del correr, ya hablaremos… Espero…

sábado, 26 de diciembre de 2009

Cueva Valiente desde el Camping de Peguerinos.

Nueva ruta montañera en compañía de mi cuñado Alberto para celebrar la Nochebuena por una zona que no conocía antes: los alrededores de Peguerinos, un paradisíaco enclave a caballo de las provincias de Avila, Segovia y Madrid. En concreto recorrimos la subida desde el camping del pueblo hasta el alto de Cueva Valiente y sus mil novecientos tres metros de altura por una ruta traspasada punto a punto manualmente al GPS desde el mapa del libro “Las Sierras Desconocidas de Avila”, de José Manuel Martín, editado por Ediciones El Senderista. No hice fotos a pesar de llevar la cámara, así que el mapa interactivo de la ruta en Wikiloc será la única ilustración de la entrada, aunque mi cuñado y yo prometimos volver más de una vez por esta ruta y me traeré seguro hermosas imágenes.

Al ser una fecha tan señalada decidimos madrugar para volver pronto y sobre las ocho y media, después de un viaje pesado y lento debido a la lluvia y la niebla, aparcamos el coche frente a la entrada del camping de Peguerinos. A pesar de haber amanecido hacía unos minutos, el día es oscuro, ventoso y lluvioso. Y la niebla nos envuelve.

Iniciamos la andadura por una senda paralela a la pared que delimita el camping, erróneamente, pues la ruta que llevo en el GPS sale justo al otro lado de esa misma pared, por lo que nos desviamos unos cientos de metros. A ello contribuyó el que en el inicio de la senda que tomamos, pero POR FUERA DE LA PARED, hay un cartel informativo sobre la ruta: el error estaba servido e interpretamos que la senda que cogimos justo al pie del cartel era la correcta. No obstante tenemos la oportunidad de hacer casi tres kilómetros preciosos, vadeando el Arroyo Chuvieco en un par de ocasiones y cruzando hermosísimas praderas cubiertas de verde y rodeadas por magníficos bosques de pino albar en las que a través de la niebla adivinamos la bucólica imagen de los caballos pastando. El suelo, saturado de agua se hundía a veces bajo nuestras suelas, ya que en algunos tramos no hay vereda. A pesar de ello avanzamos a buen ritmo con la tranquilidad de que el GPS nos orienta sobre la dirección correcta a seguir y después de un tiempo enlazamos con la ruta “oficial”, justo por encima del camping. Para entonces ya nos hemos quejado unas cuantas veces de la impenitente lluvia…

En este tramo la pista está perfectamente marcada y no hay ninguna complicación, la pendiente es leve y se gana cota de manera muy suave. Al poco llegamos al Embalse de Cañada Mojada, que a pesar de la lluvia que lleva cayendo sin cesar desde hace casi dos días está completamente helado. Aquí nos desviamos de nuevo hacia el oeste, cruzando campo a través y vadeando de nuevo el Arroyo Chuvieco que dejamos a nuestra derecha. En algo menos de un kilómetro encontramos una nueva pista perfectamente transitable excepto por las ocasionales y traicioneras placas de hielo que nos dieron algún que otro susto a Alberto y a mí. En el kilómetro ocho encontramos una fuente de la que desconozco el nombre. El frío hace parecer su agua templada..., porque para entonces el día ha empeorado aún más, la niebla se ha cerrado y apenas vemos cien o doscientos metros a nuestro alrededor en el mejor de los casos, mientras que un frío viento arrecia y ruge en las copas de los árboles. Por momentos la imagen es de una plasticidad casi de cuento de hadas: retazos de niebla colándose entre los troncos de pinos cubiertos de empapado y verde musgo. Algún tímido corzo que huye al oírnos acercar. Helechos muertos a la espera de la próxima primavera, marrones, recortados contra el verde intensísimo de la hierba fresca…

Tras nueve kilómetros relativamente cómodos llegamos al Collado de la Gargantilla, donde paramos unos minutos a visitar los primeros restos que encontraremos hoy de la Guerra Civil Española, tan abundantes por esta zona. Desgraciadamente, a pesar de servir de recordatorio de lo que nunca debió ocurrir, están prácticamente abandonados y llenos de suciedad, pero tenemos unos minutos para pensar en ese soldado, guarecido en esa garita, en invierno, con el mismo viento que nosotros sentimos encima, empapado y helado, preguntándose porqué está ahí mientras recuerda a la familia que dejó atrás.

Aquí empieza la parte dura de la ruta. Aunque en este collado enlazamos con la senda marcada, no la cogemos, y giramos hacia el oeste, por una vereda apenas marcada y muy descarnada por la que se anda con dificultad y que en los primeros cientos de metros baja paralelo al cauce del Arroyo de la Gargantilla, que nace en este lugar. Al poco giramos hacia la derecha y comenzamos a remontar altura aprovechando el cauce seco durante casi todo el año de un pequeño torrente que cae desde la cuerda de la Sierra de Malagón hacia la que nos dirigimos. Hoy sin embargo lleva bastante agua y el avance se hace difícil por el desnivel y lo suelto del terreno. Tras un kilómetro llegamos por fin a la cuerda. Aquí el fortísimo viento hace difícil incluso andar con normalidad y nos hace trastabillar lo que unido a la humedad de las rocas y a que por otra parte la niebla nos oculta los maravillosos paisajes que intuimos, hace que desistamos de subir alguno de los riscos que nos rodean.

Tras una pequeña bajada, en la que por suerte estamos algo más resguardados del vendaval, encaramos la última, y aún más dura subida a Cueva Valiente por su cara norte. Esta está marcada por pequeños hitos y zigzagea por una fuerte pendiente cubierta de árboles, alguna roca cubierta de musgo y troncos caídos. La lluvia, que se está convirtiendo ya casi en una tortura, no ha derretido completamente el hielo y la nieve de esta ladera norte, por lo que la subida, entre agarres precarios y resbalones se nos hace bastante dura. Al llegar al alto de Cueva Valiente, (realmente una explanada en la que se encuentra el pequeño risco donde un vértice geodésico marca la cumbre), volvemos a estar totalmente desprotegidos contra el viento y la lluvia que azota nuestra cara con la fuerza del granizo. De nuevo hay momentos en que se hace difícil incluso andar, y para entendernos entre nosotros debemos hacerlo a voces. La niebla nos oculta el deseado refugio casi hasta darnos de bruces contra él y ambos cruzamos los dedos pidiendo que esté abierto pues necesitamos un descanso. Por suerte así es, y además está en buen estado de conservación, incluso equipado con una pequeña mesa de campo plegable, de esas con las sillas incorporadas, de cuatro plazas, alguna raída manta y leña. Relativamente limpio y con la ventana y la puerta en buen estado.

Nos ha caído tanta agua, y con tanto viento, y hemos sudado tanto debido al esfuerzo de la última subida, que a pesar de los impermeables estamos empapados. Incluso mis guantes, están llenos de agua por dentro. Nos despojamos de las últimas capas de ropa para intentar al menos que las primeras, (camisetas y pantalones, técnicos y que absorben poca agua), en contacto con nuestro cuerpo, y debido a su calor, se sequen. Y lo hacen, pero nos quedamos literalmente helados, puesto que la temperatura a esa altura rodará esa mañana los dos o tres grados. Y lo peor es ponerse de nuevo la ropa mojada…

No obstante el bocata ha hecho maravillas en nuestro ánimo y ambos estamos de acuerdo en que el día está mereciendo la pena. Entre risas, promesas de volver en verano y pasar la noche en el refugio y lamentos por las vistas que nos estamos perdiendo, salimos del refugio, cosa más difícil de lo que parece puesto que el viento hizo que un servidor tuviera que empeñar buena parte de sus más de ochenta kilos en empujar la puerta para conseguir abrirla… Una vez fuera el temporal ha decidido obsequiarnos con una traca final en forma de gélido diluvio, horrísono viento que nos impidió hablar durante unos minutos y más y más niebla. Cueva Valiente, nos debes una…

La bajada la hicimos por la pista semiasfaltada que lleva sin posibilidad de pérdida, (evidentemente salvo nevada intensa), de vuelta al camping. El paso es fácil y rápido y al ir perdiendo cota e ir encontrando refugio de nuevo entre los árboles, en poco volvió la animada charla. Una visita a un abandonado nido de ametralladoras, algún avistamiento más de corzos y alguna rapaz que no identifiqué y hora y media más tarde estábamos de nuevo en el coche, con la calefacción a tope y planeando la próxima salida.

Un par de reflexiones. El GPS ha sido una de las mejores compras que he hecho recientemente. Sin él no hubiéramos podido orientarnos entre la niebla en los tramos en que abandonamos las pistas y nos ofreció una tranquilidad enorme a la hora de decidir por dónde avanzar con la tranquilidad de tener en todo momento una idea concreta de dónde estábamos. No obstante es una máquina, y como tal, puede fallar, por lo que sigo saliendo con mi brújula y un plano de la zona, (ayer me hubieran servido de poco de todas formas). Otra es que aunque las condiciones del jueves no fueron extremas, (unos pocos grados menos sí hubieran sido un verdadero problema para nosotros), sí fueron lo bastante duras como para pensar que un descuido en apariencia nimio como la pérdida u olvido de un gorro o un guante pueden convertirse en un serio problema y que es mejor cargar con equipo de más y sudar por ello que no echarlo de menos cuando haga falta. ¡Ah!, y de ahora en adelante no faltará un mechero en mi mochila: hubiéramos sacado buen partido a esa leña en el refugio...

Enlace a la ruta en Wikiloc. Enlace de descarga del track en .gpx, (en mi Skydrive).

lunes, 14 de diciembre de 2009

Bola del Mundo, Maliciosa, Cabezas de Hierro Menor. ¡¡¡Cuñaaaooo…!!!

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 035 Mi cuñado Alberto y un servidor en el alto de La Maliciosa.
 
Salir del túnel de Guadarrama de noche siempre me produce sensaciones encontradas por la brusquedad con que ante mis ojos aparece la indiscutible belleza de la miríada de luces ámbar y blancas, salpicadas con ocasionales destellos rojos, que cubre todo el frente hasta el horizonte, pero que trepa y amenaza esa otra belleza, más agreste y genuina que, (aún), domina a la izquierda. Es el signo de los tiempos, la doble cara de un progreso quizá necesario, pero pocas veces bien entendido, que en busca de comodidad y bienestar por el camino se va cobrando un caro tributo en forma de paisaje y vida salvaje. Instintiva, (e imprudentemente), desvío mi mirada a la familiar silueta de Bola del Mundo, hoy fácilmente identificable pues sus luces son las más altas de toda la sierra. Algo a su derecha veo también la característica y recién hoyada por mí, cumbre de La Maliciosa. Si todo va bien en unas horas coronaré de nuevo ambas, más Cabezas de Hierro Menor, que desde esta perspectiva, y si mi sentido de la orientación no me falla, adivino oculta detrás de Bola del Mundo.
 
Aunque el sol no brilla, (he salido de Avila de noche cerrada), ya clarea, y el cielo afortunadamente está despejado, lo que me tranquiliza de cara a esta salida por una zona relativamente fácil pero que podría darnos muchos problemas con niebla, y ello a pesar de llevar en el bolsillo mi nuevo y flamante Garmin eTrex Vista HCx y de que ya la he recorrido en varias ocasiones. Poco a poco voy conociendo esta sierra, sumando "conquistas" de sus cumbres, referencias en ese mapa mental tan útil cuando la tecnología falle, (tarde o temprano lo hará), pero sobre todo, adquiriendo innumerables y bellísimas imágenes que quedarán por siempre en mi retina.
 
Salgo de la A-6 en dirección Guadarrama. Al fondo y a la derecha veo el Puerto de Navacerrada donde he quedado con mi cuñado, buena compañía para el día de hoy, y la única, ya que a ultima hora Pedro se ha caído de la quedada. Uno de los problemas con que nos enfrentaríamos era la vaticinada "entrada de aire siberiano" que la AEMET pronosticaba para hoy, con temperaturas bajísimas y sensaciones térmicas dignas del mismísimo polo, pero mientras entro a tomar un cafelito en el Dos Castillas compruebo que no es para tanto y que un grado negativo que marca el termómetro sobre el dintel de la puerta es mejor temperatura que la que dejé una hora atrás. Unos minutos de charleta, siempre fáciles con un tipo tan locuaz como mi cuñado Alberto, y para arriba…
 
Intuyo que el día va a ser duro para mí pues el sábado noche mi club celebró su cena de navidad y al sumatorio de excesos con la comida, (patragruélica), y la bebida, (sólo generosa), se añade la falta de sueño. No obstante me encuentro mejor de lo que pensaba y ganamos cota con facilidad, si bien es cierto que nos tomamos esta parte con calma. A esto ayuda el majestuoso panorama que tenemos a nuestra izquierda: la nubosidad llega casi a la altura del puerto, y hasta donde nos alcanza la vista todo está cubierto de un compacto manto blanco que se deshilacha tan sólo en su pugna por acariciar los pies de Peñalara, cuya cima está cubierta de nieve.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 008 Ancha, (y nublada), Castilla…

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 013 Majestuosa Peñalara

Al llegar al remonte paramos un momento a ver con calma la imagen de la Virgen de las Nieves, escultura por la que siempre había pasado "de puntillas", y disfrutar de nuevo del camino andado y el manto de nubes a nuestros pies, ya iluminado todo por un radiante sol que nos acompañará casi todo el día.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 021 Panorámica del Puerto de Navacerrada desde la Virgen de las Nieves.

El terreno está practicable. La nieve caída días atrás se ha fundido casi en su totalidad y la que queda es compacta y dura, poco resbaladiza. A nuestra derecha vemos la cumbre de La Maliciosa, a la que nos acercaremos por un visible sendero que hoy no ofrece mayor dificultad. Al llegar al Collado del Piornal nuestro camino se une con el de los montañeros que buscan cima desde el valle por el que discurre el arroyo de La Maliciosa, por donde hace unas semanas nosotros hicimos lo propio. Un último tramo, este sí más complicado por la presencia de piedras cubiertas parcialmente de nieve y llegamos al alto de La Maliciosa. En él nos demoramos un buen rato, admirando las espectaculares vistas hacia mi tierra, de la que apenas se divisan sus más altas torres emergiendo altivas sobre la niebla: Pico Zapatero, La Serrota, la Sierra de Gredos más allá…, y de esas otras torres, más ominosas, casi dignas del mismísimo Mordor, que dominan el skyline madrileño. Por debajo pueblos, embalses, carreteras... De nuevo esa turbadora sensación de que el brillo del agua nos ha robado el ocre, ya casi gris en esta época, de los extensos bosques de roble y castaño que en su día poblaron las estribaciones de esta sierra y de los que apenas quedan pálidos vestigios incapaces ya de albergar al oso que fue su dueño y señor y al que rinde homenaje el escudo de Madrid.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 028 La Maliciosa desde el descenso de Bola del Mundo.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 029 Vista atrás hacia las antenas…

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 031 Pluviómetro en el Collado del Piornal. Cabezas de Hierro al fondo.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 036 La niebla amenaza Cercedilla… Al fondo, a la izquierda, la Paramera de Avila.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 037 Montañero en el alto de La Maliciosa. Al fondo, Bola del Mundo.

Toca volver. Lo hacemos por el mismo camino casi hasta Bola del Mundo. El viento ahora viene de frente y la sensación de frío se acrecienta. Intento beber de la boquilla del camel back de mi mochila..., y está congelada. Tengo que protegerla unos segundos con mi mano desnuda para conseguir que el líquido vuelva a fluir. Dejamos Bola del Mundo a nuestra izquierda y buscamos un paso a Cuerda Larga a través del Ventisquero de la Condesa, al lado del muro construido para acumular la nieve que se enviaba en mulas a Madrid. De hecho queda aún un gran nevero, resto de las precipitaciones de días atrás, y le advierto a mi cuñado que la zona puede tener planchas de hielo que la convertirían en bastante peligrosa. Por fortuna la nieve está dura y no somos los primeros que la hollamos: alguien lo hizo cuando estaba aún blanda y sus huellas permanecen ahí, endurecidas por el frío y el gélido viento, dándonos a nosotros la oportunidad de seguirlas y proporcionándonos un buen agarre. Una vez que superamos un pequeño resalte rocoso enlazamos con Cuerda Larga, con el Cerro de Valdemartín y Cabezas de Hierro al fondo.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 038De vuelta a Bola del Mundo.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 039 El Ventisquero de la Condesa. Se aprecia la curva del muro de piedra.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 040 Iniciando el paso del nevero.


bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 046 Peñalara nevada.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 051 Sendero de Cuerda Larga hacia Cabezas de Hierro.

Más o menos en en lugar de la última foto mi cuñado dice que me abandona… Le duele un dedo y prefiere no afrontar la bajada de Cabezas de Hierro y la inevitable de Bola del Mundo. Después de unos segundos, (pocos), de dudas, encaro la última subida del día en solitario. Como después le comenté, caminar en soledad también tiene “su punto”, y disfruté muchísimo al recorrer acompañado tan sólo del sonido de mi respiración ese tramo que sólo conocía de bajada y que me llevó después de sortear piedras y neveros, allí arriba, mirando casi a los ojos a la altiva Peñalara, con mis recuerdos del pasado MAM y mis pensamientos más íntimos.
 
bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 052 Última pedrera hacia Cabezas de Hierro.

bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 053 Cabezón en Cabezas de Hierro. Mi brazo no daba para más… Peñalara al fondo.


bola_maliciosa_cabezas 13-12-09 057 Cabezas de Hierro Mayor y siguiente tramo de Cuerda Larga.

Subir y bajar a Cabezas de Hierro menor me llevó unos cincuenta minutos, tiempo que mi cuñado aprovechó para echar un sueñecito… Un crack. Poco más quedaba que bajar de nuevo al Puerto de Navacerrada desandando lo andado. En el Collado de Valdemartín la niebla subió repentinamente a la par que bajó la temperatura hasta el punto que el agua del tubo de mi camel back se congeló por completo. No obstante el camino no era complicado de seguir por lo que sin problemas en una hora más estábamos de nuevo en el Restaurante Dos Castillas disfrutando de unas buenas raciones de chorizo frito calentito y unos gofres de chocolate que nos acabaron de arrancar el frío.
 
OLYMPUS DIGITAL CAMERA         Mapa de la Sierra en los alrededores de Bola del Mundo.

Un gran día, con la excelente compañía de mi cuñado, (mi hermana eligió bien), y el convencimiento, cada vez mayor, de que es aquí, entre piornos y granito, rodeado de lomas, collados y roquedales, alejado del asfalto, donde me encuentro más cómodo. Habrá que seguir corriendo, recuperación del pubis mediante, pero la paz, el equilibrio, la serenidad que me transmiten las horas que estoy pasando en la montaña, no me las puede ofrecer ningún maratón del mundo.

Enlaces de descarga de tracks y fotos:

Track en  formato .gpx, (en mi SkyDrive). Enlace de la ruta en Wikiloc.com. Album Picasa.

Presentación de parte de las fotos que tomé: