viernes, 28 de septiembre de 2007

¡Satelizado!

Pues sí, con ocasión de su reciente cumpleaños, servidor al final ha sucumbido a la tentación de ser observado, monitorizado, analizado, y reflejado por la tecnología en un sinfín de datos, curvas y zonas de entrenamiento...

Acabo de estrenar mi flamante, y por ahora desaprovechado, Polar RS-800-G3, modelo actualmente tope de la gama Polar para running, (espero que esto no suene pretencioso), y que incorpora sensor GPS.

Esto es otro mundo. Con un aparatejo así ya no puede uno simplemente salir a correr: lo primero de todo tiene que esperar que en el sensor GPS aparezca la anhelada lucecita verde, indicadora de que el satélite de turno le ha dado a uno permiso para iniciar su entreno. Luego tienes que tocar botones, muchos botones, (porque como tienes mucha prisa por estrenarlo no tienes ni idea de para qué sirven cada uno de ellos), la mayoría de los cuales tienen a su vez varias funciones, y así, entre toqueteo y toqueteo van pasando los kilómetros, cuya cantidad y ritmo se supone que el aparatejo va reflejando en algún sitio, y que de algún modo deberán salir.

De momento poco puedo contar. Apenas tengo un ejercicio volcado al PC pero la cantidad de información que este me muestra es enorme, apabullante y seguramente en gran parte innecesaria para un tipo que generalmente se limita a trotar hasta donde, y con la velocidad que le pide el cuerpo. Pero lo cierto es que hoy mi organismo y sus circunstancias han quedado reflejadas cada cinco segundos en la hora y cinco minutos que ha durado la sesión, dando como resultado un montón de gráficas y listas de datos. La personalización del aparatejo y del software que lo acompaña es muy alta y no puedes sacarle todo el jugo si no te empapas bien el manual, cosa a la que me aplicaré este fin de semana.

Tengo que reconocer, que como la inmensa mayoría de los compradores de Forerunners, pulsómetros y demás zarandajas tecnológicas, somos unos caprichosos, ya que para correr sólo hacen falta ganas y unas zapatillas, pero este es uno de los pocos lujos que me he permitido en los últimos tiempos y espero disfrutarlo a tope.

6 comentarios:

ELMOREA dijo...

Como caprichoso oficial del reino, te aseguro que no es lo mismo correr con el chisme, que sin él,ya veras.
Que digo yo que el sexo con Scarlett Johanson, no debe ser lo mismo que con digamos....Karmele Marchante, sexo al fin, pero bien distinto, no?
Pues con el cacharrico igual :)
Saludos.

anita dijo...

que explicito lo tuyo ELMO! jajaja

en fin, a ver si se me dejan de comprarse cacharritos tecnologicos! o por lo menos dejar de contarlo .. asi... tan publicamente que la envidia me corroe! besos!

Santi Palillo dijo...

Otro que ha caído, ya verás lo que es bueno, estás perdido, ahora no podrás salir sin llevarlo puesto.

También totalmente de acuerdo con elmo en todo lo demás.

Carlos dijo...

ELMOREA, mientras no de calambre llevar tanto trasto... ¿Sexo con Scarlett Johanson...? Pschte... :-P :-P :-P :-D

ANITA, como decimos por aquí: chincha rabiña... Más envidia tengo yo, seguro, de tus progresos. ;-)

SANTI, espero que sea bueno. De momento es complicado... :-D

Un abrazo para Santi y Elmo, un saludo para Karmele y un beso para Anita y Scarlett Johanson. ;-) :-)

Una al mes dijo...

Hola, que tal??
Si antes te veiamos siempre delante de nosotros, ahora ya ni te veremos, estaras con la elite. El cacharro ese tiene que ser una gozada.

mayayo dijo...

hala, bienvenido a la jungla satelital!!
creo q esto va a acabar como en la peli de 28 dias despues y los infectados or el virus.... :-))